Con R.O y una infraestructura amigable con el medioambiente se inaugura nuevo Jardín Infantil Taitai en Estación Central

“Es valioso ver cómo un jardín infantil es un apoyo tan importante para nuestra Villa Patricio Mekis y cómo nos ayuda a mejorar la calidad de vida a nuestras familias”. Con estas palabras, Gisela Araya, apoderada del nivel Medio Mayor, entregaba un saludo a las autoridades y equipos presentes en la inauguración del nuevo recinto del Jardín Infantil y Sala Cuna Taitai, uno de los cinco centros educativos que tiene Integra en la comuna de Estación Central.

Las obras de reposición implicaron una inversión de casi $960 millones. Dada las características del terreno, los trabajos debieron iniciarse desde los ocho metros de profundidad, a partir de lo cual se erigió la estructura que se caracteriza por ser altamente sustentable.

“Nos llena de orgullo inaugurar este moderno jardín que fue construido con altos estándares y con un diseño adaptado a las características de los niños y niñas, siendo un espacio idóneo para que, de la mano de sus familias, exploren, aprendan, disfruten, se desarrollen, y puedan ser los protagonistas de sus aprendizajes” destacó José Manuel Ready, Director Ejecutivo de Fundación Integra.

En concordancia con su sello pedagógico “Cuidadores del medioambiente”, el nuevo establecimiento educativo es altamente sustentable. Cuenta con 70 paneles solares que lo alimentan de energía eléctrica y agua caliente durante todo el día, y con un sistema aerotérmico que mantiene la temperatura de las salas en 20 grados. En su construcción se priorizó la utilización de materiales no plásticos. La estructura del jardín es completa de albañilería y los pavimentos exteriores de los patios son de caucho reciclado.

“Es grato estar aquí desde nuestro rol de encargados de velar por que los niños tengan las mejores condiciones para su desarrollo, lo que vemos reflejado en esta infraestructura que estamos inaugurando y en cada uno de los espacios en que los niños aprenden. Es fundamental que podamos garantizarle las mejores oportunidades para su desarrollo” subrayó Cristián O’Ryan Squella, Superintendente de Educación.

En este contexto, la Directora Regional Metropolitana Norponiente, Marcela González Burgos manifestó su satisfacción por este nuevo recinto educativo y aprovechó además de informar que la Subsecretaría de Educación Parvularia entregó el Reconocimiento Oficial al establecimiento.

“Estoy emocionada y tremendamente orgullosa. Lo que inauguramos aquí es el resultado de un enorme esfuerzo conjunto que realizaron los equipos tanto del jardín infantil, como de la Oficina Regional. Fue una tarea ardua y por eso quiero reconocer a estos equipos por sacar adelante el proyecto en condiciones tan complejas, y porque nunca dejaron de pensar en el bienestar de nuestros niños y niñas” expresó Marcela González Burgos.

El acto culminó con el tradicional corte de cinta, encabezado por Sebastián Farrera Guillén y Matilde Venegas Carrasco, ambos del nivel Medio Mayor.

Más árboles en Sala Cuna Mis Primeros Pasitos

Limpian el aire, dan sombra y reducen la temperatura en verano. Incluso hay estudios que plantean que reducen la fatiga mental, ayudan a la recuperación más rápida de pacientes y mejoran la concentración. Los árboles son clave para la adaptación al cambio climático y eso es parte de lo que el equipo de la Sala Cuna Mis Primeros Pasitos enseña a sus niñas y niños.

En ese contexto fue que gestionaron la donación de tres árboles nativos de la zona, especies que se adaptan rápidamente al clima de temperaturas extremas y a la escasez de agua que existe en la comuna.

“Nuestra idea era tener más árboles en la sala cuna, porque no solo nos permiten tener más sombra en verano, sino que durante todo el año” precisa Katherine Sánchez, directora de Mis Primeros Pasitos. Y por supuesto que no sólo se trata de mayor protección frente a las altas temperaturas, sino de inculcar a niñas y niños el cuidado de la naturaleza: ellos cuidan y riegan sus plantas, poniendo atención a las características y necesidades de cada especie.

