Director Regional visita equipos de “Vacaciones en mi Jardín” en su primera semana de funcionamiento

Con visitas del Director Regional Felipe Opazo y el apoyo constante de los distintos departamentos de la Oficina Regional, comenzó la primera semana de atención de “Vacaciones en Mi jardín” este verano en Ñuble. Estas visitas tuvieron como foco acompañar la puesta en marcha del programa y ofrecer todo el apoyo a las directoras y a los equipos en este desafío.

La ocasión permitió, además, compartir con los equipos habituales de los jardines infantiles Brasil de San Carlos y Santa Rita de Chillán, para desearles un merecido descanso en sus vacaciones que se avecinan.

Los establecimientos anfitriones de este programa este año son “Las Mariposas”, “Santa Rita” de Chillán, “Brasil” de San Carlos y “Semillita” de Coihueco, recinto que recibe a los niños y niñas de familias dedicadas al trabajo agrícola y que muchas veces no tienen redes para el cuidado de sus hijos en vacaciones.

“Vacaciones en Mi Jardín es una oportunidad para que cientos de niñas y niños, y sus familias accedan a un espacio bienestar, seguridad y entretención durante el periodo de vacaciones, en el cual puedan seguir desarrollando sus capacidades, aprendiendo a través del juego y compartiendo con sus pares” sostuvo Felipe Opazo, Director Regional de Fundación Integra.

El programa se extenderá hasta el 17 de febrero y en él se desempeñarán 66 funcionarias, entre educadoras de párvulos, técnicas en atención de párvulos y auxiliares de servicio, que atravesaron por jornadas de capacitaciones en distintas áreas, las cuales se desarrollaron en el Hotel Diego de Almagro durante la semana pasada.

El Director reconoció el trabajo del equipo regional para coordinar con éxito el desarrollo de este programa que permite, nuevamente, que Integra ofrezca este espacio didáctico que va en directo beneficio de más de 4 mil familias en todo Chile y 185 de ellas en Ñuble.

Las claves de VMJ 2022 en un verano desafiante

Fueron cinco semanas en que niños y niñas de diversas comunas pudieron disfrutar y compartir en los 5 establecimientos que contaron con el Programa de Vacaciones en mi Jardín, en la RM Suroriente: Crisol, Nuevo Horizonte, Las Palmas I, Leonor Oyarzún y Sol Naciente, además de la Sala Cuna Rayito de Sol que atiende en el CPF de San Joaquín. El programa, que desde 2020 no se realizaba por causa de la pandemia Covid-19, este año –y por el mismo motivo- fue especialmente desafiante. Pero las distintas comunidades educativas igualmente salieron adelante a costa de mucha vocación, cariño y el permanente apoyo del equipo de VMJ 2022 en la RMSO.

Para Catalina Rojas, coordinadora del programa en la región, lo esencial fue “mantener una continua y cercana comunicación tanto con los equipos educativos, las directoras de VMJ y los diferentes departamentos de oficina regional”. Así se logró lo que tanto buscamos en Integra: el enfoque multidisciplinario en la prevención y acción, y no solo en la gestión de alertas Covid-19 que se debieron enfrentar durante el programa, sino también en todos los ámbitos relevantes que incidieron en la entrega educativa, recreativa y de bienestar a los niños y niñas, con “capacitación pedagógica, seguimiento y aseguramiento de la protección de derechos de la infancia, excelente  infraestructura, talleres y diversos juegos”, señala.

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La antropóloga releva también la buena disposición que demostraron los equipos, tanto en jardines como en oficina regional, “la celeridad en las respuestas ante diversas situaciones y la iniciativa para la resolución y diversas mejoras”.

Lisette Vásquez, directora de VMJ en el J.I. Las Palmas I, de El Bosque, concuerda con Catalina. Por el lado de su equipo, “todas mostraron siempre respeto y cariño por los niños y niñas y también entre ellas, con compromiso en las tareas y asistencia diarias y flexibilidad ante diversas situaciones y cambios que impuso el contexto sanitario”. Ejemplo de ello fue la idea que les surgió ante la imposibilidad de recibir niños/as en el jardín, tras activarse una alerta de caso Covid-19 en la comunidad. Durante la suspensión, desarrollaron entretenidas actividades online para acompañar a los niños y niñas en sus casas.b8675e59-1a6f-419c-ae21-52182b3eca79

 

 

nRespecto del soporte que les entregó oficina regional, Lisette señala que “es una gran red que desconocía. Todos sus integrantes –prevencionistas, asesoras de Educación, de Desarrollo, de Servicios a Personas…–, siempre estuvieron apoyando, pero no solo para el funcionamiento del jardín, sino también a nosotras como trabajadoras y como personas. Las gestiones, dudas, orientaciones y sugerencias siempre fueron atendidas de manera clara, oportuna y con respeto”.

Como su primera vez en el programa VMJ y en Integra, Lisette cuenta que ha sido significativa: “se aprende rápido, se debe liderar siempre desde la humildad y el respeto, y sin jamás perder el foco en el cuidado integral de los niños y niñas. Porque podemos generar grandes cambios, si sabemos visualizar más allá y generamos vínculos de calidad”.

 

Mira aquí el video de VMJ 2022 en la RM Suroriente: https://youtu.be/CyGWbX7_RGk

 

“Ayudar a los niños es una inversión social y un imperativo moral”, recordaba con orgullo.

“Leonor Oyarzún Ivanovic nació el 10 de marzo de 1919, en Curicó. Hija mayor de Manuel Oyarzún Lorca y de Anita Ivanovic Roccatagliata, vivió los primeros años de su infancia en Antofagasta. En 1929 la familia se trasladó a vivir a la capital. Alta y delgada, reflexiva y buena alumna, Leonor cursó sus humanidades en el Liceo N°3 de niñas, ubicado en el viejo edificio de calle Manuel Rodríguez al llegar a la Alameda”. Así describe la Fundación Aylwin, los primeros años de la ex Primera Dama Leonor Oyarzún, quien falleció a los 102 años de edad y que deja un legado imborrable en las familias chilenas.

Durante los cuatro años de gobierno del Presidente Patricio Aylwin, Leonor Oyarzún asumió diversas tareas orientadas a los niños/as, las mujeres y las familias. Como Primera Dama inauguró la Dirección del Área Sociocultural de la Presidencia. Al año siguiente de asumir, inició el Programa de Promoción de la Mujer (PRODEMU), que propiciaba la inserción femenina en la sociedad. Otra de sus obras más simbólicas fue la creación de la Fundación de las Familias, cuyo fin era mejorar la calidad de vida de las familias más vulnerables de nuestro país.leonor oyarzun 2

Aunque su trabajo con más impacto y profundamente transformador, recayó en Funaco (Fundación Nacional de Ayuda a la Comunidad), convirtiéndola en la Fundación Nacional para el Desarrollo Integral del Menor, hoy conocida como Fundación Integra. Donde se profesionalizó la labor de las educadoras y se enfocó en la educación inicial de calidad, para niños y niñas que tenían entre dos a seis años y que pertenecían a familias de extrema pobreza, incluyendo entre ellos a niños/as con discapacidades y provenientes de etnias originarias.

“La instauración de Integra significó la transformación de una institución asistencial a una educativa, profesionalizando sus servicios, incorporando educadoras de párvulos y convirtiendo a las funcionarias en auxiliares, para transformar los centros abiertos en jardines infantiles. Ayudar a los niños es una inversión social y un imperativo moral”, recordaba con orgullo.