Pequeños agricultores estrenan invernadero en Tierra del Fuego

Favoreciendo el apego por la tierra y entregando conocimientos significativos a través de la producción de alimentos y hierbas medicinales, entró en funcionamiento el nuevo invernadero del jardín infantil y sala cuna Arco Iris en la ciudad de Porvenir, como una estrategia colaborativa orientada a mejorar la calidad de la educación del establecimiento más austral de Fundación Integra.

A finales de 2018 comenzó la construcción del invernadero donado por la empresa Bakkavor Chile, luego de conocer el proyecto que busca entregar conocimientos y experiencias significativas sobre las bondades de la tierra, y la producción de alimentos y plantas medicinales, pero de una forma lúdica donde los niños y niñas del jardín fueguino puedan experimentar y conocer de primera fuente este proceso. El invernadero de 20 metros cuadrados contará con un sistema de riego por goteo y permitirá la siembra y cosecha de verduras, hortalizas y plantas medicinales.

Esta iniciativa busca, además, fortalecer el sello pedagógico intercultural del jardín infantil “favoreciendo el aprendizaje de nuestros niños y niñas a través del manejo de la tierra y desarrollando un mayor sentido y percepción de trascendencia, viendo con el paso del tiempo que su trabajo rinde frutos literalmente”, detalló Valeska Douglas, directora del establecimiento.

Emplazado en la comuna de Porvenir, en la isla de Tierra del Fuego, el jardín infantil y sala cuna Arco Iris es el establecimiento más austral de Integra, y cuenta con una matrícula anual cercana a 80 párvulos y lactantes, por lo que “este tipo de proyectos e iniciativas serán siempre un aporte para nuestros niños y niñas, y estamos agradecidos y orgullosos de que una empresa que impulsa el desarrollo de la comuna, tenga esta visión de aportar también a la calidad de la educación que entregamos como institución a la primera infancia”, señaló la directora regional de Fundación Integra, Laura Campos Muñoz.

Durante la entrega del invernadero, la administradora y representante de Bakkavor Chile en Porvenir, Mónica Cárdenas, señaló que “nuestra finalidad, es que los niños puedan interactuar con la tierra por medio de la siembra, pudiendo reconocer e identificar no sólo nuestros alimentos sino también hierbas medicinales a través de estrategias en que niños y niñas aprendan jugando y sean felices para contribuir a un Porvenir más inclusivo y cuidadoso del medio ambiente”.

De la tierra y para la tierra

El jardín infantil y sala cuna Arco Iris, tiene como sello pedagógico la Interculturalidad Fueguina, y es por eso que desde el inicio, el proyecto contó con las orientaciones y apoyo de la Educadora de Lengua y Cultura Indígena (ELCI) Edith Carrasco, quien instruyó los lineamientos para el cuidado y uso de la tierra durante la construcción del invernadero, según la cultura mapuche. Finalmente, fue la misma educadora quien, a través de un ritual ancestral, dio gracias a la madre tierra junto a la comunidad educativa y representantes de la empresa por la gran oportunidad de transmitir estos conocimientos a las futuras generaciones y preservar la cultura de los pueblos originarios.

Párvulos del JI Arcoiris producirán hortalizas y plantas medicinales en nuevo invernadero

Para ampliar la variedad de experiencia educativas y favorecer la vinculación de los párvulos con la naturaleza y el entorno, el jardín infantil y sala cuna Arcoiris, de la ciudad de Porvenir, comenzó la construcción del nuevo invernadero, con el apoyo de la empresa Bakkavor Chile.

Esta iniciativa propuesta por la dirección del establecimiento educacional, tendrá una superficie de 20 metros cuadrados y estará destinada a la producción y reconocimiento de hortalizas y plantas medicinales, como parte de las estrategias del jardín para potenciar su sello pedagógico de “Interculturalidad fueguina”.

La directora del establecimiento, Valeska Douglas, se mostró “muy orgullosa de poder entregar este nuevo espacio de aprendizaje y desarrollo a nuestro niños y niñas, especialmente siendo el jardín más austral de la institución, estos pequeños logros significan grandes victorias para nosotros y en especial, tremendas oportunidades para los párvulos de aprender jugando y conociendo su entorno de una forma distinta”.

El jardín infantil Arcoiris tiene una matrícula de 80 niños y niñas, y cerca del 30% de los párvulos son hijos colaboradores de le empresa Bakkavor Chile, por lo que esta iniciativa es una alianza estratégica para el trabajo en redes, vinculando a la comunidad y familias. “Nuestra finalidad es que los niños puedan interactuar con la tierra por medio de la siembra, y nos orgullece poder apoyar la iniciativa del jardín infantil para que todos los niños y niñas aprenden jugando felices, transformando al mundo para contribuir a un Porvenir más inclusivo y cuidadoso con nuestro medio ambiente” afirmó Mónica Cárdenas, administradora de la empresa benefactora.