Disfruta del agua de forma segura
En Chile aproximadamente mueren 260 personas al año por asfixia por inmersión y los principales accidentes ocurren en playas no autorizadas, piscinas (empotradas o inflables).
¿Qué hacer frente a un accidente de este tipo?
Si el niño/a salió por sus propios medios y está consiente, debemos ayudar a que elimine el agua y trasladarlo a un centro de salud. En cambio, si el niño/a está con pérdida de conciencia, hay que aplicar maniobra de reanimación cardiopulmonar o RCP.
Los 10 primeros minutos ocurrido un accidente son cruciales porque dependiendo de lo rápido que sea el rescate y las maniobras de reanimación dependerá si habrá o no eventuales secuelas respiratorias, circulatorias y neurológicas”, nos dice María José Rodríguez.
¿Cómo prevenir asfixia por inmersión?
- Nunca dejar solos ni perder de vista a los niños/as

- No bañarse en playas con bandera roja o con prohibición de baño
- Utilizar chaleco salvavidas
- Instalar barreras de protección en piscinas y pozos : 1.2 a 1.5 metros de alto aproximadamente y la separación de barrotes debe ser máximo 10 cm entre uno y otro.
- No correr por piscinas, tirarse piqueros, ni ingresar posterior a la comida para evitar calambres.
- Natación después de los cuatro años. (Según la Asociación Americana de Pediatría, recién a partir de esa edad, los niños tienen habilidades neuromusculares adecuadas para flotar)
Para María José Rodríguez, “los padres somos el modelo de los niños/as y ellos tienden a imitar nuestros actos sean estos buenos o malos. Es por eso que si estamos ante una playa con bandera roja, la recomendación es no asistir a esas playas: independientemente si es para refrescar los pies de los niños.
Solo el hecho que un adulto lleve al niño a una playa que no está autorizada, le está indicando al niño o niña que puede ingresar. Nosotros como adulto tenemos que resguardar estas situaciones para no crear una confusión a los niños, sobre todo a los más pequeños”.