“Al recibir los árboles hicimos una experiencia variable con el núcleo Explorando nuestro entorno, entonces vimos cuál es su utilidad y las condiciones que necesitan para su supervivencia. Esto se enmarca en que estamos incentivando mucho las experiencias al aire libre, dado que después de todo un año en periodo de confinamiento, nuestras niñas y niños necesitan estar afuera. Estamos utilizando los sectores, la exploración del entorno, la convivencia y el movimiento con el patio como un gran espacio de aprendizaje” destaca Katherine.

La experiencia de seis jardines infantiles RMNP que abordaron el reingreso desde lo socioemocional

“Esta pandemia cambió el comportamiento y la rutina de todos los niños y las niñas de alguna manera. Notamos algunos cambios cuando retornaron: estaban más sensibles y con miedo, pero también vimos que necesitaban y extrañaban el jardín infantil para jugar y explorar su entorno. Nos pasa también que hay niños y niñas que no se quieren ir” explica Ingrid Cofré Perkins, Directora del Jardín Infantil Ayún Ayén de Lampa, uno de los seis de la RMNP cuyo sello PEI se relaciona con el aprendizaje socioemocional.

Fueron largos meses sin atención presencial regular en la mayor parte de los establecimientos educativos ubicados en la Región Metropolitana Norponiente. Las altas cifras de contagios, con los consecuentes cambios en las fases del plan Paso a Paso, dificultó la apertura continua de nuestros jardines infantiles desde marzo del año pasado. Por eso, una de las grandes interrogantes en la reapertura era el estado en que regresarían niñas y niños.

“Observamos que el uso de las pantallas generó un hábito difícil de erradicar, la autonomía de niños y niñas también se vio afectada, los hábitos de alimentación poco saludables generaban solicitudes como “quiero Chubi” o “quiero bebida”. Sin embargo, creo que son niños y niñas resilientes, porque fueron capaces de ingresar al jardín infantil tranquilos y felices” relata Jimena Cuneo Castro, Directora del Jardín Infantil y Sala Cuna Las Hortensias de San Bernardo.

Si una de las grandes interrogantes era el estado en que retornarían niñas y niños, una de las grandes certezas era que el proceso de adaptación sería respetando sus ritmos.

“Ha sido un proceso de retorno muy bonito y tranquilo, la adaptación de nuestros niños y niñas se ha dado de una manera respetuosa y fluida, quieren venir al jardín infantil y disfrutan en él” señala Karina Campos Aretxabala, Directora del Jardín Infantil y Sala Cuna Pequeños Tesoros de Independencia, quien precisa además que este año el proceso de adaptación fue más breve que en años anteriores.

Para el Jardín Infantil y Sala Cuna Millaray, de Recoleta, este reinicio fue “un proceso no muy distinto a años anteriores ya que, si bien existió más penita y llanto, con una rutina entretenida y gracias a la organización del equipo se logró un proceso de adaptación amable y respetuoso de sus tiempos de acuerdo a cada niño y niña” subraya Soledad Ramírez, Directora de este centro educativo.

Emociones y cultura del buen trato

Si bien es algo que se viene trabajando desde el año 2015 en la RMNP, el Departamento Regional de Educación de la Metropolitana Norponiente estableció que los aprendizajes socioemocionales eran uno de los elementos centrales a trabajar durante este año, tanto en la modalidad presencial como a distancia, apoyando a través de distintas orientaciones y recursos para potenciar estos aprendizajes vitales para una convivencia armónica, consigo misma/o y con otras personas.

Favorecer el reconocimiento de las emociones, el uso de zonas y ambientes educativos, así como el vínculo con personas adultas son parte de las acciones que han implementado los seis jardines infantiles.

