Equipo educativo y niños disfrutan caminata familiar en Puqueldón

Una aventura al aire libre disfrutaron los niños y niñas junto a sus familias y el equipo del jardín infantil y sala cuna Semillitas de Puqueldón, en Chiloé. Como una manera de promover hábitos de vida saludable, el equipo educativo y las familias organizó una actividad de trekking, que se vincula además al plan de salud comunal.

Estas iniciativas potencian el uso de espacios naturales para que los niños y niñas compartan con sus padres y realicen actividad física que benefician la salud y el desarrollo del juego.

Durante la actividad, los niños pudieron descubrir más acerca de su entorno natural, además de conocer algunos personajes de la mitología chilota, representados en el lugar.

La comuna rural de Puqueldón (del mapudungun pu külon, “maquis”), abarca la totalidad de la isla Lemuy, y tiene una población de poco más de 4 mil habitantes, Esta isla es una de las más importantes del archipiélado de Chiloé, y la segunda en tamaño después de Quinchao.

Además de “Semillitas”, otros dos establecimientos de Integra están presentes en la comuna de Puqueldón: los jardines infantiles “Gabriela Mistral” y “Los Cahueles Juguetones”.

La diversidad que enriquece nuestras vidas

Llegan a nuestras vidas como ángeles caídos del cielo, para entregar amor desde el primer día que los conoces. Son diferentes sí, son eternamente niños y nos enseñan todos los días a ser mejores con los demás. En Integra estamos comprometidos por entregar una educación inicial de calidad a todos los niños y niñas, centrados en la inclusión y en el valor de las diferencias, haciendo de nuestros jardines infantiles y salas cuna lugares donde niños y niñas sean felices sin importar su condición. Esto se refleja en Ovejitas del Alto de Osorno, donde se experimenta la inclusión en sus salas con 3 de sus niños, a quienes sus compañeros respetan, cuidan y quieren.

Es que la inclusión que se vive en la red de salas cuna y jardines infantiles de Integra tiene un profundo significado social, que habla de equipos conectados con lo que realmente importa: aceptar al otro en su condición y aprender en conjunto de las ventajas de estas diferencias. Actualmente en educación, la diversidad nos reúne, inspira y hace reflexionar sobre la importancia de hacer realidad una política educativa inclusiva, comprometida con el aprendizaje desde lo valórico y humano, no sólo algo meramente intelectual y definido por logros.

web_nota diversidad 3Recientemente se celebró a nivel mundial el Día del Síndrome de Down, fecha instaurada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para aumentar la conciencia pública sobre este tema,  recordar la dignidad esencial de cada ser humano y las valiosas contribuciones de las personas con discapacidad intelectual como promotores del bienestar y de la diversidad de sus comunidades, en tanto, son también generadores del cambio que hacen mejor a una sociedad. El equipo educativo de Ovejitas del Alto, quiso celebrar por primera vez este día, ya que conocer a Maximiliano (1 año y 10 meses) les ayudó a crear conciencia y derribar mitos sobre este tema.

Ana María Figueroa, directora de Ovejitas del Alto, menciona que para ella y su equipo ha sido una bendición conocer a Maximiliano. “Él nos ha enseñado a vencer las barreras que tenemos, que se relacionan con el miedo de enfrentarse a una situación diferente. Se conoce la teoría, pero se aprende con la práctica y eso nos ha pasado como equipo, hemos ido aprendiendo con ellos”.

Maximiliano llegó a la vida de su familia sin causar sospecha alguna. Cuenta su madre Javiera Pino, que el médico se percató que su hijo tenía Síndrome de Down solo al momento del parto. Cuando se lo comunicó, pensó “pucha por algo esto es así y lo tomo, para mi marido fue difícil al principio, pero ya lo superó”. Y es que Javiera y su familia asumió esta situación de una forma positiva, ya que, tal como resume jocosamente, “si la vida te da limones, haz limonada, y bueno yo hago limonada, pie de limón y pisco sour”.web_nota diversidad

Maxi, como cariñosamente lo llama su familia, es el menor de tres hermanos. Para Noelia, la mayor (8 años), su hermano es un muñeco y lo adora, sus amiguitas y primas encuentran que no hay nada más tierno. Francisco (3 años) comparte dormitorio con su hermano y lo trata de igual a igual, sin discriminación, juegan y hasta pelea con él. Son hermanos a todo terreno, y Maximiliano ha aprendido a defenderse en estos juegos de niños.

