Reconociendo la vocación y compromiso de las trabajadoras

En la región de Los Lagos se realizó por primera vez una Ceremonia de Reconocimiento a la Trayectoria Laboral de 13 ex trabajadoras de Fundación Integra que se acogieron a retiro pactado.

1 directora, 1 educadora de párvulos, 6 asistentes de párvulos, 2 asistentes administrativas, 1 auxiliar de servicio, 1 secretaria administrativa y 1 asesora técnica, fueron distinguidas por los muchos años que trabajaron en Fundación Integra en la región de Los Lagos, tiempo en el que estuvieron al servicio de la educación parvularia y el cumplimiento de nuestra misión institucional de favorecer el desarrollo pleno, bienestar integral y aprendizajes significativos de niñas y niños.

Anualmente la institución, en colaboración con las organizaciones sindicales, desarrolla un proceso asociado al plan de retiro para sus trabajadoras y trabajadores que ya están en etapa de jubilación o que tienen problemas de salud que les impide continuar con su labor. Y por primera vez en la región se realizó un acto para reconocer a las 13 ex funcionarias que este año se retiraron.

La ceremonia fue precedida por el director regional de Los Lagos, Francisco Valdés, quien destacó el compromiso de las ahora ex trabajadoras, señalando que “pusieron siempre a las niñas y niños en el centro de su labor profesional, reconociéndoles como personas únicas y protagonistas de sus aprendizajes; lo que se ha convertido en un ejemplo para las trabajadoras y trabajadores de Integra y nos llama a seguir sus pasos con gran admiración. En todos estos años cumplieron con amor, vocación y responsabilidad su rol de agentes de cambio social, aportando a la construcción de una sociedad más inclusiva, justa y democrática.

Wilma Elgueta, quien se desempeñó como asesora técnica por 18 años, señaló que “me siento muy contenta y agradecida por ser parte de este momento, donde la Dirección Regional por primera vez se tomó el trabajo de organizar esta ceremonia. Hay una tremenda satisfacción cuando una deja la institución de sentir que te vas con la tarea cumplida; por eso les pido a mis ex colegas que entreguen lo mejor con amor y acordándose que todo lo que hacemos llega a las niñas y niños”.

Marisol Astudillo ingresó en 1976 y a sus 18 años al jardín llamado en ese entonces Manuel Rodríguez, el cual posteriormente se convirtió en el jardín infantil y sala cuna Capullito, nombre propuesto por la misma Marisol. La ex trabajadora partió como auxiliar de servicio, lego como asistentes de párvulos, para finalmente desempeñarse como asistente administrativa, cargo en el que estuvo hasta el último de sus días en el establecimiento.

“Este fue el único trabajo que tuve, cuando ingresé era Funaco y el jardín un comedor abierto. Ya en 1990 cuando se crea Integra, tuve la posibilidad de estudiar Administración de Empresas gracias a la Fundación. Yo construí mi vida, mi familia, crie a mis hijos todo con la Fundación, así que estoy muy agradecida de todo lo que aprendí, el crecimiento, conocí a mucha gente. Y durante todos estos años traté de devolverle lo que me dio, enseñando a otros en cada jardín que se necesitara, entregué todo lo que pude y más. Trabajé con muchas ganas y me voy con sentimientos encontrados, porque no me hubiera querido ir, pero llegó mi momento”, destacó Marisol Astudillo.

Alicia Soto culminó sus años de su carrera en Integra como dirigenta sindical, sin embargo ese no fue su único rol en la institución; partió en 1995 como animadora comunitaria del jardín Lobito Marinero, emplazado en la Carretera Austral en Puerto Montt, para luego con el tiempo estudiar técnico en párvulos y educadora de párvulos, hasta llegar a ser directora del mismo jardín.

De este periodo Alicia recuerda: “estuve 27 años en Integra y es difícil describir lo que uno siente. Cuando llegamos a Piedra Azul a un jardín comunitario, donde solo trabajaba yo, empezamos a fortalecer los vínculos con las redes de la comunidad para que los niños pudieran asistir al jardín y las mamás pudieran confiar y trabajar tranquilas. En la actualidad el jardín tiene nivel medio y sala cuna, tiene reconocimiento oficial, extensión horaria, técnicos y educadoras de párvulos, directora, asistente administrativa y auxiliares de servicios; lo que en nuestros tiempos nunca imaginamos y me voy contenta por eso”.

