Ministro del MOP visita jardín Sueños de Niños en la previa del eclipse

“Estoy muy contento de estar aquí y muy agradecido del cariño con el que nos han recibido. El equipo me ha estado mostrando cómo trabajan, pero más allá de lo que a uno le explican, uno lo ve en la cara de los niños, que están contentos, confiados, felices, así es que las felicito por el trabajo que hacen”. Con estas palabras, el Ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, valoró su paso por el jardín infantil Sueños de Niños, ubicado en la localidad rural de Marquesa, comuna de Vicuña.

La autoridad estuvo en la zona coordinando junto a la Intendenta Regional, Lucía Pinto, el plan de contingencia vial que operará en la víspera del eclipse y durante el mismo 2 de julio. En relación a lo mismo, Moreno comentó con la directora del jardín infantil, Mirna Meneses, cómo los niños están aprendiendo a recibir este fenómeno con conocimiento, sin que produzca temores. Y es que la sala de actividades estaba totalmente ambientada con motivos espaciales: estrellas, planetas y cometas llenaban el lugar. Incluso, los niños y el equipo educativo habían construido su propio observatorio astronómico, que mostraron al Ministro de Obras Públicas.

“Agradecemos que el Ministro Moreno haya decidido conocer nuestro jardín infantil Sueños de Niños y sorprender a la comunidad educativa con su visita. Para nosotros en Integra es siempre un orgullo mostrar el trabajo que desarrollan nuestros equipos educativos, que autoridades como él puedan acompañarnos y ver cómo los niños aprenden mientras juegan y que puedan además compartir el cariño que las familias siempre manifiestan. Además, el Ministro nos entregó lentes de observación para el eclipse y algunas recomendaciones importantes de tener presentes en estos días”, sostuvo la Directora Regional de Integra, Javiera Adaro.

“Además de cuidarse la vista con los lentes, el llamado es a programarse, porque esto va a producir una gran cantidad de personas que van a llegar, y todos quienes viven aquí y quienes van a llegar querrán ir a los mismos lugares a las mismas horas y eso la infraestructura no lo permite, por lo que el llamado es a que las personas hagan todo con anticipación, como las compras, por ejemplo. Que vayan al lugar donde verán el eclipse con anticipación, eviten salir en auto ese día porque habrá algunas restricciones, particularmente en la ruta CH 41, porque es ahí donde creemos que habrá tráfico importante, habrá sólo tránsito hacia el oriente en la mañana y las personas deberán saber que es preferible trasladarse antes o buscar otros lugares de la región donde el eclipse también se verá de forma completa”, dijo el Ministro del MOP.

Clara Figueroa, una heroína sin capa

Probablemente hasta antes del fin de semana del 13 y 14 de mayo, pocos fuera de la Región de Coquimbo hayan oído hablar de la localidad de Marquesa, en la comuna de Vicuña. Los reportes noticiosos que informaban del temporal que afectó a la zona mencionaban con insistencia este sector ubicado en la puerta de entrada al Valle de Elqui, uno de los más dañados tras la bajada de la quebrada producto de las fuertes lluvias.

Allí, en Marquesa, al lado de la ex estación de trenes, se encuentra el jardín infantil Sueños de niños, de Integra, el que a pesar de todo no presentó deterioro en su infraestructura. Su comunidad educativa está compuesta por 5 trabajadoras y un grupo heterogéneo de 22 niños y niñas, quienes junto a sus familias han debido enfrentar con valentía este evento de la naturaleza que los ha golpeado fuerte: desde el jueves 11 de mayo y hasta el momento de redactarse este texto, no han podido asistir al establecimiento, pues pese a los esfuerzos, el pueblo aún no cuenta con la reposición del suministro de agua potable.

Frente al jardín infantil está el cuartel de la Tercera Compañía de Bomberos de Marquesa, donde no ha habido descanso desde que se anunció la alerta. Y cruzando entre el cuartel y el jardín, para allá y para acá, está Clara Figueroa, agente educativa y bombera, convertida en una heroína sin capa, humilde y discreta mientras cumple un rol clave en su querida localidad.

Clara no ha parado desde que empezaron las guardias diurnas y nocturnas en el cuartel, el miércoles 10 de mayo. “Hicimos turnos para esperar lo que podría pasar con la quebrada, porque cuando llueve mucho nosotros sabemos que aumenta”, explica.

“Como bomberos trabajamos para tomar las mejores decisiones para que la población estuviera a resguardo. Cuando venía la quebrada, la primera calle se desalojó, pero nunca pensamos que el agua llegaría a esta población que se llama Sor Teresa, donde está nuestro jardín, la estación, la escuela y nuestro cuartel. Los vecinos estaban prevenidos y tomamos precauciones para que estuvieran preparados, pero a pesar de eso, creo que nadie pensó que el agua llegaría hasta este sector”, relata hasta que hace una pausa y reflexiona que si bien hoy los daños materiales son importantes y dolorosos para varias familias, sin duda gracias a esas medidas no se lamenta ninguna pérdida humana.

Dice que “llegó un minuto en el que con mucha pena tuvimos que cerrar nuestra central, por si el agua llegaba hasta aquí, pero por suerte no llegó y nuestras máquinas que tanto ayudan también están a salvo, pero pensamos que las podíamos perder”.

Y hubo que evacuar. “Los niños saben que yo cumplo otra tarea fuera del jardín. En la emergencia ellos me abrazaban, la parte más crítica vino como a las 10 de la mañana del viernes. Esto fue como una explosión, como una bomba: el club deportivo se llenó de agua, reventaron ventanas y puertas y el agua llegó al camino, así que desalojamos a muchas familias, niños del jardín con sus mamás, que me reconocían y me abrazaban. Me imagino que ellos sentían que al ser su tía, yo los podía ayudar y salvar”, cuenta Clara con una sonrisa dibujada en su rostro.

“A mis compañeras trataba de mantenerlas informadas por WhatsApp y avisarles cualquier novedad. Ellas aprecian mucho mi labor y yo me siento muy valorada por ellas por este rol que cumplo, siento su cariño especial”. Y así es, porque la educadora Mirna Meneses, directora del jardín infantil y compañera de Clara desde hace 11 años, se apura en destacar su vocación y entrega. “Ella es muy comprometida. Destaco su responsabilidad, compromiso con su comunidad, espíritu de superación y el cariño y entrega hacia los niños. Es una líder en su comunidad, todos llegan donde ella”.

Clara lo resume así: “ser bombero no es algo difícil de llevar ni una carga. Al contrario, es algo que llena en la parte humana, yo gano mucho con esto”. ¡Y cuánto ganamos nosotros de tener entre las nuestras a esta gran mujer!