Educadoras de lengua y cultura indígena

Fortalecen la educación intercultural desde la primera infancia

Por : | 04 Septiembre 2018 | Sin comentarios

Los niños danzan emulando el movimiento del avestruz patagónico. Es la representación de la danza “choike pürun”, que se realiza en las ceremonias mapuches, como rogativas o ngillatun. Esta es una de las experiencias significativas que ha llevado a cabo Sara Aucapán, educadora de lengua y cultura indígena en el jardín infantil y sala cuna Lemu Lahuen, del sector Alerce, en Puerto Montt.

Con el fin de promover la inclusión educativa con una mirada intercultural, en la región se ha implementado por tercer año consecutivo la incorporación de Educadoras de Lengua y Cultura Indígena (ELCI) en los jardines infantiles y salas cuna de la red Integra.

En el marco del convenio de colaboración entre la Comisión Nacional de Desarrollo Indígena – Conadi e Integra, se sumaron ELCIs a los establecimientos Antiyal (Osorno), Estrellitas (San Pablo), Lemu Lahuen y Kimpelu (sector Alerce de Puerto Montt) y Rayentu Wañilen (Quellón). En total, 11 establecimientos de Integra, Junji y VTF de la región acogerán entre agosto y diciembre a las profesionales que desarrollarán experiencias educativas interculturales.

Para ello, se llevó a cabo recientemente una instancia de capacitación organizada por Conadi , que contó con la participación de las ELCIs, profesionales y representantes de Junji , Integra, Conadi , y la Oficina de Asuntos Indígenas del Municipio de Puerto Montt. Durante la actividad, Ximena Villarroel Bohle, asistente de párvulos del jardín infantil y sala cuna Princesa del Lago, de Puerto Varas, presentó experiencias de organización educativa intercultural en su establecimiento.

Sara Aucapán, proviene de la comunidad Newenche de San Juan de la Costa (Osorno), y comenta que está viviendo su primera experiencia como ELCI en el jardín Lemu Lahuen (bosque sanador, en mapudungun). “He querido comenzar mi trabajo compartiendo con los niños y niñas sobre cosmovisión mapuche, para que vayan contextualizándose sobre lo que es ser mapuche y abarcando aspectos como su forma de vida, su entorno y cómo se relacionaban de manera armónica con la naturaleza”.

A través de diferentes experiencias lúdicas, los niños van aprendiendo más de la historia y cultura de los pueblos originarios, llegando a descubrir incluso el significado del nombre de su jardín (“bosque sanador” en mapudungun) o de sus propios apellidos, explica la educadora.

También Sara ha recopilado durante un largo tiempo historias “que contaban nuestros abuelos en la ruca, alrededor del fuego, tomando mate”, y hoy adapta esos relatos para que los niños y niñas descubran de manera entretenida diferentes personajes e historias del pueblo mapuche.

A través de la educación intercultural, se reconocen los niños, familias y comunidad de Lemu Lahuen. Para Sara Aucapán, el desafío es que el jardín infantil “se identifique y tenga una responsabilidad más estrecha con la comunidad, en relación al peso del nombre que lleva”.

Galería de Imágenes

Agregar un comentario