Patricia Arán y Olga Gutiérrez: el orgullo y la alegría por lo vivido en Integra
En el desayuno de despedida a las dos directoras en oficina regional.
Al mirar su trayectoria, Olga se emociona por lo vivido: “Siento un gran orgullo y gratitud por haber tenido esta gran experiencia de entrega, de aprendizaje y sobre todo por haber contribuido con mi granito de arena a la educación, la felicidad y el bienestar de tantos niños y niñas en situación de vulnerabilidad”.
Como testigo de la evolución de Integra en estos años, para Patricia los avances más importantes se han debido a la formación permanente que la institución ofrece a las personas. En la misma línea, Olga destaca que la profesionalización de las trabajadoras fue clave para pasar de ser “centros abiertos con énfasis en lo asistencial, a ser una institución comprometida con la calidad educativa que lidera la enseñanza a la primera infancia”.
A la luz del camino recorrido, Olga ofrece su consejo a quienes recién comienzan en la Educación Parvularia: “Diría a mis compañeras más jóvenes que nunca olviden que son agentes de cambio y que el principal objetivo de educar en esta etapa es el desarrollo pleno y la felicidad de los niños y las niñas”. Para Patricia la clave está en: “conocer y comprender los valores y los principios de la Fundación y comprometerse con su logro, desde una convicción genuina; y luego, compartir en la comunidad la motivación por este servicio, relevando el trabajo en equipo y siempre desde la calidad educativa, como eje central de la labor”.



