Lactantes conocieron la nieve y magia del invierno a través del juego

Una entretenida experiencia educativa vivieron los niños y niñas de la sala cuna mayor del jardín infantil Los Pioneros de Fundación Integra, quienes junto a sus familias y equipo educativo, pudieron conocer la magia del invierno a través de juegos en la nieve acumulada por la intensa nevada que cubrió la capital regional.

La directora del establecimiento, Jennifer Sanchez, destacó la organización del equipo del nivel, quienes propusieron esta actividad a las familias. “Como institución, siempre estamos preocupados por entregar una educación de calidad, y esta hermosa nevada nos abrió una ventana de acción para que, a través del juego, nuestros niños y niñas pudieran descubrir y explorar las maravillas del invierno, y hacer conciencia de las condiciones climáticas que caracterizan a nuestra región”, explicó.

Los juegos fueron liderados por la educadora del nivel sala cuna mayor, y junto con un circuido en trineos, elaboración de un mono de nieve y una “mini” guerra de nieve, los niños y niñas pudieron conocer conceptos como la temperatura y diversas texturas.

“Vivir esto junto a mi hija y que ella tenga la oportunidad de conocer la nieve es algo que nunca habríamos imaginado. Esta es la realidad que se vive en esta tierra y como la gente dice que ya no cae nieve como antes, que ella guarde este recuerdo en su memoria, es algo que agradeceré por siempre al jardín Los Pioneros”, comentó entusiasmado Gustavo Trujillo, padre de Maria Victoria, quienes llegaron hace unos meses a la zona desde Colombia.

Párvulos que “dejan huella”

Una entretenida y colorida experiencia sensorial vivieron los niños y niñas del programa Vacaciones en Mi Jardín en la Región de Magallanes con la actividad “Qué pintan mis pies”. Esta experiencia educativa se enmarca en las propuestas de las Bases Curriculares de la Educación Parvularia, favoreciendo la experimentación y desarrollo de lenguajes artísticos en la primera infancia.

En la actividad participaron niños y niñas de todos los niveles, “dejando huella” a su paso en un papelógrafo gigante que fue instalado en el patio interior del establecimiento, donde el equipo educativo distribuyó de forma estratégica grandes manchas y botes de pintura para que, con sus pies, lo pequeños artistas reconocieran y experimentaran las texturas y características que presentaba cada color y finalmente decorar el lienzo “paso a paso”.