La Guía de apoyo al Proceso de Control de Esfínter (PCE) en el contexto educativo, de la Dirección de Educación de Integra, define al Control de Esfínter como uno de “uno de los hitos más importantes en la niñez temprana, brindando a los párvulos un sentido de autonomía, conocimiento y control sobre su propio cuerpo, que favorece su autopercepción y autovaloración, al mismo tiempo que amplía sus posibilidades para interactuar con su entorno, impactando positivamente en su desarrollo y aprendizaje integral”.
En este contexto, y con el objetivo de abrir un espacio formativo y de reflexión crítica sobre el rol de educadoras de párvulos en el PCE y promover acciones con niños/as y sus familias que consideren los facilitadores y obstaculizadores del mismo, durante abril se realizaron seis jornadas con las educadoras de párvulos de los niveles medios menores y medios de la RM Suroriente.
Madeline Navarro, educadora en el Jardín Infantil Huellitas de La Cisterna, fue una de las participantes de la instancia impulsada por el departamento Educativo regional. En su opinión “es de suma importancia que como equipos aprendamos a fondo sobre este proceso para fortalecernos y desde ahí orientar y guiar a los niños, niñas y sus familias de manera cercana, efectiva y colaborativa. Gracias al taller logré profundizar en la dimensión de aprendizaje del PCE para cada niño y niña que lo vive con nosotras, y con ello en la importancia de buscar estrategias diversificadas para responder a sus diversas maneras de aprender, considerando la caracterización del grupo, y siempre en alianza con las familias. También pude descubrir lo importante que es anticiparnos al proceso para que -cuando se observen señales en párvulos- ya estemos preparadas para implementar lo aprendido”.

Para María Isabel González, coordinadora técnica del departamento Educativo RM Suroriente, el principal desafío de estas y otras acciones relativas al PCE que se están desarrollando en la región ha estado en “destacar el valor de este hito como uno de los más importantes para el desarrollo y el aprendizaje de niños y niñas, que les permite una mayor autonomía y que influye positivamente en su autoimagen y autoestima”. En este sentido, María Isabel también destaca lo esencial de estar atentas a las señales que presentan los niños y niñas de que ya están preparados para iniciar el PCE y de organizarse como equipo educativo y con las familias en un trabajo colaborativo y coordinado”.


