Región del Biobío

Yoga infantil en días de cuarentena

Por : Carolina Vega | 03 Abril 2020 | Sin comentarios

Jocelyn Torres es educadora del nivel medio mayor en el Jardín Infantil “Diego Portales”, de Talcahuano. Hace 1 año decidió buscar nuevos rumbos de crecimiento personal y descubrió la disciplina del yoga: “Pasaba por una crisis y decidí salir de ella a través de esta disciplina, que además de auto ayuda me permite ayudar a otros”, expresa.

Durante el año 2019, el Departamento de Planificación y Seguimiento a la Gestión de la región del Biobío lideró uno de los Proyectos Prioritarios llamado “Gestión de la calidad para la innovación en educación parvularia”, asociado al foco institucional “fortalecimiento institucional y gestión interna”, cuyo objetivo fue potenciar proyectos innovadores de los jardines infantiles, buscando la problemática del establecimiento utilizando la metodología del “Design Thinking” (pensamiento de diseño), siempre con el foco en los niños y niñas y la repercusión positiva en ellos. Fueron 17 los establecimientos que postularon a este proyecto, de los cuales 7 quedaron clasificados, entre ellos el jardín infantil Diego Portales de Talcahuano, quien recibió $250.000 para adquirir elementos que potenciaran el proyecto.

Lorena Parra, directora del centro educativo, cuenta que en primera instancia postularon bajo otro concepto y al volver a la atención de niños/as tras los meses del estallido social, se dieron cuenta de que necesitaban reformular el proyecto y enfocarlo a la contención emocional, a través de espacios de relajación en las aulas. De esta manera y aprovechando la expertiz de Jocelyn, compraron materiales para ambientar la sala: campanas, esencias, velas, telas con diferentes texturas, mat para niños y comenzaron a realizar sesiones de yoga en el nivel medio mayor, con grupos de 8 niños (as).

En marzo la atención nuevamente se vio interrumpida, ahora por la emergencia sanitaria que vive el planeta, y los niños y niñas debieron volver a sus hogares. “Teníamos la necesidad de seguir conectadas con las familias y entregar espacios de relajo. Por eso aproveché la tecnología y comencé a contactarme con mis niños del año pasado a través de Facebook para invitarlos a realizar yoga a través de la pantalla. Diseñamos afiches, los difundimos por redes sociales y así se fue dando a conocer la primera sesión, donde participaron no sólo familias del jardín junto a sus hijos (as), sino también parte de los vecinos”, señala Jocelyn.

Fue tal el éxito de la transmisión en vivo de yoga infantil, que la educadora realizó una segunda actividad: Un cuentacuentos. “En estos momentos que vivimos, el yoga y la lectura de cuentos ayudan a mantener la calma, entregan valores y permite a las familias hacer actividades juntos; además los distrae y quita el estrés que genera la abundante información del Coronavirus”, añadió.

El equipo del jardín infantil integró la disciplina dentro de su propuesta de gestión, que va en línea con su sello pedagógico “Educando a través de los lenguajes artísticos en una cultura de buen trato”, generando talleres para las familias, reforzando pautas de crianza positivas, gracias a la vinculación niño/a –adulto que genera el Yoga.

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