Comunidades educativas son reconocidas como promotoras de los derechos de la niñez
La comunidad educativa del jardín infantil Los Olivos, en Ovalle, recibió con alegría y orgullo la placa que los reconoce como “Comunidad educativa promotora de los derechos de la niñez”, en el marco del proyecto estratégico de fortalecimiento del rol de garantes en este ámbito.
Esta iniciativa nacional, liderada por la Dirección de Promoción y Protección Integral de los Derechos de la Niñez, consideró -durante 2025- un proceso de autoevaluación por parte de los equipos y una evaluación de profesionales del equipo regional, contemplando indicadores en dimensiones como participación y protagonismo de niñas y niños, gestión de la convivencia, ambiente seguro, estilos de vida saludable, protección de derechos, participación de las familias y vinculación con redes, entre otros indicadores.
La directora del jardín infantil Los Olivos, Yessica Opazo, agradeció y dijo sentirse honrada por encabezar la recepción de esta distinción. “Esto nos sigue desafiando y no termina aquí. Siempre se pueden tener mejoras y entregar una mejor educación a los niños y niñas, sobre todo ahora que estamos trabajando fuertemente priorizando las relaciones bientratantes, que las niñas y los niños se sientan cómodos, acogidos, enfatizando en nuestro PEI, que es aprendiendo en comunidad con amor, un amor que nazca del corazón, de la humanidad, y que llegue a los niños y niñas y que aquí sean felices. Esta es la validación de un trabajo que hemos hecho durante muchos años”, recalcó.
Pablo Herrera Díaz, jefe de Promoción y Protección Integral de los Derechos de la Niñez, y Jonathan Moris, profesional de Prevención de Riesgos del mismo departamento, acompañaron a la Directora Regional, Susana Veas, quien hizo entrega de esta placa de reconocimiento y sostuvo que “las prácticas pedagógicas con enfoque de derechos contribuyen a una sociedad más justa, formando desde la primera infancia personas respetuosas, empáticas y conscientes de sus derechos y los de otros. Los equipos educativos transforman la política pública en experiencias concretas de bienestar y aprendizaje, haciendo realidad los derechos de la niñez en cada interacción cotidiana”.
Herrera, por su parte, señaló que llevar a cabo este proyecto estratégico es un anhelo de larga data. “Buscamos que se puedan promover los derechos de manera integral, no solamente prevenir el maltrato y garantizar el cuidado y bienestar, sino en el más amplio sentido, por ejemplo, garantizando ambientes seguros y confortables, que nos vinculemos con las redes comunitarias, hacer trabajo con familias, implementar el programa alimentario considerando las necesidades de niñas y niños, activar los protocolos de prevención de riesgos, de prevención del maltrato en todos los contextos”, indicó.
Cabe señalar que la obtención de este reconocimiento simboliza el compromiso institucional y de la comunidad educativa con la promoción de los derechos de la niñez. Da cuenta de un proceso formativo, colaborativo y progresivo, que destaca las buenas prácticas observadas, de acuerdo con los criterios definidos, y que invita a continuar desarrollando acciones que fortalezcan la calidad de las respuestas y la mejora continua.


