Sueño de Niño renueva infraestructura en busca de la sustentabilidad

La eficiencia energética y el buen aprovechamiento de los recursos naturales es lo que busca la comunidad educativa del jardín infantil Sueño de Niño, ubicado en la localidad rural de Marquesa, comuna de Vicuña. Y están avanzando a pasos agigantados en ese camino -el que declaran también en el sello pedagógico de su proyecto educativo, con foco en el respeto y cuidado del entorno-, pues gracias a una inversión en infraestructura cercana a los $115 millones han logrado la ejecución de un proyecto de normalización eléctrica, que consideró la instalación de paneles fotovoltaicos que permiten inyectar el remanente de energía a la red pública eléctrica.

Se trata de otra manera de utilizar la energía que aporta el sol en el Valle de Elqui. “La educación transformadora a la que nos invita nuestra Carta de Navegación contempla como pilar fundamental el desarrollo humano y sostenible, el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente, y parte de ello también tiene que ver con una infraestructura acorde. Eso es lo que estamos viendo con esta inversión, que va a favorecer las condiciones de bienestar para que los niños, niñas y equipo educativo desarrollen sus actividades pedagógicas en espacios intencionados y que consideren también la eficiencia energética”, explicó la Directora Regional de Integra, Susana Veas.

Por su parte, el encargado de Infraestructura del Departamento de Espacios Físicos Educativos de Integra, Joaquín Farías, profundizó y señaló que “ejecutamos un proyecto en Sueño de Niño, en Marquesa, de paneles fotovoltaicos, el que busca hacernos autosustentables en la parte energética y permitir que el jardín se sustente en electricidad y climatización, y como Fundación estamos también trabajando en nuevos proyectos para ir avanzando justamente en aquello en nuestros jardines”.

Junto a este proyecto, el jardín infantil también renovó completamente su pintura, tanto exterior como interior, y las cubiertas de los espacios exteriores, que permiten que niños y niñas puedan jugar y aprender también en los patios. La directora de Sueño de Niño, la educadora Mirna Meneses, sostuvo que “los padres están muy contentos con estas innovaciones del jardín, la comunidad también lo valoró mucho y el equipo está feliz, porque esto va en beneficio de los niños y niñas. Ahora esperamos también ampliar cobertura con todos estos arreglos que se han estado realizando”, dijo.

El jardín infantil Sueño de Niño cuenta con vacantes disponibles para niños y niñas de entre 2 y 4 años. Para consultas y coordinar inscripciones, es posible llamar al número +56939241650 o escribir a 4.suenodenino@fundacion.integra.cl.

Revisa el reel de esta renovación y las publicaciones de prensa de esta noticia:

Diario El Vicuñense

Radio Montecarlo

Elquiglobal

 

Por cuarto año se desarrolla Feria Costumbrista

En la localidad de Marquesa, Vicuña, y con la comunidad educativa del jardín infantil Sueños de Niños como anfitriones, se desarrolló por cuarto año la Feria Costumbrista de los jardines infantiles Integra del Valle de Elqui.IMG_5608

El evento reúne a los establecimientos Rayitos Tambinos, de El Tambo; Flor del Valle, de La Calera; Sueños de Niños, de Marquesa; Dame la Mano, de El Arenal, de Vicuña; y Piececitos de Niños, de Horcón, Paihuano, y su objetivo es compartir las experiencias desarrolladas en el año en una muestra que cuenta con activa participación de las familias y en un entorno cargado de tradiciones y costumbres propias del valle.

“Este trabajo es conjunto con las familias, los niños y los equipos. Hacemos talleres, nos juntamos con las colegas durante el año, para coordinar y que todo salga bien. La participación de las familias es fundamental, ellas se preparan desde marzo en reuniones de apoderados”, explicó la directora de Flor del Valle, Myriam Pastene.

Alex Cortés, papá de Violeta Cortés, del jardín Rayitos Tambinos sostuvo que “es súper importante este tipo de actividades para la familia. El año pasado también estuvimos y en esta oportunidad creo que estuvo mucho mejor nuestra organización”.

Finalmente, la Directora Regional, Javiera Adaro, destacó las expresiones artísticas desarrolladas por los niños y niñas de cada uno de los jardines infantiles, como danzas y muestras de psicomotricidad. “Esta iniciativa ya se ha ido consolidando y se ha convertido en un referente de trabajo con familia, de cooperación entre profesionales y de promoción de las costumbres que son parte del Valle de Elqui, que constituyen la identidad de estas comunidades educativas”, manifestó.

