La lengua y la cultura aymara en el aula
Un convenio entre Integra y Conadi Arica y Parinacota permitirá durante este 2018 la incorporación de educadoras de lengua y cultura indígena (ELCI) para la enseñanza del aymara en 8 establecimientos educativos de Integra en las comunas de Arica y Putre.
El acuerdo fue oficializado en una ceremonia realizada en el jardín infantil y sala cuna San Miguel de Azapa y significa un incremento de 1 educadora respecto del trabajo que ambas instituciones venían realizando desde el año pasado y de 6 en relación al que partió el 2014.
“Los niños son como esponjitas, absorben todo y tienen mejor modulación que los adultos. Cuando se van a sus casas llegan cantando o le hablan a sus papás en aymara”, contó Edith Brañez Mamani” educadora de lengua y cultura indígena del jardín infantil y sala cuna Santa Rosa.
“Para Integra, trabajar con Conadi en este convenio es una tremenda oportunidad, expresó Ana Suzarte Verdugo, directora regional de Integra.
“Queremos reafirmar nuestro compromiso de tener esta alianza Integra Conadi en los próximos años aumentando los recursos para material didáctico”, afirmó Eduardo Pérez Rodríguez, director regional (s) de Conadi, quien a nombre de su institución entregó a cada uno de los jardines infantiles que son parte de este convenio, instrumentos musicales como bombos, flautas, zampoñas y tarcas.
En la práctica, una educadora tradicional de lengua y cultura indígena o ELCI, se incorpora al aula para desarrollar junto al equipo educativo del jardín infantil experiencias pedagógicas interculturales. Este trabajo se extiende además a las educadoras y agentes educativas, en cursos elementales sobre lengua, cultura y cosmovisión andina, más el trabajo con familias, desde el reconocimiento y la valoración de sus saberes y aportes al proceso pedagógico de sus hijos e hijas.
El trabajo será ejecutado hasta diciembre del 2018 por la Consultora Nifam en los jardines infantiles Santa Rosa, Nueva Esperanza, Milagro de Amor, Sombrerito, Alborada, San Miguel, Poconchile y Pachamama de Putre, promoviendo la enseñanza de la lengua aymara mediante el juego, como una herramienta pedagógica y de aprendizaje cultural.


