Familias comprometidas con la educación de niñas y niños

En el jardín infantil y sala cuna Kimpelú de Puerto Montt celebraron el Día de las Familias con una gran fiesta en las que niñas y niños compartieron momentos de juegos y alegría junto a familias, el equipo educativo y el director regional de Los Lagos, Francisco Valdés.

Las niñas y niños fueron protagonistas de la gran celebración que se realizó en el jardín infantil y sala cuna Kimpelú de Puerto Montt con motivo del Día de las Familias. Fue toda una semana en que, junto al equipo educativo, los párvulos compartieron con los diversos integrantes que conforman sus familias para culminar con una tarde de fiesta de disfraces, donde hubo juegos y risas.

La directora del jardín infantil y sala cuna, Marcia Millalonco, explicó que durante toda la semana se realizaron actividades en el marco del Día de las Familias: “Las niñas y niños hicieron un retrato de ellos con su familia, vinieron sus abuelitos y abuelitas a contar historias, y el encuentro de finalización. Con estas acciones buscamos resaltar el aporte de las familias en el desarrollo de los aprendizajes de niñas y niños, recalcando su valor como los primeros educadores”.

Edgardo Bahamonde, papá de Gaspar que asiste a medio mayor, señaló que “ha sido una experiencia muy favorable para nosotros como familia, para empezar no tenemos red de apoyo y es muy difícil tener la confianza de entregar a tu hijo a otras personas y acá hemos tenido esa tranquilidad”.

Por su parte Kimberly Rojas, mamá de Ayalem, destacó que “ella (su hija) está feliz de venir al jardín; tiene tías preferidas, tiene amiguitos y le ha favorecido mucho para su desarrollo. Ha aprendido a compartir, incrementado su lenguaje y su personalidad y tiene muchos hábitos”.

El director regional Francisco Valdés estuvo presente en la actividad, oportunidad en la que resaltó la importancia de fortalecer la alianza con las familias para el desarrollo pleno y la felicidad de niñas y niños: “Esta actividad es muy relevante, en tanto se vincula con el eje de familias y comunidades de nuestra Carta de Navegación 2024-2026, con objetivos estratégicos desafiantes y que nos llevan a pensar qué rumbos debe llevar la Fundación para otorgar educación parvularia de calidad que las niñas y niños se merecen. Queremos felicitar al jardín y sala cuna Kimpelú por haber organizado esta actividad que vincula a las familias, por haberlas traidor al espacio educativo que está preparado de manera amorosa para los niños y niñas y les invita a ser protagonistas de esta etapa que es la educación parvularia”.

Una estrecha alianza con las familias en los jardines infantiles y salas cuna

La educación parvularia surge como un espacio de aprendizajes y bienestar para las niñas y niños; además de un importante apoyo para las mujeres trabajadoras.

Un 61,3% de las familias que forman parte de Fundación Integra las madres trabajan y en un 58,7% de éstas, las mujeres son las jefas de hogar.

La rutina de Mariano empieza muy temprano cada mañana alistándose para caminar en compañía de su mamá hasta el jardín infantil y sala cuna La Colina de Fundación Integra en Puerto Montt, donde el equipo lo espera con mucho cariño para iniciar su jornada educativa, en un ambiente de bienestar y juego.

Su mamá, Nicole Hernández, cuenta que Mariano comenzó a ir a la sala cuna cuando tenía un año y que hoy ya está en medio mayor, en un proceso que no estuvo exento de temores por parte de ella, pero que ha resultado muy positivo. “Al principio fue difícil y sé que no solo para mí porque lo he conversado con otras mamás, me costaba dejarlo tras haber estado todos los días con él antes que entrara al jardín, pero con el tiempo me di cuenta que las tías contienen súper bien a los niños, entonces me quedo con la tranquilidad que va a estar todo bien”.

Nicole agrega que el jardín “ha sido súper bueno para él, ha aprendido a socializar, cuando llegó más pequeño era más retraído y prefería jugar solo, pero ahora comparte más, me habla de sus compañeros, me cuenta con quien juega y que aprendió. Las tías también tienen mucha vocación y buen trato; lo quieren, lo cuidan y están muy atentas a sus necesidades”, recalca.

