Cuatro años de una experiencia lúdica y maravillosa
Cuatro años cumplió la modalidad no convencional Mi jardín al Hospital en el centro de salud base de la Región de Ñuble, Herminda Martin y por ello la celebración tenía que estar a la altura de una iniciativa cuyo principal objetivo es brindar apoyo integral con énfasis en lo lúdico educativo a niños y niñas internados en hospitales, mitigando los efectos negativos de la hospitalización. Por lo mismo se efectuó un recorrido por las salas de Pediatría para cantar el cumpleaños feliz con los niños y posteriormente se desarrolló una presentación de la modalidad, ocasión en que también se reconoció a personal del hospital que ha sido un gran apoyo durante este tiempo.
La directora regional de Integra Ñuble, Alejandra Ramírez asistió a los festejos, oportunidad en que señaló que una educación basada en rutinas de juegos logra disminuir el impacto de la hospitalización en niños y niñas. “Pese a su enfermedad tienen una actitud positiva, con resultados significativos para nosotros. Les ayudamos a enfrentar el proceso que viven cumpliendo uno de nuestros valores, que es educar de manera feliz y entretenida”. Junto con ello reconoció que esta modalidad presenta varios desafíos futuros, como ver la posibilidad de replicar la experiencia en otro centro asistencial de la Región.
El director del Hospital Herminda Martin, doctor Oscar Chacón destacó que en los cuatro años que lleva funcionando la modalidad en dependencias del centro de salud han comprobado el beneficio que presta a los pacientes y que por ello estaba feliz de poder decir presente en este nuevo aniversario. “Contar con este apoyo educativo e integral para los niños y sus familias nos ha permitido recuperar el estado anímico, explicarles el proceso por el que transitan, prepararlos para procedimientos complejos y conseguir con ello influir positivamente en su recuperación”.
Actualmente, el equipo de Mi Jardín al Hospital, en el recinto de Chillán, está formado por un grupo multidisciplinario compuesto por Yeny Inostroza (trabajadora social), Danilo Muñoz (psicólogo) y las educadoras de párvulos Pamela Rebolledo y Ana María Reyes. Ésta última, quien junto a Yeny fueron las que vieron nacer la modalidad en noviembre de 2014, sostuvo que la idea de la actividad fue que las autoridades invitadas pudieran vivir la forma en que se trabaja día a día “de manera lúdica, con accesorios. Estamos siempre motivando a los niños a que vivan un rato agradable”. A ello agregó que “han sido cuatro años de avances. El hospital se ha abierto a la educación parvularia, nos ha conocido y hemos dado a conocer nuestro trabajo”.




















