PROGRAMA ?MI JARDÍN AL HOSPITAL?: UN TRABAJO HERMOSO
Macarena Zúñiga es Educadora de Párvulos en el Hospital Eloísa Díaz de La Florida, en el programa Mi Jardín al Hospital, y nos relata su experiencia trabajando con niños y niñas de entre 3 meses y 5 años de edad, que se encuentran enfermos y deben pasar una temporada en el servicio de salud pública de nuestro país.
“Es un trabajo hermoso, que me ha permitido conocer a las niñas y niños desde una mirada mucho más integral, ya que formamos equipos multidisciplinarios con psicólogos, terapeutas, kinesiólogos, trabajadores sociales”, comenta Macarena.
Agrega que se relaciona con las familias de los niños y niñas, “lo que es muy importante para integrarlos, porque eso ayuda en su formación y en su recuperación, porque no se debe olvidar que si bien ingresan por alguna enfermedad o dolencia, lo importante es que se sientan acogidos, respetados y bientratados y esto se logra recogiendo sus experiencias familiares”.
Macarena recuerda que “el objetivo del programa es disminuir el contexto negativo de la hospitalización. Los niños y niñas son muy valientes, ya que están expuestos a situaciones que no son normales, por eso tratamos de que no lo noten tanto y se sientan lo mejor posible. Aprovechamos, también, de hacer una evaluación profesional multidisciplinaria”.
La educadora confiesa que le encanta su trabajo y que el programa “Mi jardín al hospital”, la ha llevado a descubrir otros aspectos del desarrollo del niño que ignoraba. “Me gusta mi trabajo, lo paso bien. Además, pienso en el aporte que hacemos a las familias y como los niños nos retribuyen con su cariño. Son niños que tienen una energía diferente, aunque estén enfermos siguen siendo niños y se entretienen con los mismos juegos que todos los niños. A veces, uno se pregunta qué haría yo en este caso y uno trata de darle aliento a las mamás. Luego, por supuesto, les hablamos de la importancia de estimulación, porque aunque los niños estén enfermos hay aspectos que no se pueden olvidar”.
Aunque la mayoría de los niños y niñas están sólo unos días en el hospital, hay casos como el de Edison, que estuvo casi un año internado en el hospital. “Fue un caso muy difícil, era un niño sano, pero producto de un paro cardiorespiratorio desarrolló un parálisis cerebral y quedó con tetraplejía. Con él trabajamos con fonoaudiólogos, terapeutas y otros profesionales. Luego de meses de trabajo descubrimos que respondía a estímulos vestibulares -de movimiento-, y trabajamos en ese sentido”.
Cabe recordar que el programa tiene tres ejes de acción: la comunidad, las familias y las niñas y niños, por lo tanto, las educadoras trabajan con los menores, las familias, favoreciendo el vínculo, el rol parental y previniendo las dificultades asociadas al proceso de hospitalización, y con la comunidad hospitalaria, sensibilizándola sobre la importancia de la primera infancia.
17 / julio / 2015