Clara Figueroa, una heroína sin capa

Probablemente hasta antes del fin de semana del 13 y 14 de mayo, pocos fuera de la Región de Coquimbo hayan oído hablar de la localidad de Marquesa, en la comuna de Vicuña. Los reportes noticiosos que informaban del temporal que afectó a la zona mencionaban con insistencia este sector ubicado en la puerta de entrada al Valle de Elqui, uno de los más dañados tras la bajada de la quebrada producto de las fuertes lluvias.

Allí, en Marquesa, al lado de la ex estación de trenes, se encuentra el jardín infantil Sueños de niños, de Integra, el que a pesar de todo no presentó deterioro en su infraestructura. Su comunidad educativa está compuesta por 5 trabajadoras y un grupo heterogéneo de 22 niños y niñas, quienes junto a sus familias han debido enfrentar con valentía este evento de la naturaleza que los ha golpeado fuerte: desde el jueves 11 de mayo y hasta el momento de redactarse este texto, no han podido asistir al establecimiento, pues pese a los esfuerzos, el pueblo aún no cuenta con la reposición del suministro de agua potable.

Frente al jardín infantil está el cuartel de la Tercera Compañía de Bomberos de Marquesa, donde no ha habido descanso desde que se anunció la alerta. Y cruzando entre el cuartel y el jardín, para allá y para acá, está Clara Figueroa, agente educativa y bombera, convertida en una heroína sin capa, humilde y discreta mientras cumple un rol clave en su querida localidad.

Clara no ha parado desde que empezaron las guardias diurnas y nocturnas en el cuartel, el miércoles 10 de mayo. “Hicimos turnos para esperar lo que podría pasar con la quebrada, porque cuando llueve mucho nosotros sabemos que aumenta”, explica.

“Como bomberos trabajamos para tomar las mejores decisiones para que la población estuviera a resguardo. Cuando venía la quebrada, la primera calle se desalojó, pero nunca pensamos que el agua llegaría a esta población que se llama Sor Teresa, donde está nuestro jardín, la estación, la escuela y nuestro cuartel. Los vecinos estaban prevenidos y tomamos precauciones para que estuvieran preparados, pero a pesar de eso, creo que nadie pensó que el agua llegaría hasta este sector”, relata hasta que hace una pausa y reflexiona que si bien hoy los daños materiales son importantes y dolorosos para varias familias, sin duda gracias a esas medidas no se lamenta ninguna pérdida humana.

Dice que “llegó un minuto en el que con mucha pena tuvimos que cerrar nuestra central, por si el agua llegaba hasta aquí, pero por suerte no llegó y nuestras máquinas que tanto ayudan también están a salvo, pero pensamos que las podíamos perder”.

Y hubo que evacuar. “Los niños saben que yo cumplo otra tarea fuera del jardín. En la emergencia ellos me abrazaban, la parte más crítica vino como a las 10 de la mañana del viernes. Esto fue como una explosión, como una bomba: el club deportivo se llenó de agua, reventaron ventanas y puertas y el agua llegó al camino, así que desalojamos a muchas familias, niños del jardín con sus mamás, que me reconocían y me abrazaban. Me imagino que ellos sentían que al ser su tía, yo los podía ayudar y salvar”, cuenta Clara con una sonrisa dibujada en su rostro.

“A mis compañeras trataba de mantenerlas informadas por WhatsApp y avisarles cualquier novedad. Ellas aprecian mucho mi labor y yo me siento muy valorada por ellas por este rol que cumplo, siento su cariño especial”. Y así es, porque la educadora Mirna Meneses, directora del jardín infantil y compañera de Clara desde hace 11 años, se apura en destacar su vocación y entrega. “Ella es muy comprometida. Destaco su responsabilidad, compromiso con su comunidad, espíritu de superación y el cariño y entrega hacia los niños. Es una líder en su comunidad, todos llegan donde ella”.

Clara lo resume así: “ser bombero no es algo difícil de llevar ni una carga. Al contrario, es algo que llena en la parte humana, yo gano mucho con esto”. ¡Y cuánto ganamos nosotros de tener entre las nuestras a esta gran mujer!