Con el recuerdo de Silvia siempre presente
Durante 14 años, Silvia del Carmen Araya Reyes desempeñó funciones como auxiliar de servicios en la sala cuna y jardín infantil Alberto Hurtado, de Tierras Blancas, Coquimbo. Ahí, además de realizar sus tareas con esmero y dedicación, sembró valiosas amistades, las que perduran hasta hoy, cuando se cumple un mes de su fallecimiento, ocurrido el 23 de enero de 2021.
Por eso, su equipo de trabajo, compuesto principalmente por sus amigas y liderado por la directora Carolina Miño, quiso iniciar su año laboral recordando a Silvia, con un responso que contó con la presencia de quien fuera su esposo y su hija, además de la Directora Regional, Javiera Adaro, quien expresó las condolencias y el cariño por parte de Fundación Integra, institución a la que Silvia perteneció desde abril del año 2006.
“Sus compañeras la han recordado con tanto afecto y con la alegría que Silvia tenía. Recuerdan que era una persona franca para plantear las situaciones, simpática, divertida, observadora, muy preocupada de lucir bien y maquillar sus labios, amorosa con los niños, buena para la costura, leal y un montón de cualidades que la harán inolvidable. Para Fundación Integra ha sido un honor contar con una mujer como Silvia, por eso acompañamos a su familia y a la comunidad educativa en el dolor de perderla físicamente, porque su recuerdo sigue aquí en el jardín”, manifestó la Directora Regional.
Carolina Miño, directora, por su parte, agregó que sin duda el mayor legado de Silvia será su espíritu y vocación de servicio. “Era tan generosa, leal, cariñosa con los niños, directa, solidaria alegre. Le gustaba hacer costuras, realizó todas las cortinas del jardín voluntariamente, y lo mismo hacía con sus compañeras, con las familias y los niños. Su espíritu era siempre colaborar”, sostuvo.
Las palabras de su equipo
En la ceremonia de recuerdo, el equipo de Alberto Hurtado presentó una fotografía de Silvia, que será ubicada en el comedor del establecimiento, junto a la foto de Maribel Vega (Q.E.P.D), quien también fue parte del equipo y partió unos años antes, en 2009. “Ahí van a quedar juntas acompañándonos”, dijo Yasmina Suazo, auxiliar de servicios del jardín, quien leyó el mensaje que sus compañeras y amigas le dedican a Silvia, y que a continuación compartimos:
“Querida Silvia:
Alzaste tu vuelo inesperadamente, dejando en muchos corazones un enorme vacío y la nostalgia de no volver a verte. Pero en este camino de tu paso por la vida sembraste amistades y grandes afectos. Dejaste huellas imborrables, que ni tu ausencia ni el tiempo podrán disipar, como esa picardía con la que narrabas tus anécdotas juveniles, esa alegría y traviesa forma de compartir en grupo.
Tu sensibilidad, que tan celosamente guardabas y que sólo afloraba frente a quienes te mirábamos más allá de esa postura de mujer fuerte y aguerrida.
Nos dejas un gran legado de generosidad, al poner tus habilidades al servicio de los niños y las niñas, y de tus compañeras. De reconocer e impulsar las capacidades de otros. De vocación de servicio, al expandir tus tareas más allá de tu rol, y por sobre todo, esa gran alegría y el disfrute que ponías en cada momento que la vida te entregaba.
¡Vuela alto querida amiga y compañera! Gracias por los años en los que iluminaste nuestros corazones y nuestro establecimiento con la luz de tu presencia.
Tus amigas y compañeras del jardín infantil Alberto Hurtado”.
Descansa en paz, querida Silvia.


