Los trabajadores de la oficina regional de Tarapacá, así como algunos equipos de jardines infantiles, quisieron ser parte de una de las tradiciones más arraigadas en Iquique y el país y salieron en un carro alegórico, junto al viejito pascuero, a repartir regalos a los hijos de los funcionarios.
La idea era emular lo hecho allá por la década del 50, cuando trabajadores del correo disfrazaron una camioneta con motivos de Navidad, pusieron a un viejito pascuero encima, un par de músicos entonando villancicos, y salieron a repartir regalos a los niños de nuestra, en ese entonces, pequeña ciudad.
Una tradición que se mantiene en el tiempo y que sigue llenando de ilusión a los niños y niñas que corren detrás de los carros en busca de pastillas y gritando “tira pastillas”, persiguiendo enormes camiones con grandes estructuras animadas y un sinfín de representaciones de diferentes épocas.
Una tradición que llegaba a su emoción máxima, en el momento en que uno de esos carros se estacionaba afuera de tu casa, desde donde descendía el viejito pascuero con una bolsa con tu regalo y dulces y entraba para hacerte entrega del obsequio.


