Equipos de jardines infantiles fortalecen sus prácticas inclusivas en Taller Ley TEA 2026
El taller de dos horas, realizado el pasado 2 de marzo, se denominó “Adultos sensibles que acompañan con amor a niñas y niños en situaciones desafiantes en el jardín infantil” realizado en respuesta a la necesidad de profundizar en el acompañamiento amoroso de los equipos educativos ante situaciones que los desafían al interactuar con niñas y niños autistas.
Los equipos a través de diversas estrategias, como: la escucha activa de podcast, la visualización de videos y la conversación reflexiva, favorecen la comprensión sensible de los distintos tipos de respuesta que presentan niñas y niños autistas según su perfil sensorial, frente a situaciones desafiantes reconociendo la influencia de adultos amorosos que los acompañan en el jardín infantil.
Testimonios de participantes
En la sala cuna y jardín infantil Arenitas de la Región de Atacama, la directora Paulina Montero Astudillo, cuenta que esta instancia ha servido para que los equipos de su establecimiento educativo puedan aclarar conceptos y “anticiparse ante las posibilidades de seguir entregando una educación inclusiva, desde el reconocimiento del rol, los ambientes y los recursos que se pueden presentar en las diferentes necesidades de los niños y niñas autistas”.

Congregar a las familias también es fundamental para conocer y enterarse de las necesidades de quienes ingresan al jardín infantil. “Para las entrevistas individuales es fundamental la adquisición de herramientas y conocimientos para construir ambientes inclusivos”, comenta la educadora de Atacama, quien asegura que el equipo pedagógico está preparado para la neurodiversidad, ya que desde hace muchos años se conversa y trabaja del tema, incluso antes de la ley.

Por su parte, Maria Olivia Garrido Estuardo, directora del jardín infantil Semillita de Cauquenes en la Región del Maule, explica que en los talleres que congregó a educadoras y técnicos se ha logrado una reflexión crítica, constructiva y colaborativa “primordial para acompañar el proceso de cada niño y niña. Las situaciones de difícil abordaje las tomamos como un desafío y una oportunidad de aprendizaje para nuestros equipos de trabajo”.

La directora agrega que en los últimos años han aumentado considerablemente este tipo de apoyos específicos: “La verdad es que después de la pandemia es un sentir del equipo en general que podamos contar con instancias de capacitación y preparación en estos temas”. Además, agrega que el desafío es que las educadoras logren, a través de una reflexión crítica y un trabajo colaborativo dentro del equipo en sala “una mirada más aguda que permita conocer mejor las características y las necesidades de nuestras niñas y niños”.

Esta es una de las estrategias que Fundación Integra desarrollará durante este año para garantizar el acceso, la participación la inclusión educativa de niñas y niños autistas. Invitamos a los equipos de jardines infantiles, salas cuna y modalidades no convencionales a seguir transformando sus prácticas pedagógicas y educativas en favor de la educación de calidad que aspiramos otorgar.


