UN TOTAL DE 685 NIÑOS DE LA REGIÓN PASAN SUS VACACIONES EN EL JARDÍN
Por : | 15 Enero 2015 | Sin comentarios
“Vendo ropa usada en la calle, de domingo a viernes. Y además también la ofrezco por internet, por lo que a veces tengo que hacer entregas en varias partes de Temuco. Así que imagínese lo importante que es para mí el hecho de poder contar con esta ayuda, porque si no, tendría que andar para todos lados y todo el día con mi hija, desde temprano, a pleno sol. Y en el invierno pasa lo mismo”.
Ingrid Fuentealba llega en la tarde, casi corriendo, a las dependencias del Jardín Infantil Los Boldos de Fundación Integra. Con dos grandes bolsas de ropa, una en cada mano, pero sin descuidar dos helados de agua que guarda con esmero. “Hola, buenas tardes. Vengo a buscar a Emily”, dice sonriendo, en la puerta de entrada.
La pequeña Emily (2 años) sale a su encuentro, luego que una de las tías del jardín la fuera a buscar en la sala de juegos. De inmediato la abraza, con cariño. Mira a sus tías, sonríe y se despide. “Hasta mañana”, le dicen. Ella responde con un cariñoso movimiento de su mano derecha. Por supuesto, en la izquierda toma firme su helado de agua.
“De verdad que para mí esto es muy importante y por eso lo agradezco de todo corazón. Soy mamá soltera y mi ex pareja me ayuda, pero no puedo dejar de trabajar. Y esta época es buena para la venta”, comenta Ingrid.
Y es que su hija Emily es uno de los 685 niños y niñas que participan, desde este lunes recién pasado y hasta finales de febrero, en el programa “Vacaciones en mi Jardín 2015” de Fundación Integra, una iniciativa que tiene por objetivo dar continuidad de atención a hijos e hijas de madres trabajadoras (temporeras y trabajadoras en general) y jefas de hogar que no puedan estar con ellos por razones laborales; niños en situación de vulnerabilidad social y del Programa Chile Solidario o Ingreso Ético Familiar, durante el tiempo que el establecimiento de atención normal (de marzo a diciembre) interrumpe sus actividades. Esto permite ofrecer a los niños y niñas un espacio recreativo-vacacional en un marco de seguridad y bienestar en pleno verano.
El programa se instaló para este verano en 15 jardines infantiles de la Región de la Araucanía pertenecientes a Fundación Integra y apunta principalmente al aspecto lúdico, centrado en el bienestar de los niños. “Es un programa distinto, porque el objetivo es que los niños y niñas lo vengan a pasar bien. Para eso contamos con material idóneo y desde lo pedagógico no trabajamos directamente con el aprendizaje esperado, sino que se promueve la participación y la seguridad de los niños, así como la incorporación de las familias”, comentó Marcela Araneda, directora titular del JI Los Boldos, cuya entidad recibe para el programa “Vacaciones en mi jardín” a 96 párvulos en los niveles Sala Cuna (de 3 meses a 2 años) y Heterogéneo (de 2 a 5 años). En el año “normal”, el jardín trabaja con 225 niños y niñas.
SENTIDO SOCIAL
Para Víctor Escamilla, jefe del Departamento de Cobertura y Proyectos de Fundación Integra, el cual está encargado de esta iniciativa, el sentido social es clave en “Vacaciones en mi Jardín”.
“Es un programa que se desarrolla desde hace años en la Fundación y nace con la necesidad que se detecta en muchas familias de poder contar con atención para sus hijos e hijas y poder ellos seguir con las labores que desarrollan. Hay muchas madres temporeras, por ejemplo, y es en este periodo donde más requieren que sus hijos estén bien atendidos y cuidados, en un espacio seguro y adecuado. Este programa se replica en las vacaciones de invierno”, indicó el profesional.
Recalcó que se trata de un programa pensado en las familias, ya que incluso y respondiendo a sus necesidades, se parte antes: los jardines reciben a los párvulos a las 8 horas, a diferencia del año normal, donde ingresan media hora más tarde. “Como Fundación nuestra prioridad está puesta en las familias más vulnerables de la Región. Por lo tanto tenemos un criterio de priorizar a las familias que más lo necesitan. Y eso a su vez les da la opción a las familias de tener este apoyo”, acotó Escamilla.
Claro que también el desafío es para las educadores de párvulos y sus equipos de trabajo. Ello porque, con las vacaciones de los equipos titulares, un total de 222 trabajadoras, que vivieron intensas jornadas de capacitación en las semanas previas, quedan a cargo en este periodo de los 15 jardines.
Es el caso de Vanessa Muñoz, directora del jardín estacional Los Boldos y quien había sido educadora de sala cuna con anterioridad en este mismo programa. “Por lo mismo conozco la modalidad. De todas maneras es un enorme desafío para mí, ya que ahora tengo que liderar este proceso. Es un programa muy importante y los papás te lo hacen saber, porque lo aprecian mucho. El verano es una época donde las opciones de trabajo se van ampliando, por lo tanto es una necesidad para las familias. Por lo mismo, los niños deben quedar en un lugar que les dé la seguridad de que su hijo está bien”.
En el caso del Jardín Los Boldos, se integran 24 trabajadoras para este programa (en el año normal trabajan 45).
“A la Emily le encanta venir al jardín; incluso quiere estar los fines de semana, porque comparte con sus amigos. Oiga si hasta le celebramos su cumpleaños aquí. Este programa lo encuentro muy bueno, porque el apoyo del jardín es importante. Si no tenemos un familiar cerca, por ejemplo, para dejar a nuestros niños mientras trabajamos, se nos complica todo”, culmina Ingrid Fuentealba, mientras comienza a alejarse del jardín en dirección a su casa y acaricia a la pequeña Emily, quien no descuida en ningún momento su helado.
Mañana volverá, a las 8 de la mañana, a dejarla con las “tías” y luego seguirá recorriendo las calles temuquenses vendiendo ropa y contando las horas para volver a encontrarse con su pequeña.


