¡Aventuras en cada rincón!

Unicornios y Minnies se pasearon muy alegres por las salas y patio del jardín infantil Kumiray de la comuna de Quilpué. Allí, los más de 40 niños y niñas que asisten al Programa Vacaciones en Mi Jardín han descubierto en cada rincón un espacio de juego, exploración y aventuras.

¡La entretención también está en las cosas simples!

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Dos renovados establecimientos para la región

La directora regional Patricia Escobar, realizó visita a las obras de mejoramiento y reposición de los jardines infantiles Las Ovejitas y Cocholgue de Tomé.

La sala cuna y jardín infantil Cocholgue tendrá una capacidad de 48 niños y niñas, en un terreno de 1.127,64 m2 y cuya construcción total es de 429,55 m2. El establecimiento inició sus actividades el 15 de Julio de 1995 en la Escuela de Cocholgüe ubicada en la caleta chica, utilizando en primera instancia solo el hall el que se adecuó para atender a los niños y niñas. El año 2011, post terremoto el Jardín se traslada a  la sede de la Villa Esperanza , hasta diciembre de 2012 funcionando solo como sala cuna. Al año siguiente se abrió otro módulo, funcionando como jardín infantil y posterior a esto, la sala cuna se trasladó a la sede ubicada a un lado del establecimiento, esto de acuerdo al decreto 548 de mejoras en infraestructuras para la acreditación.

Dentro de los trabajadores que construyen día a día este establecimiento, se encuentra Manuel Valenzuela, apoderado durante 20 años del jardín infantil, por el cual han pasado sus 4 hijas; actualmente su hija menor de 2 años integrará el nuevo jardín infantil; “estoy agradecido de Dios de poder trabajar para mi hija y para todos los niños y niñas del barrio, lo hago con mucho amor”, fueron las palabras de Manuel.

Otro centro educativo que se encuentra en etapa de reconstrucción, es el jardín Las Ovejitas, cuya superficie de   245,72 m2, atenderá a 48 niños y niñas en los niveles párvulo y sala cuna. El monto total de esta inversión, asciende los $ 219.961.618

 

La empresa privada también se hace parte de la entretención de verano

Dibujar y pintar, son algunas de las actividades que desarrollan por estos días los niños y niñas incorporados al programa Vacaciones en Mi Jardín de Integra Los Ríos.

En ese contexto y como una forma de hacerse parte de la iniciativa, la empresa papelera CMPC, planta Valdivia, respondió al llamado efectuado por Integra y realizó una significativa donación.

La profesional Lorena López Naegel, integrante del equipo de Bienestar de la empresa, explicó que “siempre estamos en contacto con las organizaciones locales, atendiendo las diversas solicitudes. En el caso de Integra, a través de los jardines vecinos y hoy estamos realizando una donación de 5 pliegos de cartulina, para que los niños los utilicen en sus actividades de verano”, dijo.

Por su parte, la Directora Regional Mirella Canessa, agradeció la contribución, pues a su juicio “releva el compromiso que tiene la empresa privada con la infancia en su vinculación con el medio y responsabilidad social, destacando el permanente apoyo que ofrece la empresa CMPC a Integra y “esperamos que esta alianza se mantenga”, apuntó.

En la entrega también estuvo presente el equipo del Dpto. de Cobertura y Proyectos.

 

Familia realiza homenaje a jardín de Fundación Integra con emotivo cuento: “Un Quillay en mi jardín”

Con la ayuda y participación de su familia,  Agustina de 3 años de edad, realiza un cuento para contarle a la comunidad educativa la historia que vive cada día,  al levantarse feliz para asistir a su jardín infantil, San Luis de Macul de Peñalolén.

Extracto del cuento “Un Quillay en mi jardín”:

Hola Soy Agustina, tengo 3 años y junto a mis papás les quiero contar una experiencia maravillosa que nos tocó vivir. Es como si fuera un cuento lindo, pero es verdad. Acompáñenme y lean con atención: Un Quillay en mi jardín.

“En un hermoso y lejano país llamado Chile, en la ciudad de Santiago, en la comuna de Peñalolén, nació un espacio ideado exclusivamente para niños y niñas quienes todos los días nos levantamos felices para compartir y aprender. Este espacio se llama: Jardín Infantil “San Luis de Macul”.

Este bello y colorido lugar nos abrió sus puertas en el mes de la Patria, el 14 de septiembre del año 2018.  Ese día nuestros papás y mamás celebraron felices la llegada de este regalo para las familias.

Nuestro jardín recibe a los niños y niñas desde que son muy pequeñitos,  para ellos existen salas acondicionadas para que puedan estar cómodamente junto a las tías que nos reciben y realizan actividades,  juegos y cantos. También contamos con diversos espacios que nos hacen todo más fácil, por ejemplo tenemos un estacionamiento exclusivo para los coches y rampas de acceso para  movilidad reducida.
Como estamos muy cerca de la Cordillera de los Andes, en las mañanas hace mucho frío, pero cuando entramos a nuestras aulas, éstas se encuentran calientitas porque tienen calefactores. Siempre el jardín está muy limpio y cuidado, las tías hacen un gran trabajo todos los días, para mantener en perfectas condiciones todos los espacios.

Cuando los papás dejan a sus hijas e hijas en el jardín, llegan unas tías con un gorrito blanco y delantal que nos traen un exquisito desayuno, que compartimos con los compañeros antes de iniciar la jornada.  Gracias a este desayuno podemos estar con energía durante todo el día.

Me encanta venir a mi jardín, es como si fuera mi segunda casa, lo paso muy bien y aprendo cada día cosas que me hacen crecer.  Una vez nos trajeron a un doctor que nos enseñó a cuidar nuestros dientes, otra vez aprendimos las danzas de nuestros pueblos originarios ¡Es demasiado entretenido!

Lo que más me gusta de mi jardín es cuando salimos al patio a jugar, siempre nos recibe con los brazos abiertos un gran árbol que se encuentra al centro, es como si fuera nuestro abuelo, nos protege del sol, la lluvia y nos saluda con sus ramas. Alrededor de él hacemos distintos juegos y rondas que junto a mis nuevos amigos compartimos cada día.

Este árbol es de origen indígena, una especie endémica, es decir, es propio de nuestro país y hace más de 100 años se encuentra en la comuna de Peñalolén.  Se caracteriza por estar siempre verde,  y ya se encontraba en el antiguo colegio donde hoy está nuestro jardín.
Nuestro árbol se encuentra abrazado a otro desde sus raíces, como si fueran grandes amigos, y nos enseña que desde pequeños tendremos amigos para toda la vida. Este árbol lleno de historias se llama “Quillay”.

Esta historia de amistad nos inspira a acoger no sólo a niños chilenos, sino también a niños de distintos lugares del mundo, gracias a ello hoy tengo amigos colombianos, haitianos, peruanos, y venezolanos.  He aprendido mucho de sus costumbres y cultura, me encantaría cuando sea grande viajar y conocer cada uno de esos países.

Y colorín colorado este cuento no se ha acabado, porque tenemos mucho por hacer, mucho por crecer y muuucho por aprender, espero que no se olviden de mí por que yo no me olvidaré de ustedes”.

El cuento creado por Agustina y su familia, busca reforzar los espacios de lectura en niños y niñas, además de acercarlos al cuidado del medio ambiente y las especies autóctonas.