Camila Chaura, técnico de párvulos y Viviana Romeri, educadora, están permanentemente con Maximiliano y lo describen como un niño muy alegre y cariñoso. “Se da a querer fácilmente y se adaptó desde el primer día a la sala cuna”, comenta Camila. Dentro de las cosas que más le gusta, está el espacio de actividades “Siento y expreso”, que consiste en explorar con los sentidos su propio cuerpo. Los niños se hacen masajes con cremas en sus manos y pies, después se abrazan, “a Maximiliano le gusta sacarse los zapatos, los calcetines y tocarse los pies, así que este es su espacio favorito”.

web_nota diversidad2Para Javiera, como mamá trabajadora ha sido un apoyo que Maximiliano asista al jardín, porque él lo pasa muy bien y “cuando lo voy a buscar siempre se está riendo”. Su experiencia en el jardín infantil ha sido muy buena, ya que es  “de primer nivel. Me gustó todo, el ambiente muy acogedor, los niños andan todos contentos, las instalaciones son súper buenas, la alimentación la encontré espectacular y se preocupan de todos los detalles. Me he sentido súper acogida, dejo a mi hijo tranquila y sé que a la vuelta lo voy a encontrar bien”.

Durante el año 2016 en la región asistieron a nuestros establecimientos, 60 niños con algunas formas distintas de aprendizaje, ya sea transitoria o permanente, de los cuales 18 de ellos tienen Síndrome de Down. Para apoyar el trabajo de los equipos educativos, Integra cuenta con profesionales de inclusión que asesoran en la entrega de una oferta pedagógica atingente a los requerimientos de cada niño o niña, realizan seguimiento y apoyan directamente en sala. Además, desde el Departamento Educativo se entregan guías de orientación de estimulación temprana para trabajar específicamente con niños y niñas con Síndrome de Down.

Además, desde el año 2012, la institución mantiene un convenio con el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS) que apoya a 6 jardines infantiles de la región. Esta gestión da sentido a nuestra Política de Calidad Educativa, que se enfoca en el desarrollo pleno y aprendizajes significativos, y se refleja en la felicidad de los niños y niñas con Síndrome de Down que asisten a nuestros jardines infantiles y salas cuna, donde  reciben educación de calidad, y sobre todo, amor.

 

Fotos: Gentileza familia y jardín infantil

Promoviendo el liderazgo y buen trato en los jardines infantiles

Más de 1.500 trabajadoras de la totalidad de los equipos educativos de la red de salas cuna y jardines infantiles de Integra en la región, participaron esta semana en el proceso de formación bienal 2017-2018 en la temática “Liderazgo y Convivencia Bientratante para la calidad educativa”.

Directoras, educadoras y asistentes de párvulos, asistentes administrativas y auxiliares de servicio, fueron protagonistas durante tres días de esta instancia de capacitación, que se enmarca en el sistema de formación continua institucional AprendeS, que apunta a fortalecer el desarrollo personal y profesional de las trabajadoras y trabajadores de Integra.

“Es un tremendo aporte para cada una de nosotras, al permitirnos conocer más acerca del liderazgo y empoderarnos como líderes desde nuestro rol en el jardín”, agregó Inés Maldonado, directora del jardín infantil y sala cuna San Miguel, de Calbuco.

La directora regional, Maribel Ascencio, destacó la importancia de esta iniciativa, que se enmarca en la Política de Calidad Educativa de Integra y responde a los desafíos de la Reforma Educacional. A través de este proceso de formación “se busca desarrollar y fortalecer las prácticas de liderazgo en el marco de una convivencia bientratante, con el propósito de fortalecer las prácticas pedagógicas y gestión de las personas y los equipos”.

