Jessica Saavedra

“Aprendimos a ser líderes y no cualquier líder”

Este fue el discurso que la directora de la sala cuna y jardín infantil Rayito de Sol (RMNP) realizó en la ceremonia de titulación del Diplomado en Liderazgo Educativo y Convivencia Bientratante, en donde se reconocieron a 70 directoras en representación de los más de 1.000 titulados de este programa.
Por : | 03 Octubre 2019 | Sin comentarios

“Distinguidas autoridades presentes, respetables directoras, profesionales compañeros y compañeras del Diplomado en Liderazgo Educativo y Convivencia Bientratante, tengan todos ustedes muy buenos días.

Me complace compartir en esta ceremonia algunas palabras de lo que este diplomado ha significado en nuestro desarrollo profesional y cómo desde las experiencias vividas junto a nuestros equipos, hemos podido avanzar en la calidad educativa favoreciendo a niños y niñas que asisten a nuestras salas cunas y jardines infantiles.

El compromiso de Fundación Integra con la educación concibe a niños y niñas como sujetos de derecho, que junto a sus familias y las redes mantienen relaciones positivas, de respeto y colaboración permanente, contribuyendo a su desarrollo para que sean actores de una sociedad donde serán los responsables de transformarla.

Para nuestra institución es esencial la calidad educativa y necesitamos que esté al centro de la educación de niños y niñas. Así también, necesitamos profesionales reconocidos y valorados, donde se potencien sus habilidades, competencias y cuenten con diversas posibilidades de fortalecer su rol. En coherencia con lo anterior, agradezco la iniciativa de desarrollar el programa de formación en Liderazgo Educativo que benefició a directoras y profesionales de todo el país.

Este programa de formación continua ha contribuido en el desarrollo profesional, fortaleciendo habilidades, competencias y prácticas de liderazgo educativo a través de una convivencia bientratante. Tener la posibilidad de nutrir nuestros conocimientos nos permite activar otros elementos esenciales en el quehacer educativo, la reflexión es uno de ellos y, a través del diplomado, pudimos vivenciar la reflexión como una herramienta fundamental a la hora de tomar decisiones, aprendimos a identificar con mayor claridad los factores que favorecen o dificultan las buenas prácticas y las relaciones con otros y cómo podemos potenciarlas a través de la retroalimentación oportuna, el reconocimiento y el trabajo en equipo.

Nos reconocíamos como líderes de nuestros equipos educativos, pero a través del diplomado aprendimos a ser líderes y no cualquier tipo de líder, sino un líder comprometido que asocia el trabajo con el respeto, valora los talentos de las personas y los reconoce como un aporte a nuestro rol de agente de cambio social. El objetivo: fortalecer el liderazgo pedagógico, donde todos podemos contribuir y colaborar para entregar aprendizajes de calidad a niños y niñas con una mejor selección de valores y contenidos que fortalezcan las culturas de pertenencia de los párvulos y sus familias y que a la vez, los prepare para ser ciudadanos creativos en ambientes de bienestar.

Reconocemos que las experiencias compartidas en los encuentros presenciales nos enseñaron la importancia de la comunicación y retroalimentación, vivenciamos aprendizajes significativos con el compromiso de avanzar en la mejora continua. La organización, la gestión e implementación de los Proyectos Educativos Institucionales se convirtieron en experiencias para nuestros niños y niñas, sus familias y adultos significativos, logrando la selección y organización consistente de un conjunto de factores humanos, materiales y técnicos, que han sido generados desde el jardín infantil para ponerlo al servicio de la educación de nuestros niños y niñas. Lo anterior, demuestra cómo, a través del perfeccionamiento, se transmiten ideas, valores, actitudes y cómo el aprendizaje y pensamiento de la comunidad educativa incide en la práctica pedagógica y en la formación de cada persona. El diplomado fortaleció todas nuestras habilidades y competencias asociadas al liderazgo, cuyas temáticas apuntaban directamente al aprendizaje de calidad en los niños y niñas.
Qué me permite hoy el haber cursado el diplomado en liderazgo y convivencia bientratante:

– Sentirme una directora empoderada del quehacer educativo, gestionadora de todos los recursos puestos a disposición para generar experiencias educativas de calidad que favorecen al desarrollo pleno de nuestros niños y niñas.
– Realizar un trabajo permanente con mi equipo educativo para desplegar prácticas de liderazgo valorando que todos somos importantes y mantener relaciones de buen trato que nos permitan cumplir con los objetivos propuestos para toda la comunidad educativa.
– Desarrollar la práctica pedagógica centrada en la enseñanza-aprendizaje porque conocemos a nuestros niños y niñas, los reconocemos como sujetos de derechos, queremos que aprendan jugando valorando sus contextos familiares y cultura.
– Ejercitar la reflexión y la evaluación permanente como una estrategia integradora y de “reflexión crítica” que me permite reconocer lo que debemos mejorar y además valorar nuestros logros y avances.
– Con nuestras prácticas, garantizar el derecho a una educación parvularia de calidad con la convicción de que nuestros niños y niñas son personas únicas, capaces de conocer y transforman el mundo, que el juego es indispensable en su desarrollo y que somos los responsables de brinda un equilibrio armónico que les permita desarrollarse plenamente y ser protagonistas de sus aprendizajes.
– Y concretar día a día, a través de la implementación de nuestro PEI, cada uno de los proyectos, sueños y aspiraciones que la comunidad educativa (niños, niñas, familias, equipos y comunidades) construye de manera participativa; y avanzar hacia la educación anhelada.

Para finalizar, compartir una frase de María Victoria Peralta, Premio Nacional de Educación 2019, quien afirma que “La Educación Parvularia no es una receta hecha”, estoy convencida que no lo es. Necesitamos educadoras y educadores con profunda vocación y compromiso, con ganas de aprender constantemente, que nutran sus conocimientos para innovar y ser verdaderos expertos en su rol.

Tengo la convicción que realizo el trabajo más importante del mundo, construyo las bases de los hombres y mujeres del futuro en la etapa de mayor trascendencia de la sociedad humana. Y lo hago por vocación y compromiso profesional.

Agradezco los aportes de este diplomado en mi formación continua y profesional.
¡Muchas gracias!”

Jessica Saavedra Fuentes
Directora sala cuna y jardín infantil Rayito de Sol
Isla de Maipo- Región Metropolitana Norponiente

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