En agosto más que nunca, ¡juego Sobre Ruedas!

A través del juego los niños y niñas desarrollan todos sus sentidos, el juego favorece la comunicación, sociabilidad, creatividad, imaginación y trabajo en equipo, con el juego descubren y exploran el mundo. Precisamente esta es la invitación que cada semana realiza el equipo del Jardín Sobre Ruedas a un grupo de 25 niños y niñas, con sus familias, del sector de La Viña.

Durante el Mes de Agosto, mes de los niños y niñas en INTEGRA, el juego y la recreación estuvieron más presentes que nunca. Globos con raquetas matamoscas, plumeros, baile, títeres, cuentos, burbujas y hasta un espacio para la relajación y el vínculo, fueron parte de esta especial jornada que vivieron los niños y niñas del Jardín Sobre Ruedas junto a sus familias.

Así como en La Viña, en las localidades de Paihuén y Bartolillo ubicadas en el mismo sector rural de la comuna de Cabildo, los niños y niñas también disfrutaron de momentos especiales en donde las mamás fueron parte activa de las celebraciones.

Esta es la dinámica que caracteriza a la comunidad educativa del Jardín Sobre Ruedas, en donde el juego y la participación de las familias cumplen un rol protagónico en el aprendizaje de los niños y niñas, siempre guiados por el equipo educativo que cada semana sorprende con creativas propuestas que favorecen su desarrollo pleno.

Posterior a la jornada y en el marco de un encuentro con familias de las 3 localidades, que estuvo liderado por la Directora Regional, Paola Álvarez, las mamás se dieron el tiempo para compartir su experiencia con esta modalidad no convencional de educación parvularia, valorando el trabajo del equipo y reconociendo los avances de sus hijos e hijas.

Jessica Quiroz, mamá de la localidad de La Viña señaló que “para mí ha sido excelente por el aprendizaje de mi hijo, le ha servido un montón, porque él es muy apegado a mí y él ha aprendido harto con los tíos, además los reconoce porque los ve siempre”. Un ejemplo de esto, comentó Jessica, es que “sale con ellos si lo invitan a jugar, ‘vamos Carlito a jugar’ y él va solo, antes eso no lo hacía”.

Por su parte, Mitzi Toro, mamá de la localidad de Paihuén, comentó que “estamos muy agradecidos como familia, ya que nuestro hijo ha aprendido demasiado y acá no había ninguna manera de mandarlo al jardín”. Agregó que “mi hijo lo pasa excelente, él era muy introvertido, no era sociable -y eso que tiene más hermanos-, pero al socializar y expresarse ante los demás él se cohibía, él ahora lo hace y tiene una personalidad que acá aprendió, acá a él se le enseñó a presentarse ante un público, a mostrar los títeres, a contar los números y ahora él sale adelante sin que nadie le pregunte nada. De verdad que él ha aprendido mucho, estamos muy contentos”.

A jugar, pintar y crear en La Calera

Un espacio para el juego, la expresión artística, el desarrollo del lenguaje y la estimulación temprana fue lo que encontraron los niños, niñas y familias de La Calera que asistieron a la masiva celebración del Día del Niño en dicha comuna.

Los coloridos y lúdicos espacios estuvieron a cargo de los equipos de los jardines infantiles Estrellitas Luminosas y Estrella Solitaria, quienes congregaron el interés de chicos y grandes con atractivos materiales de todo tipo y rincones pensados para dar rienda suelta a la imaginación, con masas, pinturas y lápices de colores.

Los cuentos llegan al hospital

Para ninguna persona el hospital es un lugar placentero o un espacio en donde nos gustaría permanecer por mucho tiempo. Por diversas situaciones de salud y de diversa gravedad, algunos niños y niñas deben permanecer hospitalizados, alterando sus rutinas de niño/a vinculadas al juego, la recreación, el bienestar, el apego.

La modalidad de atención Mi jardín al hospital ha incorporado la narrativa como recurso terapéutico, desarrollando actividades socio-educativas y lúdicas de fomento lector a través de la experiencia denominada La hora del cuenta cuentos. Esto fortalece la capacidad de resiliencia de los niños y niñas hospitalizados, así como la de sus familias y el personal de salud del área pediátrica del Hospital Carlos Van Buren.

Así, a una determinada hora del día, el equipo de Mi jardín al hospital ingresa al aula hospitalaria en compañía del Cuenta Cuentos, saludando a todos los niños y niñas e iniciando la narración de historias infantiles llenas de elementos atractivos que incentivan la participación de los presentes. De pronto, este espacio de convalecencia se trasforma en un lugar extraordinario lleno de seres imaginarios que devuelven a los niños y niñas la posibilidad de jugar, de soñar y de seguir disfrutando su infancia.