Asimismo, los equipos educativos tuvieron la oportunidad de realizar el cierre del proceso de formación 2015-2016 que abordó la temática de inclusión educativa, además de trabajar en torno a las prácticas pedagógicas de los equipos educativos.

Esta capacitación que se realiza de forma simultánea en 20 sedes distribuidas en las comunas de Puerto Montt, Osorno, Purranque, Ancud, Castro, Hualaihué y Palena, antecede al inicio de actividades el próximo 6 de marzo, con el ingreso de más de 5.700 niños y niñas a los establecimientos de la  red Integra.

El amanecer de Huaro y Quilaco

Los niños y niñas de Huaro y Quilaco sonríen y juegan. En sus manos pintadas de colores, en sus movimientos que hacen rondas y persiguen una pelota, y en sus voces que juntas hacen melodías, brotan la alegría y esperanza que guía a las familias que lo perdieron casi todo por los incendios forestales y que hoy comienzan a reconstruir sus vidas.

Para compartir y jugar con los niños, y también aprender de ellos, viajaron a estos sectores rurales de la provincia de Bío Bío, Rodrigo Jara y Constanza Correa, del equipo regional de Los Lagos. Ellos, al igual que los profesionales Diego Ríos y Marina Henríquez, se sumaron a las actividades que organizó Integra en las zonas más afectadas para brindar apoyo y contención en terreno a los niños y sus familias.

Al ritmo de una guitarra, en una ronda o saltando, o bien desplegando toda su creatividad e imaginación para realizar dibujos y pinturas, los niños y niñas tuvieron un espacio para jugar y ser felices, en compañía de Rodrigo, Cony y colegas provenientes de otras regiones del país.

“El trabajo acá ha sido precioso y muy duro al mismo tiempo”, asíapoyo18 resume Constanza la experiencia vivida como parte del equipo Jardín sobre Ruedas en la zona. “El paisaje es bastante desolador, yo no había mirado mucho las noticias sobre los incendios, y de verdad es impactante ver los bosques quemados, y las casas que no sé cómo lograron salvarse de la destrucción”.

Pero para Constanza, conversar con los niños y las familias y escuchar sus historias, resultó todavía más estremecedor. “Tienen relatos muy claros y tristes de lo que ocurrió,  de sus mascotas que fallecieron, de los campos quemados, de sus miedos, al ver que el fuego estaba tan cerca”.

Sin embargo, también fue una experiencia positiva “estar con los niños, verlos jugar, reir, desconectarse un rato, además de compartir con las familias y lograr que las mamás se distraigan un rato. Ha sido necesario, y creo que se van a seguir necesitando voluntarios para dar contención y estar con los niños”.

Realizar una labor tan valiosa como necesaria con los niños y niñas, requería de un compromiso especial. Y es así que Rodrigo y Constanza destacan que “fue muy bonito el trabajo de equipo, conocer compañeros de otras regiones, con una tremenda disposición y entrega, todos sin preocuparse de la hora en que se salía o regresaba, creando un ambiente muy rico y motivante”.

Jardín sobre Ruedas

“La acogida del equipo de Bío Bío fue espectacular, nos recibieron y explicaron cómo funcionaba todo, y nos orientaron y acompañaron, por lo que daban ganas de quedarse aunque fuera agotador”.

¿Qué destacas de la experiencia vivida?

“Creo que la capacidad de resiliencia de las familias y de los niños, además de la generosidad de harta gente que ha venido a ayudar. Se ven cabros que están apagando focos de incendios, personas que vienen a entregar donaciones y distintas instituciones apoyando. La solidaridad ha sido valiosísima, y destacaría también, la importancia de estar con los niños, se necesita escucharlos y contenerlos”.

Después de varios días recorriendo con Jardín sobre Ruedas algunas zonas afectadas, Rodrigo y Constanza comienzan a transitar más de 500 kilómetros para retornar a sus hogares, llevando en su equipaje una mezcla de emociones, recuerdos imborrables y nuevos amigos. Y, claro, la certeza de que hay presente y futuro en estas tierras.

En Huaro y Quilaco está amaneciendo. Y, a pesar de todo lo vivido, los niños y niñas sonríen y juegan.