Una alternativa para las familias trabajadoras
Pablo Segovia y su hija, Marianela Antonia
Ofrecer continuidad de atención a los hijos e hijas de familias trabajadoras en el periodo de receso de actividades escolares de invierno y verano es el objetivo principal del programa Vacaciones en mi jardín.
Juegos, bailes, disfraces y sobre todo mucha diversión es el énfasis, porque mientras los papás y mamás trabajan tranquilos, los niños y niñas se entretienen.
Ese es el panorama en el jardín infantil Limarí, de Ovalle, donde encontramos a los niños bailando zumba y pudimos, además, conversar con Pablo Segovia, apoderado del establecimiento, quien esperaba para retirar a su hija Marianela Antonia.
Pablo trabaja en construcción, pero desde hace pocos días está temporalmente sin ocupación. Esta circunstancia le permite poder ir a buscar a Marianela alrededor de las 16:30 horas, en una soleada tarde.
“Encuentro que está todo bien acá, no hay ningún problema, estamos bien agradecidos de las tías y de la atención que le dan a mi hija. Lo otro es que es muy bueno sobre todo para la gente que trabaja y no tiene con quién dejar a sus bebés, así que nosotros estamos muy agradecidos de este jardín”, cuenta.
Agrega que su esposa trabaja en una empresa de aseo, por lo que el programa Vacaciones en mi jardín es un enorme beneficio para que ella pueda continuar con sus labores y él pueda buscar empleo en la construcción.
“Hace unos tres días estoy sin trabajo, así es que tengo tiempo para venir a buscar a mi guagua, que está muy habilosa y ha aprendido harto en el jardín, así que estamos muy agradecidos”, remata.






