La ansiada independencia de Esperanza

Por largos años, uno de los más sentidos requerimientos del equipo educativo del jardín infantil Esperanza, de Colina, era obtener más autonomía respecto a la Escuela Santa Marta de Liray. Y aunque las dependencias del jardín se encuentran al interior de la Escuela pero separadas del resto del establecimiento, uno de los puntos que normalmente causaba problemas era el acceso: los niños y niñas tenían que transitar por el colegio para ingresar y retirarse.

Una situación que dificultaba las labores tanto del personal de la escuela como del equipo educativo. Pero a partir de este miércoles 10 de agosto, las complicaciones quedaron atrás. Sabiendo que este era un tema a solucionar, la administración del colegio incorporó dentro de las obras de mejoramiento del establecimiento la construcción de un acceso independiente para el jardín infantil, logrando así separar la entrada y salida de los niños, niñas, familias y equipo educativo de Integra del tránsito propio de la escuela.

“Aunque puede sonar simple, para nosotros como jardín es un tremendo paso. Mucho tiempo dependimos del personal del colegio para que entraran o salieran nuestros niños y niñas, y en ocasiones nos provocaba una complicación. Ahora, tenemos un accedo independiente que nos permitirá ganar autonomía. No vamos a depender de nadie que nos abra la puerta”, cuenta Karina Díaz, directora del establecimiento.

“Como Dirección Regional estamos conscientes que este es una solución a corto plazo para el jardín infantil Esperanza. Sin embargo, sabemos que la solución definitiva es reconstruir el jardín en un terreno independiente, este es uno de nuestros jardines que debemos reponer en el mediano plazo. No obstante, felicito al equipo porque gracias al trabajo con sus redes lograron este tan esperado beneficio”, manifiestó Isabel Oyarzún, Directora Regional.

Una Nación para los niños y niñas

Vita y Nacionín fueron los protagonistas de la primera experiencia educativa realizada en lo que será el primer jardín infantil del centro cívico de Santiago. Este nuevo espacio educativo se construirá en el primer piso del edificio que albergó por casi medio siglo al diario La Nación.

En la ceremonia de entrega del inmueble a Integra, por parte del Ministerio de Bienes Nacionales, los niños y niñas del jardín infantil San Jorge, de Cerro Navia, pudieron disfrutar del cuento que narra las aventuras de Vita, una niña periodista que, con su amigo Nacionín, ayudaba a la comunidad a mantenerse informado de lo que pasaba en el pueblo._MG_0046 - copia

Así, este cuenta-cuento, narrado por la educadora Ximena Chandía del jardín infantil Los Llanos de Maipú, fue la primera experiencia de aprendizaje que se realizó en las nuevas dependencias del futuro jardín de Integra.

Desde el año 2014 el Ministerio de Bienes Nacionales a traspasado a la Fundación 34 propiedades fiscales para implementar jardines infantiles y salas cuna, siendo el primer piso del ex edificio que albergó al diario La Nación, uno de los más emblemáticos, puesto que permitirá contar con un jardín infantil y sala cuna en plena Plaza de la Constitución, hecho que no ocurría desde septiembre de 1973.

La multiculturalidad se vive en Lampa

Perú, Argentina, Bolivia, Grecia, Colombia, mapuche, diaguita… Distintas culturas que conviven en la comunidad educativa del jardín infantil Irene Morales, de Lampa.

Por ello, por tercer año consecutivo el equipo educativo organizó el Festival Multicultural, instancia en que los niveles del jardín presentaron bailes típicos de las países y étnias presentes en el jardín. Así, los niños y niñas deleitaron a la gran cantidad de familias presentes al ritmo del Sirtaki griego, el Tango argentino o una danza tradicional mapuche.

Luego, toda la comunidad disfrutó de las comidas típicas provistas en los diferentes stands, en los que se exhibían además trajes típicos e información del país y/o la cultura.

Te invitamos a revisar las fotografías de la actividad.

Un nuevo patio para el jardín infantil Gotitas de Amor

Doce fueron los containers que estuvieron alojados por un buen tiempo en el antiguo patio del jardín infantil Gotitas de Amor, de Cerro Navia, producto de las mitigaciones necesarias para aumentar la cobertura de dos salas cuna y un nivel párvulos en 2014. Y aunque los niños, niñas y el equipo tuvieron mucha paciencia y se adecuaron a esas instalaciones provisorias, el patio del jardín sufrió mucho.

Por eso, gracias al trabajo realizado en conjunto con Fundación Mi Parque y la empresa Cpech, nos permite volver a entregarle a los niños, niñas y equipo educativo del jardín infantil Gotitas de Amor espacios enriquecidos para que puedan disfrutar, jugar y aprender.

Los nuevos espacios de los patios de juegos fueron consecuencia de las necesidades que tanto el equipo educativo, como las niñas y niños del jardín visualizaban necesarios para el establecimiento. Así, hoy el patio cuenta con un bosque de troncos, una huerta, un espacio de cuenta cuentos bajo la sombra de un gran árbol, zonas de pasto, entre otras mejoras.

La inversión de más de $18 millones fue financiada por Cpech, y en la construcción de estos nuevos espacios participaron voluntarios de Cpech, de Mi Parque y la comunidad educativa del jardín infantil. ¡Felicitaciones a todos!