En el jardín La Colina, Mariano junto a otros niños y niñas comparten aprendizajes significativos y de calidad, tal como lo explica su directora Belén Andrade: “la educación inicial es primordial para el desarrollo de los niños y niñas, aquí conocen y exploran un espacio distinto al hogar, descubriendo nuevas posibilidades de juego e interacción con sus pares y personas adultas, todos los días los invitamos a construir sus aprendizajes. También reciben todas sus comidas y leches lo que es indispensable para que puedan crecer y desarrollarse integralmente”.

El director regional de Fundación Integra, Francisco Valdés, profundiza en la relevancia de la educación parvularia: “El ingreso a la sala cuna o jardín infantil es uno de los hitos más importantes que niñas y niños viven en sus primeros años de vida.  Es importante que asistan de manera constante y regular, porque a través del compartir y el juego pueden aprender aspectos tan importantes como la socialización, comunicarse, ser ciudadanos protagonistas y sujetos de derechos, énfasis que tenemos definidos en nuestra Política de Calidad Educativa. Hemos puesto todos nuestros esfuerzos en garantizar que estén en espacios amorosos, estimulantes, seguros y de bienestar, con equipos educativos capacitados para acompañarlos en esta etapa que es insustituible en sus aprendizajes”, recalcó.

 Apoyo para las familias

Más de 6 mil niños y niñas asisten a los 110 jardines infantiles, salas cuna y modalidades no convencionales de Integra en la región, que constituyen una importante red de apoyo para la diversidad de familias. Un importante número de éstas son lideradas por mujeres tal como lo demuestran las cifras del Reporte Integra 2022, que señala que en el 58,7% de las familias las mujeres son las jefas del hogar y en un 61,3% de éstas las madres trabajan.

“Sabemos que hoy en día los padres y madres tienen que trabajar, con una vida laboral extensa y la red más cercana que tienen es el jardín. La alianza con las familias es el paso fundamental que como equipo educativo tenemos que dar, conseguir esta confianza para que las familias traigan a los niños y niñas, que están desde las 8.30 hasta las 19.30 horas. Aquí se desenvuelven, descansan, están cómodos y muy cuidados por nosotros, se sienten acogidos en un clima cariñoso que brinda el jardín y las familias van a trabajar tranquilas, sabiendo que en la tarde vienen a buscar a sus hijas e hijos y que van a estar felices”, cuenta la directora de La Colina.

El director regional concuerda y enfatiza que “como institución asumimos nuestro rol de agentes de cambio social, a través del cual buscamos aportar en la construcción de una sociedad inclusiva, justa y democrática, garantizando la igualdad de oportunidades en el acceso, aprendizaje y participación de todas las niñas y niños. Y en este sentido trabajamos en nuestros establecimientos para contribuir en la disminución de las brechas y barreras socioculturales de género, reflexionando sobre roles y generando conciencia en cuanto a la corresponsabilidad en la crianza”.

“Integra me ha dado el apoyo para poder seguir desarrollándome profesionalmente, porque una se queda con los niños y después cuando quiere volver a trabajar existe este vacío laboral, que para una no es un vacío porque criar es un trabajo y un trabajo súper duro. Entonces ha sido un apoyo súper grande, porque no hay nada mejor que ir a trabajar y saber que tu hijo está en un lugar seguro, donde se está desarrollando, le están enseñando y que está con personas que lo quieren y lo cuidan”, concluye Nicole.

Sala cuna Manitos Traviesas reconoce a las mamás en su día

Con la presentación del taller de porteo, además de otras actividades lúdicas, en la sala cuna Manitos Traviesas de Puerto Montt celebraron a las mamás en su día.

Lizzette Garcés, directora de la sala cuna explicó el sentido de esta instancia: “dentro del trabajo que se realiza, las familias juegan un rol primordial en la crianza y la educación, y estas actividades buscan vincularlas, que participen en un espacio no tan formal sino que dese cuidarlas también, cuidar a quienes cuidan. Y por otro lado damos a conocer el sello de la sala cuna desde una forma un poco más didáctica, a través de la danza y el porteo, promoviendo el vínculo entre madres e hijas/os y hablando desde nuestro sello que es educar desde el amor”.

Rosa Triviño, mamá de Mateo quien asiste a la sala cuna desde los 5 meses, explicó su motivación para que inicie su educación parvularia, señalando que “decidí traerlo para poder trabajar, porque uno lo necesita cuando es madre soltera. Me han apoyado bastante, las tías son muy buenas personas y están atentas al cien por ciento con los bebés”.