“Esto es un sueño. Jamás pensé que representaría a Chile”
Jocelyn Muñoz tiene 27 años y es apoyo de asistente administrativo en el jardín infantil Andalué, en San Pedro de la Paz, Región del Biobío. Sus labores las compatibiliza con la rehabilitación en Teletón. Fue precisamente en este centro donde le sugirieron comenzar a practicar deportes y Jocelyn se inclinó por el paracanotaje. Su categoría de entrenamiento es VL2 (clasificación acorde a la lesión en su columna) y su especialidad, la canoa polinésica.
¿Por qué decidiste practicar paracanotaje?
Mi profesor de acondicionamiento físico en la Teletón me aconsejó a que me uniera a algún tipo de deporte. Así fue que contacté a Ariel Rubilar, entrenador de canotaje y paracanotaje, para participar y me recibió con los brazos abiertos. Canotaje era una de las actividades que más me servía para la rehabilitación y la laguna donde se practica está acá mismo en San Pedro. Además, en las otras áreas hay que pagar, es más difícil. Acá no pago una mensualidad.
¿Qué sabías de paracanotaje antes de practicarlo?
La verdad es que sabía súper poco. Siempre fui deportista pero no de andar compitiendo, solo hacía mi propio entrenamiento cuando caminaba, pero no tenía idea que existía el paracanotaje o estos deportes para personas en situación de discapacidad.
¿Es muy difícil este deporte?
Requiere harto entrenamiento, hay que ser constante, requiere un esfuerzo físico importante. Como tengo una fijación de titanio en la columna, se me hace complejo. Poniendo esfuerzo el cuerpo se acostumbra, es cosa de movimiento y de entrenar.
Jocelyn comenta que los implementos que requiere para realizar el paracanotaje son el traje, la canoa polinésica y la pala. Estos elementos se los facilita el Cendyr, que es el centro donde entrena, o se los consigue con otros compañeros, porque no cuenta con equipamiento propio. A pesar de esto, hace 4 meses que se encuentra entrenando para participar del Campamento de Identificación de Talentos, que se desarrollará en Budapest, Hungría, entre el 13 y 17 de mayo, y luego viajará a Pozman, Polonia, para competir en la Copa del Mundo de Paracanotaje.
¿Cómo surgió la idea de participar de ambas actividades internacionales?
Mi profesor me postuló y quedé seleccionada para participar. El criterio de calificación son las habilidades físicas que uno podría llegar a desarrollar. Al campamento de entrenamiento en Budapest voy sola representando a Chile y en Polonia participarán dos deportistas más que también usan silla de ruedas.
¿Con qué frecuencia entrenas?
Se puede entrenar de lunes a domingo. Yo estoy tratando de ir todos los días, porque como se acerca la fecha de ir a Europa, tengo que ir bien preparada.
¿Qué metas tienes como participante de una copa del mundo?
Dar lo mejor de mí dentro de mis posibilidades y si puedo llegar de vuelta con algún lugar, sería genial.
Además de la destreza física que ha desarrollado practicando paracanotaje, el deporte en general ha sido clave para su rehabilitación y para ganar autonomía. “Junto al paracanotaje estoy en un club de natación. El hecho de estar en el agua es como estar bipedestado y eso de por sí libera mucha presión a la columna. Una se desarrolla mejor como persona, porque el tener la necesidad de generar más fuerza con los brazos, me permite en el día a día traspasarme de un lugar a otro, de la silla a la tina o a la cama, por ejemplo, o moverme con la silla en la calle, considerando todos los obstáculos que hay”, explica.
¿Pensaste que ibas a viajar alguna vez representando a Chile?
Nunca. Esto más que ser un acontecimiento importante es como un sueño, no hay palabras para describirlo. Jamás me imaginé que iba a llegar algún día a tener esta tremenda oportunidad, es como una luz. Independiente del resultado, el hecho de ir allá y representar a Chile es un honor.
Esta es una oportunidad para seguir creciendo como deportista y como persona, porque en esta situación una muchas veces se achaca por diversos factores, obstáculos que hay en el día a día, el triple de las demás personas, yo creo, en lo físico y en lo mental… en ese sentido, este tipo de oportunidades conlleva a que una crezca o se libere de esa presión mental que tiene.
¿Qué opinan tus compañeras de trabajo de tu participación?
Me han dado harto ánimo, algunas compañeras se han asombrado porque no sabían que era deportista. En la oficina regional también me han apoyado, se juntó un dinero que ayuda bastante.
¿Cómo te ha cambiado la vida en este último año?
El deporte abre muchas puertas. Falta que se den las oportunidades y que uno ponga de su parte. Esto igual sirve como un plus para aquellas personas que como yo, jamás pensaron que podía ser posible participar en una copa del mundo. En realidad sí se puede, el deporte les puede ayudar a salir de sus casas, a hacer más cosas.


