Exitosa Cuenta Pública Participativa de la Región Metropolitana

Con la destacada participación de parte del equipo educativo, niños y niñas del jardín infantil Kumelén, de La Pintana, finalizó la Cuenta Pública 2015 que las Direcciones Regionales Suroriente y Norponiente realizaron este viernes 1 de julio.

Y es que a pesar de estar dividida administrativamente en dos, ambas direcciones se unieron para presentar los principales avances y desafíos que tiene Integra en la Región Metropolitana.

La actividad contó con la participación de Julia Escobedo e Isabel Oyarzún, directoras regionales de Integra, quienes dieron cuenta de todo lo realizado durante el pasado año. Además, Jimena Sanhueza, en representación del Seremi de Educación, Felipe Melo, destacó la importancia que tiene Integra en la ejecución de las políticas públicas en relación con la educación en la primera infancia.

A la actividad también asistieron representantes de los jardines infantiles que Integra cuenta en la Región Metropolitana, apoderados de jardines y representantes de organizaciones en alianza.

 

 

Jardines infantiles de la Norponiente celebraron We Tripantu

Revisa las celebraciones que realizaron los jardines infantiles Sagrada Familia, de Pudahuel, y Arturo Pérez Canto, de Quilicura, para celebrar la llegada del año nuevo mapuche.

#Historias Comparte: “El jardín fue mi terapia”

Yo era de Puerto Montt y supuestamente venía solo por dos años a Queilén para trabajar con un equipo con algunos problemas. Empecé a trabajar de a poquito y ya llevo 7 años.

En 2015 tuve una capacitación en Castro y estando en la jornada simplemente me fui a negro. Empecé a sentirme mal, vi puntitos, traté de hablar y no puede hacerlo. Desperté tres días después en el Hospital de Puerto Montt, sin saber las vocales ni contar del uno al diez. Tuve un accidente vascular y me afectó el tálamo, que controla los aprendizajes mecánicos y la motricidad.

Aunque tendría que haber estado tres meses hospitalizada en Puerto Montt, yo sabía que mi cuento estaba en el jardín. Hacía la terapia en el hospital de Queilén y después me pasaba al jardín.

El miedo más grande que tenía era saber cuál sería la reacción que iban a tener mis niños y niñas cuando volviera al jardín por primera vez. Pensé que les daría miedo verme, porque yo no podía caminar y hablaba mal. Pero los niños estaban contentos de verme, se subían a la silla de ruedas y al final terminaba con cuatro o cinco encima mío.

Cuando estaba en recuperación llamé a la oficina regional para preguntar si iba a poder volver al jardín, porque pensé que me podían decir que mejor trabajara en oficina. Pero me dijeron que no me preocupara, que mi jardín me estaba esperando y que me iban a apoyar.

El jardín fue mi terapia, es mi vida, mis niños me dan ánimo. Yo voy a terapia en la semana, pero el jardín me entrega el amor, el compromiso y me hace sentir que soy parte de ellos, a pesar de no tener una pierna buena.

Cuando me pasó el accidente sentí impotencia por muchas cosas, por las consecuencias. Pero, por otro lado, Integra es mi otra casa y me han dado la posibilidad de ser lo que yo soy, le debo y agradezco tanto, por todo lo que me han apoyado.