“Los niños de ayer y hoy son iguales”
La abuelita Erna disfrutó con el equipo educativo y los niños y niñas.
“Cuando yo era una niña como ustedes, no teníamos ni celulares ni computadores. Jugábamos mucho al aire libre, en el campo, corriendo y saltando todo el día”.
Mientras Erna del Carmen Muñoz Cruz de 72 años entregaba su relato, contando sus aventuras cuando tenía 5 años, los niños y niñas del jardín infantil y sala cuna Arcoiris del Lago de Labranza, comuna de Temuco, la escuchaban atentamente. Unos abrían aún más sus pequeños ojos para no perderse detalles de la conversación; otros, miraban a sus compañeros, incrédulos, como diciendo “¿De verdad no habían celulares?”.
El encuentro se produjo en el marco de la celebración del Día del Abuelo, donde la abuelita de Renato Mely (4 años) acudió al establecimiento a entregar sus vivencias y, por supuesto, a jugar.
Porque tras la presentación y los saludos, la diversión llegó de inmediato. Y es que jugaron a las tradicionales rondas “arroz con leche” y “la niña María”; además del juego “El Lobo en el bosque”, donde todos los niños y niñas protegieron a la abuelita cuando el lobo aparecía en escena.
“¿Sabes algo? Desde hace un tiempo tengo algunos problemas de salud, propios de la edad. Pero esto, increíblemente, te quita todo eso. De verdad que es una inyección de energía el poder estar con los niños, el recibir todo su cariño. Es una experiencia increíble”, comentó Erna, agregando que “los niños de hoy y los de antes, son iguales. Ahora hay más tecnología y todo eso, pero en el fondo te llenan de energía y son maravillosos”.
Cuenta que en su niñez vivía en un campo, en Cunco, y que luego se trasladó a Padre Las Casas. Eran 7 hermanos y uno de sus juguetes preferidos era la pelota de trapo. “me gustaba correr. Todo el día. Oiga, si no me podían parar”, cuenta riendo.
Para la directora del jardín infantil Arcoiris, Victoria Riquelme, “fue una experiencia muy linda y muy importante también para los niños, quienes estuvieron atentos y muy concentrados al relato de la abuelita. Fue importante para ellos y para nosotros también como jardín”.



















