LA MAGIA DEL SUR
Me imagino que todos han visto los mágicos spots publicitarios de una conocida marca de lácteos; lindas vaquitas, lindos paisajes, linda gente. Pues bueno, le comento que nosotros, como región, no tenemos nada que envidiar.
Hace casi 48 horas, un pequeño grupo de 15 personas, todos trabajadores de la Casa Regional de Fundación Integra, incluyendo a nuestra Directora, partieron rumbo a la comuna de Lonquimay, para presenciar las inauguraciones de dos jardines infantiles, El Naranjito y Los Piñoncitos, que se realizaron bordeando la Cordillera de Los Andes.
Hasta aquí va todo bastante normal, lo bueno comienza cuando tras llegar al “Naranjito” nos encontramos con niños realmente hermosos, con bellos rasgos Mapuche-Pehuenche y, además con los padres de estos niños, que nos estaban esperando con un gran banquete. Esto no es casual, es seguro que se debe al gran trabajo que hace el equipo educativo del jardín infantil.
Como anécdota, les puedo comentar que, luego de la ceremonia de inauguración, estuvimos degustando una rica comida, al aire libre, al lado de un rio, con una brisa casi de primavera.
Luego de compartir, partimos camino al paso internacional Pino Hachado, llegamos a una pequeña localidad y, ahí estaba el Jardín Infantil Piñoncitos, tan pequeño entre tanto cerro y montaña…
Pasaron los minutos, y arrancó este bello momento, lindas palabras, lindas sonrisas, lindas miradas. Miradas de aquellas que analizan, pero que luego de un rato, terminan en dialogo.
Casi al terminar la ceremonia, nos leyeron un poema en mapudungun, esto, fue el broche de oro.
Que linda la vida, cuando nos da estas oportunidades, llegar donde otros no pueden, vivir lo que otros no podrían nunca vivir. Seguramente esto es motivador, si que lo es, pero lo mejor de todo, es que en nuestros recuerdos se suman nuevos paisajes, nuevos rostros, nuevos momentos.
LA MAGIA DEL SUR
Me imagino que todos han visto los mágicos spots publicitarios de una conocida marca de lácteos; lindas vaquitas, lindos paisajes, linda gente. Pues bueno, le comento que nosotros, como región, no tenemos nada que envidiar.
Hace casi 48 horas, un pequeño grupo de 15 personas, todos trabajadores de la Casa Regional de Fundación Integra, incluyendo a nuestra Directora, partieron rumbo a la comuna de Lonquimay, para presenciar las inauguraciones de dos jardines infantiles, El Naranjito y Los Piñoncitos, que se realizaron bordeando la Cordillera de Los Andes.
Hasta aquí va todo bastante normal, lo bueno comienza cuando tras llegar al “Naranjito” nos encontramos con niños realmente hermosos, con bellos rasgos Mapuche-Pehuenche y, además con los padres de estos niños, que nos estaban esperando con un gran banquete. Esto no es casual, es seguro que se debe al gran trabajo que hace el equipo educativo del jardín infantil.
Como anécdota, les puedo comentar que, luego de la ceremonia de inauguración, estuvimos degustando una rica comida, al aire libre, al lado de un rio, con una brisa casi de primavera.
Luego de compartir, partimos camino al paso internacional Pino Hachado, llegamos a una pequeña localidad y, ahí estaba el Jardín Infantil Piñoncitos, tan pequeño entre tanto cerro y montaña…
Pasaron los minutos, y arrancó este bello momento, lindas palabras, lindas sonrisas, lindas miradas. Miradas de aquellas que analizan, pero que luego de un rato, terminan en dialogo.
Casi al terminar la ceremonia, nos leyeron un poema en mapudungun, esto, fue el broche de oro.
Que linda la vida, cuando nos da estas oportunidades, llegar donde otros no pueden, vivir lo que otros no podrían nunca vivir. Seguramente esto es motivador, si que lo es, pero lo mejor de todo, es que en nuestros recuerdos se suman nuevos paisajes, nuevos rostros, nuevos momentos.
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