“He recibido desafíos, innovación, perfeccionamiento y reconocimiento”
Con las risas y gritos de fondo de los niños y niñas que a esa hora realizan el “tugar tugar”, Marcela Gajardo, Educadora de Párvulos, recuerda que fue en el año 1991 cuando ingresó a nuestra institución, como una educadora contratada por el Mineduc para Integra, modalidad que se estilaba por esos años. Fue destinada a uno de los primeros jardines que Integra tuvo en Antofagasta: El Carnavalito.
Tras algunos meses de desarrollar sus labores como Educadora de Párvulos, se da la oportunidad de postular como Directora del establecimiento “Campamento de Emergencia”, modalidad dispuesta para apoyar a las familias damnificadas con el mortal aluvión que ese año arrasó con gran parte de la ciudad de Antofagasta. “Esta fue una experiencia muy enriquecedora por todo el aprendizaje compartido y contención realizada tanto a las familias como a los niños. Una gran oportunidad al inicio de mi carrera para entender el rol clave que jugamos las Educadoras de Párvulos en esta sociedad”, comenta Marcela.
Con el paso de los meses, este lugar habilitado para la emergencia, entró en un proceso de construcción definitiva. Durante este periodo, Marcela realiza un reemplazo en el jardín infantil Jesús de Praga de Mejillones, donde recuerda con cariño un contexto diferente con familias muy a pegadas a sus raíces y costumbres del mar.
Fue en el año 1992, en el mes de noviembre, cuando Marcela da un salto muy importante en su carrera, ya que es seleccionada como Directora del Jardín Infantil Manzana 56, en la Población Andrés Sabella de Antofagasta, donde el gobierno había entregado viviendas sociales a las persona que el año anterior habían sido afectadas por el aluvión.
Recuerda que una vez constituida la comunidad educativa, fueron los propios niños y niñas quienes bautizaron su jardín infantil como “Granito de Arena”, por encontrarse en un lugar muy cercano a los cerros y con suelos de abundante arena.
“Este jardín infantil y esta etapa de mi vida o describo como un lugar mágico ,18 años de permanencia en él, lleno de aprendizaje, crecimiento e innovación, junto a un equipo educativo perseverante, bondadoso en entregar cariño y educación en condiciones de igualdad y oportunidades para todos los niños y niñas”. Así recuerda esta etapa nuestra compañera de labores, donde trabajó durante 18 años de su vida.
Hora de entregar experiencia.
Luego de casi 20 años en jardín infantil y con una importante experiencia en el aula, Marcela decide dar otro importante paso en su carrera profesional y es así como en el año 2008, postula y es seleccionada para el cargo de asesora técnica en la Dirección Regional de Antofagasta.
“Esto ha significado un desafío permanente de actualización y estudios, pero a la vez una gran oportunidad para compartir y transmitir experiencias a las nuevas generaciones de directoras y educadoras”.
Marcela, nos cuenta con orgullo y sencillez, que tiene el privilegio de ser una de las trabajadoras con la oportunidad de recorrer y conocer todos los jardines infantiles de la región y durante estos 26 años vivir los constantes cambios y modernización de Integra, experiencia que a su juicio ha sido muy enriquecedora, ya que “he conocido la totalidad de los jardines infantiles y he vivido diversidad de modalidades y cambios que se han estado instalando en la Fundación, que me han permitido un desarrollo profesional, por cuanto crecer y perfeccionarse ha sido una constante, sin embargo destaco en este proceso con convicción, que construir junto a otros, ha sido un aprendizaje constante, motivador y luminoso que recobra todos los días, los aportes necesarios a la calidad educativa”
Anécdota
Marcela reconoce que en 26 años son muchas las historias y reflexiones que contar “podríamos estar muchos días hablando de esto”, señala; Sin embargo, una de las anécdotas qué mas recuerda (sonríe mientras hace el relato), “es cuando llegando a la localidad de Toconao al Jardín Lickan Antay, frente al establecimiento había una zanja, los niños en la reja gritaban ahí viene la tía y al extender mi manos para saludarlos me caí a la zanja con maleta y todo, una vez que me sacaron de allí, los niños preguntaban cómo había hecho esa magia, que para ellos era Aparecer y desaparecer, comenta sonriente.”
Marcela señala que todavía tiene muchos desafíos en la institución y destaca cómo se ha ido modernizando y hoy apostamos a entregar una educación de calidad, a la felicidad y desarrollo pleno, con el soporte de equipos multidisciplinarios que permiten abordar de manera integral la educación de los niños y niñas.
Relata que su compromiso y convicción con Integra están intactos “Mi mayor felicidad es mirar a los niños y niñas, cómo aprenden, mi mayor desafío y sueño es movilizar el alma de los procesos ,lo que le da sentido y propósito al quehacer de una comunidad” .







Feliz de tu reconocimiento querida colega y amiga valoro mucho tu trabajo y el impacto de tus asesorías técnicas en el proceso educativo de los ninos y ninas de nuestra Región de Antofagasta y así también tus valiosos aportes a la gestión global de cada establecimiento agradezco tus consejos y sugerencias a la hora de tomar decisiones en este camino de una educación de calidad centrada en el desarrollo pleno del nino y de la nina
Muchas Gracias querida María Victoria agradecida de compartir estos lindos momentos junto a tu sabiduría tu don innato para escuchar y tengo la certeza que el lugar de destino que te lleva el viento a tu querido Temuco será tu refugio de saberes y nuevos aprendizajes gracias a la vida por Conocerte