Hacer ciencia para explorar el mundo
Los ejes seres vivos, física tierra y universo, fueron abordados en esta jornada con ejercicios prácticos, posibles de replicar en los establecimientos
Vilma Astorga es directora del Jardín Infantil Acuarela de Talca. Roxana Reyes es directora del Jardín Infantil Los Palomitos de Cauquenes. Ambas consideran que Hacer Ciencia desde la edad parvularia es preciso para mostrar a los niños y niñas ese mundo que curiosamente quieren descubrir.
Dicha reflexión surgió con motivo del Perfeccionamiento Regional Hacer Ciencia del Plan de Formación Regional de Fundación Integra, celebrado el pasado jueves, 3 de mayo, en el Centro de Eventos Don Quijote, cuya facilitadora fue la educadora especialista en ciencias y educación emocional, Mariela Muñoz.
El propósito de la actividad fue fortalecer el diseño e implementación de ambientes educativos que favorezcan habilidades de exploración, curiosidad y capacidad de asombro, en los niños y niñas para conocer su entorno natural y social, procurando el desarrollo temprano de su pensamiento crítico, indagatorio y científico.
La educación parvularia constituye la base para generar en los niños y niñas el gusto por la ciencia, consideró este día Muñoz, quien señaló que esta “se puede promover como una actividad intrínseca. Los niños son curiosos desde que nacen, porque todo es nuevo para ellos”.
Con una propuesta de metodología basada en la indagación, se invitó a las educadoras a propiciar en los niños y niñas la formulación de preguntas y resolución de respuestas. Para esto deberán iniciar un proceso de exploración: de las formas, con la tierra, con las piedras, entre otros.
Muñoz exhortó también a ver la naturaleza como un laboratorio.
Apuntó que el rol de la educadora es motivar y guiar a los niños y niñas. “Que se sientan importantes y que reconozcan que lo que hacen es positivo, porque es aprendizaje”.
Este día las educadoras experimentaron de manera sencilla sobre temas como: temperatura, a través del uso de hielo y otros recursos; superficie y desplazamiento de los cuerpos, con autos de juguete que se deslizaron sobre distintas áreas; y la rotación de la tierra alrededor del sol, a partir de una lámpara, entre otros experimentos.
Compromisos desde el jardín
Astorga sostuvo que esta jornada les permitió aclarar conceptos relacionados con ciencia, así como tomar conocimiento de las actividades que se hacen en el jardín entorno a esta, a propósito de imprimir las intenciones necesarias para el aprendizaje de los niños y niñas. Para esto destacó como fundamental el apoyo de las familias a fin de que dichos sentidos sean aplicados a la vida.
Por su parte, Reyes reconoció que la ciencia está presente en la vida diaria. Sin embargo, en ocasiones existen temores de emplear algunos materiales, en cuidado del bienestar de los niños y niñas. El perfeccionamiento les permitió conocer cómo aplicar la enseñanza de la ciencia de manera adecuada y a través del juego.
El compromiso de las directoras de establecimientos es trasmitir dichos conocimientos a sus equipos educativos, con el fin de diseñar experiencias educativas apropiadas para que los niños y niñas aprendan ciencia mientras juegan.












