Pusimos a prueba los carritos de evacuación
Pocos minutos habían pasado de las 11:00 horas del jueves 10 de noviembre cuando ruidosas alarmas se hicieron sentir en el borde costero de la Región de Coquimbo. Era el anuncio del inicio del simulacro de sismo y tsunami organizado por Onemi, el Gobierno Regional y las municipalidades de las comunas de La Higuera, La Serena, Coquimbo, Ovalle, Canela y Los Vilos.
En Tongoy, la comunidad educativa de Perlitas de ostión tenía muy claro el proceder y lo que venía ahora: Los niños y niñas de sala cuna debían ser ubicados en los carros de evacuación y los párvulos, ordenados en una fila, iniciarían el recorrido hacia la zona segura.
Cada una de las integrantes del equipo asumió el rol asignado en su plan de emergencia. Abrieron las puertas, se pusieron los chalecos reflectantes y tomaron las mochilas con productos básicos para evacuar, entre otras tareas.
Se dio inicio al recorrido y por cierto los niños en sus carritos fueron quienes más llamaron la atención. “¡Ahí vienen las guagüitas!” gritaban los niños del colegio David León Tapia, quienes también evacuaban, al tiempo que se apuraban para ayudar empujando los carros.
Los bomberos, colaboradores permanentes del jardín infantil, apoyaron en la parte final y quizás la más dura. Después de cerca de 20 minutos, ya todos y todas estaban en la zona de seguridad, junto a los más de mil tongoyinos que participaron en este ejercicio preventivo.
“Es muy importante poder realizar esto desde la infancia, ya que los niños empiezan a tener conciencia desde muy pequeños de lo que deben realizar, los motivos de por qué se hace y dónde debemos llegar. Nosotros realizamos estos ejercicios cada cierto tiempo y de esta forma podemos notar resultados, teniendo un tiempo mínimo para llegar acá a la zona de seguridad. Es importante también la conciencia que deben tener los adultos, los apoderados, quienes nos ayudan y se hacen parte de esta gran odisea de llegar acá arriba”, manifestó Egle Torres, directora de Perlitas de ostión.
Cabe recordar que este año, la comunidad educativa está desarrollando sus actividades en una sede de mitigación, mientras se construye su nuevo establecimiento, pues el anterior resultó dañado por el tsunami producido a partir del terremoto del año pasado en la región.
Carolina Alvarez, educadora del jardín, explica que en la anterior ubicación y sin los carros, los niveles de sala cuna tardaban en llegar a la zona de seguridad. “Hoy salimos aproximadamente a las 11:20 horas y los primeros grupos en llegar a las 11:40 fueron los niveles de sala cuna, por lo tanto estamos demasiado contentas. El equipo de sala cuna avanzó con los carros de evacuación, los niños estaban muy calmados porque ya vienen con un conocimiento y con una cultura en relación a la evacuación. Los niños más grandes avanzaron muy ordenados y nos ayudó la comunidad también a llegar con los carritos. Así que estamos muy contentas y muy felices”, remató.












