Las aventuras de la brujita Aguja llegan al jardín Más Amigos

En el pueblo de los brujos vivía Aguja, quien parece tener un gran problema: su nariz. Con su escoba mágica y un inseparable amigo gato, la bruja tratará de hacer un cambio que la llevará a comprender lo que es realmente importante en la vida. Fue la misma Aguja quien compartió sus aventuras con los niños y niñas que asisten al a Vacaciones en Mi Jardín, que se desarrolla en el establecimiento Más Amigos, de Puerto Montt.

Con risas y asombro reaccionaron los niños al conocer las peripecias de la brujita Aguja, quien les enseñó sobre la importancia de respetar a los otros y las diferencias, y valorar la amistad y la familia.

Esta pieza de teatro infantil, es una adaptación de un cuento de la chilena Ana María Güiraldes, y fue desarrollada por un grupo teatral local, como parte de las actividades que organizó el equipo educativo para dar un cierre entretenido a este programa.

 

“Mi hijo aprendió a compartir y jugar con otros niños en Vacaciones en Mi Jardín”

Desde las 7 de la mañana hasta las 8 de la noche, José Luis y Catalina trabajan diariamente en su puesto de venta de verduras. Durante dos meses, esta rutina fue compartida también con su hijo José Amaro, de 1 año y 11 meses de edad.

José Luis Álvarez (24 años) y Catalina Ojeda (20 años), llevan 5 años juntos y forman una esforzada pareja que se dedica al comercio ambulante en el centro de Puerto Montt, logrando incluso uno de sus sueños: construir su propia casa. Pero, al no contar con redes de apoyo, se vieron obligados a trabajar hasta hace algún tiempo en la compañía de su hijo.

Sin embargo, el destino brindó a esta joven pareja una inesperada oportunidad. Durante el mes de enero, una funcionaria de Integra que pasaba frente al puesto de verduras, vio casualmente al niño durmiendo mientras su mamá trabajaba. Conmovida, se acercó a conversar con la joven, contándole sobre el programa “Vacaciones en mi Jardín”.

Gracias a este encuentro fortuito con un “angelito caído del cielo”, como la describe, Catalina inscribió a su hijo en el programa y un par de días después, José Amaro ya asistía a la sala cuna Pichi Yampai.

Catalina, quien además tiene siete meses de embarazo, reconoce que Vacaciones en Mi Jardín ha sido una ayuda fundamental para su familia. “Es un alivio para nosotros porque nuestro hijo se pasaba de frío, era difícil estar trabajando y preocupados de él”.

Además, nota el progresjose amaro 400pxo que ha tenido su hijo en su aprendizaje. “Él estaba acostumbrado a convivir sólo con adultos, pero al asistir a la sala cuna está más sociable con los niños de su edad y juega con ellos, está aprendiendo a compartir y ahora come solo”, cuenta su madre.

José Amaro es un niño muy despierto, se adaptó sin dificultad y es muy cariñoso con sus tías. Catalina menciona que desde que asiste al jardín, su hijo “está más tranquilo y me hace caso porque las tías le hablan con delicadeza y él aprende, ahora usa sus juguetes, porque antes los ignoraba, le canta al papá y dice más palabras”. 

“Me encantó el programa porque uno puede trabajar más tranquila, sabiendo que nuestro hijo está jugando y aprendiendo. Ha sido una ayuda total para nosotros, porque si no fuera por el programa todavía estaría trabajando con él”.

Y su objetivo inmediato es claro: como familia quieren que su hijo continúe asistiendo al jardín infantil, porque para ellos es importante que reciba educación desde sus primeros años.

Este año, un total de 538 niños y niñas asisten al programa Vacaciones en Mi Jardín en 11 establecimientos de la región, permitiendo a muchas familias, y especialmente mujeres jefas de hogar, trabajar durante el período estival, mientras sus hijos juegan y aprenden en un ambiente de bienestar y seguridad.

 

En Puyehue se disfruta el verano jugando

Jugar y disfrutar este verano es la consigna de los niños y niñas que asisten al jardín infantil Las Golondrinas de Puyehue, gracias al programa Vacaciones en Mi Jardín.

Para ello, el equipo educativo ha organizado tardes de disfraces, bailes de zumba infantil, preparación de cocina entretenida y saludable, juegos con gobos, experiencias lúdicas que invitan a descubrir los sentidos como el olfato y el tacto, un taller de pintura y campamentos infantiles.

Además, los niños han vivido la experiencia de hacer un huerto en el patio y se han asombrado al conocer las pancoras o cangrejos de agua dulce.

Asimismo, los niños han desplegado toda su creatividad para crear dibujos que representan el cuento de “Blancanieves y los siete enanitos”.

 

“Somos un equipo unido que hace su trabajo con amor”

Como un buen equipo de trabajo, que ha sabido salir adelante, describe Jacqueline Ampuero Bravo a sus compañeras que forman parte del jardín infantil y sala cuna Pinina de Purranque, y que fue destacado como el Equipo Bientratante 2016 de la región de Los Lagos.

Este reconocimiento es entregado por la institución, en el marco de la Política de Calidad Educativa, para valorar las buenas prácticas de las personas y los equipos que trabajan por la educación y la promoción de Ambientes Laborales Bientratantes.

“Somos todas muy unidas, que hacemos nuestro trabajo con amor. En lo personal, en todos los años que llevo en Integra, es primera vez que recibo un reconocimiento así, me siento muy emocionada”, agrega Jacqueline Ampuero, quien es asistente administrativa de Pinina.

“Lo hemos vivido con alegría, porque hemos sido valoradas por tener un buen trato al interior del equipo, hacia las familias y con la comunidad. Por tanto, lo recibimos como una inyección de energía para seguir en esta senda”, comenta la directora del jardín infantil, Katherine Flood.

Como parte de este reconocimiento, todo el equipo del jardín tuvo la oportunidad de disfrutar de una jornada recreativa en el centro Kupange, cerca de Puerto Montt, donde participaron en actividades de autocuidado y destrezas deportivas, con el apoyo de una consultora externa.

Además, la directora regional, Maribel Ascencio, acompañada por jefaturas regionales, sostuvo un encuentro con las trabajadoras del Pinina, felicitando a cada una de ellas por mantener un ambiente laboral bientratante que se ve reflejado también en la educación de calidad que brindan a los niños y niñas de Purranque.