Región del Biobío

Síndrome de Down: Una hermosa realidad en nuestros jardines infantiles

Integración y trabajo coordinado en la región del Biobío
Por : Carolina Inostroza Pastorini | 21 Marzo 2017 | Un comentario

Izan tiene 4 años y corre feliz por el patio de su querido jardín infantil “Coelemu” de la misma comuna, sus compañeros toman su mano y emprenden rumbo a universos desconocidos y batallas de héroes  que sólo la imaginación de estos niños y niñas pueden hacer realidad. Ninguno de ellos se pregunta por qué Izan corre más despacio o por qué no habla como los demás, para ellos sólo importa jugar y ser felices el tiempo completo.

Cuando Marisela Albornoz, mamá de Izan fue al hospital a dar a luz a su esperado hijo, se enteró de que tenía Síndrome de Down “Las primeras horas fue mi marido quien estuvo con él, en un principio fue frustrante, no me esperaba lo que pasó, yo sentí rechazo, el apego lo tuvo con el papá, simplemente yo no podía estar con él”. Todo parecía volverse en su contra; Izan fue traslado de urgencia al tercer día al hospital de Talca, internado durante un mes debido a sus problemas cardíacos.  Marisela estuvo con su hijo día y noche, fue entonces que se dio cuenta que tenía que salir adelante con él y  que un mundo sin barreras y aceptación era posible, el futuro venía lleno de colores para esta hermosa familia.DSC_0222

Fue así que a los 6 meses, Izan entró por primera vez a un jardín Integra. Ahí lo recibió Paulina Candia, directora del establecimiento “Izan es nuestro vecino, cuando supimos de él invitamos a la familia a conocer el jardín infantil, conversamos con la mamá para que integrara a su hijo. Cuando Izan llegó fue una inyección de energía para el equipo educativo, nos enriquecemos y tratamos de entregarle lo mejor. Ha sido un desafío que hemos ido de a poco superando. Hoy Izan disfruta de todos los logros que ha tenido; controló esfínter, mejoro su comunicación, aprendió a caminar y a integrarse con sus compañeros”, de ese día en adelante, el jardín infantil Coelemu abrió paso a la inclusión, valorando y haciendo parte de cada una de las actividades a los niños y niñas con capacidades diferentes.

Intervención regional

 En el año 2016, la región atendió a 10 niños y niñas con Síndrome de Down, cuya necesidad educativa permanente corresponde en su totalidad a algún tipo de rezago intelectual. Para hacernos cargo del desarrollo e integración de estos niños (as) y enmarcado en la política de Calidad Educativa de Integra donde se garantiza el derecho a los niños y niñas a recibir una educación parvularia de calidad, en ambientes de convivencia bientratantes  a través de personas y equipos multidisciplinarios, se realizan intervenciones planificadas en conjunto con el equipo educativo del establecimiento y profesionales de la oficina regional. Junto a lo anterior, desde el año 2014, se trabaja con Senadis (Servicio nacional de discapacidad), conformada por una dupla psicosocial que interviene en los jardines infantiles priorizados según la cantidad de niños y niñas en situación de discapacidad y/o rezago del desarrollo.

Ángela Fernández, jefa del departamento de educación nos define el valor que tiene el trabajo que realiza Integra con los niños y niñas con Síndrome de Down “Desde la perspectiva del enfoque territorial, específicamente desde el profesional de inclusión, el principal valor es reconocer la diversidad como una fuente inagotable de aprendizajes y esa diversidad se observa también en las características fisiológica que tiene los niños y niñas. Desde esa perspectiva, un niño en condición de discapacidad, desde el Síndrome de Down, cuya condición es permanente nos invita a la posibilidad de reconocer aprendizajes para todos nosotros y para los equipos, desarrollando a través del ejercicio concreto de la inclusión, aprendemos a ser todos nosotros más inclusivos y hacemos el ejercicio de incorporarlo como una condición permanente con los niños y las niñas, porque finalmente quien observa la diferencia somos los adultos”.DSC_0279

La intervención que realiza la oficina regional a los establecimientos donde hay niños (as) con Síndrome de Down, a través de los profesionales de inclusión, se desarrolla de manera coordinada y en conjunto con los equipos educativos, la familia y redes comunales, potenciando de esta manera el desarrollo e integración de estos niños y niñas.

Inclusión para todos

 “Todos los ejercicios de estimulación que son programados para Izan, se integran en la planificación educativa del nivel y es transversal para todos los niños, quienes acompañan realizando cada uno de los ejercicios que el equipo enseña, de tal manera que Izan no se sienta solo, muy por el contrario, se sienta igual a sus amigos”, explica Paula Arévalo, Profesional de Inclusión de Integra Biobío y que hace referencia a nuestra Política de Calidad Educativa donde se manifiesta la igualdad, no discriminación e inclusión, concepto base de la Reforma Educacional,  “que considera las diferencias entre las personas como un valor, como fuente de enriquecimiento mutuo y una oportunidad de resignificar las prácticas educativas”.

El equipo educativo, los niños y niñas que conviven diariamente con Izan, la familia y las redes de apoyo, van generando coordinadamente un ambiente de inclusión del que todos son parte, reafirmando el compromiso de Integra por una educación inicial de calidad al que tengan acceso todos los niños y niñas sin importar su condición. “Nosotros buscamos que los niños (as) sean felices dentro del jardín infantil, junto con sus familias, pilar importante para el desarrollo de los niños con Síndrome de Down. Trabajamos además con los equipos educativos para que derriben los mitos respecto a esta condición y simultáneamente intervenimos en aula con los niños y niñas que acompañan a Izan, para  que no existan diferencias”, nos explica Gabriela Salgado, profesional de Inclusión de la región.

Llega la hora de almorzar e Izan sigue riendo con sus amigos y con “el Gary”, como inocentemente llama a su papá, “cuando nació mi hijo, el mundo se me vino abajo, por un minuto, solo un minuto sentí rabia y mucho dolor; luego lo miré a sus ojitos y desde ese día nuestra conexión es especial, él me acompaña a todas partes; vamos los dos a la playa, arregla el auto conmigo; somos los mejores amigos ”, son las palabras de Gary Hidalgo, padre de Izan, quien agradece la ayuda que les ha brindado el equipo educativo del establecimiento ;“son las tías quienes les enseñaron a comer solito, a sentarse en la silla y a dejar los pañales; nosotros reforzamos en la casa pero son ellas las que durante todo el día sacan lo mejor de nuestro hijo”.

Marisela, Gary e Izan son uno de muchos ejemplos donde la inclusión se hace presente, haciendo sentido a nuestra Política de Calidad Educativa, en el que logramos el desarrollo pleno y la felicidad, felicidad reflejada en todos niños y niñas con Síndrome de Down que reciben día a día una educación de calidad en nuestros jardines infantiles.

En Integra región del Biobío estamos comprometidos por entregar una educación inicial de calidad a todos los niños y niñas, celebrando la inclusión y valorando las diferencias, haciendo de este país, un lugar donde niños y niñas sean felices sin importar su condición.

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Un comentario

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  1. Felicidades por la nota!!!!!!!!, que lindo es ver que los niños no ponen atención con las diferencias de otros, que aceptan que todos somos distintos pero no conocen la palabra discriminación.

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