Equipos educativos retornan motivados

Con gran entusiasmo y motivación, retornaron este lunes a los jardines infantiles y salas cuna  en la región del Maule, los equipos educativos que el próximo 5 de marzo darán la bienvenida a los niños y niñas para el inicio del Año Parvulario.

Luego de las vacaciones de verano, las profesionales educadoras y asistentes de párvulos, se declararon ansiosas por comenzar actividades con niños, niñas y sus familias. Por esto ordenan y decoran las salas, identifican los espacios con los nombres de los niñas y niñas para recibirlos.

“Regresamos a los jardines con mucha ansiedad de recibir a los niños, en especial a los nuevos niños. Por eso esta semana queremos preparar todo”, comentó Giselle Molina, agente educativo del jardín infantil y sala cuna Cuentos Mágicos de Talca, quien se confesó entusiasmada por la jornada AprendeS, que se realizará entre el 28 de febrero y el 2 de marzo en la región del Maule, dirigida a los equipos educativos.

El presente año, las temáticas a tratar serán liderazgo, calidad educativa y convivencia del bien tratante.
“Es una actividad muy motivadora y participativa”, comentó.

Para María Soledad Valdés, educadora del mencionado establecimiento, en este inicio de Año Parvulario 2018, es vital brindar una calurosa acogida a los niños, niñas y sus familias, a propósito de que el proceso de adaptación sea positivo.
“También es importante que desde el principio se le informe a los padres sobre las actividades y aprendizajes de sus hijos e hijas, para que tengan la confianza de que nos preocupamos por el bienestar de los niños y niñas y de que también aprenden”, agregó.

“Esta semana es de preparación para la llegada de los niños. Trabajamos en experiencias más recreativas y lúdicas”, señaló por su parte Ana María Quintero del jardín infantil Rapuncel de Talca, quien junto a Ingrid González, comentó que en este 2018 retornan al nuevo año de labores con mayor ánimo y disposición, para que así las experiencias sean gratificantes. “Lo más importante es conocer al niño. Si las familias ven que el niño tiene un lazo con nosotras, se van contentas, y ese lazo tenemos que construirlo desde el primer día. Es dar lo mejor de uno para que los papás estén más tranquilos”, manifestó.

Como parte del aprendizaje y desafíos para este 2018, Soledad Verdugo, auxiliar de párvulos, destacó la inclusión de un niño haitiano y su familia a una de las sala cuna de Rapuncel de Talca, labor para la cual se preparan con gran disposición y destreza.

Los equipos declararon su disposición de adaptarse a los nuevos desafíos y contexto de este Año Parvulario 2018.

Más de 700 niños y niñas disfrutaron de Vacaciones en Mi Jardín

Con actividades recreativas, lúdicas y mucha diversión, culminó en la región del Maule, el programa Vacaciones en Mi Jardín, el cual atendió a un promedio de 710 niños y niñas en 13 establecimientos dispuestos especialmente para el periodo enero y febrero del 2018, distribuidos en las cuatro provincias de la región.

En un ambiente de bienestar, los niños y niñas participaron de actividades recreativas, a través de juegos, con el objetivo de dar continuidad a la atención y desarrollo de habilidades sociales, creativas y de innovación durante la temporada estival.

El programa que inició el 8 de enero y culminó el 16 de febrero, brindó atención en una jornada extendida desde las 8:30 hasta las 20:00 horas de lunes a viernes, para niveles educativos de Sala Cuna y nivel Heterogéneo.

Los jardines infantiles Cadenita, Claro de Luna y Gotitas de Amor de la comuna de Curicó; Los Enanitos de la comuna de Rauco; Amanecer de Florida y Acuarela de la comuna de Talca; Huellitas del Campo, Frambuesitas y Carita de Luna de la comuna Yerbas Buenas; Obispo Camus de Linares; Gabriela Mistral de la comuna Retiro; Las Dulzuras de Pulgarcito de la comuna de Chanco; y Mi Casita de  Pelluhue, fueron los establecimientos que tuvieron la responsabilidad de desarrollar este programa durante el verano.

Integra invirtió recursos en profesionales y técnicos expertos en educación parvularia, material didáctico y fungible, además de alimentación pertinente a sus requerimientos nutricionales.
Para cerrar el programa de una manera entretenida con los niños, niñas y sus familias, se desarrollaron actividades plásticas como la pintura, tardes de cine, baile, juegos de burbujas, caritas pintadas, disfraces y otros.