“Abordamos el aprendizaje socioemocional a través del trabajo en hábitos, normas y plan de convivencia. A eso se sumamos los tableros en sala, donde las emociones están en forma gráfica, niñas y niños se acercan a ellos y señalan cómo se encuentran, comentando libremente” explica Lorena Aguirre Farías, Directora del Jardín Infantil Carolita de Cerrillos, “un aspecto fundamental ha sido el vínculo entre personas adultas y niñas y niños, siendo nuestra prioridad conocerlos y acogerlos” recalca.

“Buscamos favorecer el reconocimiento de emociones a través de la verbalización, gestualización e identificación de rasgos faciales, conociendo las emociones en sí mismos y en los demás” destaca Génesis Calderón Maturana, Directora (s) del Jardín Infantil y Sala Cuna Mäilén de Maipú. Otros recursos utilizados son “cuentos, canciones que hablen de las emociones, monstruos de colores, caretas faciales o bolsa del enojo” detalla Ingrid Cofré.

“En el aula se aborda con adultos sensibles y respetuosos de las necesidades y emociones de los niños y niñas, conteniéndolos física y emocionalmente” explica Soledad Ramírez. Destaca también el uso del emocionómetro y el rincón de la calma, recursos que también utilizan en Las Hortensias donde recuerdan que “el rol del adulto que acompaña es fundamental, por eso también nos capacitamos para que el aprendizaje emocional se realice con el ejemplo de una tía empática, conectada, respetuosa, amorosa con las necesidades de cada niño y niña” detalla Jimena Cuneo.

Se trata de un trabajo que involucra a las familias y se realiza de forma transversal en todas las actividades del día “como equipo respetamos cada una de las emociones que sienten niñas y niños, y les acompañamos a vivirlas, conocerlas y regularlas, pero por sobre todo, a validarlas, con esto creamos vínculos afectivos con cada uno de ellos” puntualiza Karina Campos. Lo que se busca es “generar en todo momento una cultura de buen trato desde las emociones” finaliza Ingrid Cofré.

Subsecretaria de Educación Parvularia visita Jardín Infantil Antupillán de Melipilla

Una mañana tibia y soleada fue la que recibió a los dieciséis niños y niñas que llegaron a su jornada habitual en el Jardín Infantil Antupillán de Melipilla. Es el segundo día de su regreso a las actividades presenciales y eso los tiene alegres y motivados. Así lo pudieron constatar quienes asistieron al hito en que se entregó la placa de reconocimiento oficial al recinto educativo: la Subsecretaria de Educación Parvularia, María Jesús Honorato; el Director Ejecutivo de Fundación Integra, José Manuel Ready y la Directora Regional Metropolitana Norponiente, Marcela González Burgos.

Mientras algunas niñas y niños permanecían con sus actividades en sala, otros estaban en el patio trasplantando y regando lechugas. El jardín infantil tiene sello pedagógico de vida saludable, por lo que el cuidado del medioambiente, la vida activa y la alimentación sana son parte de lo que cotidianamente realizan niñas y niños.

“Es sorprendente ver a este jardín con un equipo sumamente comprometido y un proyecto educativo lleno de valores. Hoy celebramos su reconocimiento oficial y lo que queremos es dar este mensaje a todas las familias: es en este nivel educativo donde se nivela la cancha y con el reconocimiento oficial damos un sello de calidad que garantiza una adecuada infraestructura, equipos educativos preparados y, en este contexto, protocolos sanitarios que se cumplen” subrayó la Subsecretaria de Educación Parvularia, María Jesús Honorato.

A nivel nacional Integra llegó a los 500 jardines infantiles con reconocimiento oficial, hecho que fue destacado por la autoridad y por el Director Ejecutivo de la Fundación, José Manuel Ready.

“Obtener este reconocimiento es una forma de asegurarnos que nos acercamos a lo que nos mueve: lograr el desarrollo pleno y aprendizajes significativos de niños y niñas con proyectos educativos de calidad que tenemos a lo largo de todo el país” sostuvo el Director Ejecutivo.

El Jardín Infantil Antupillán fue inaugurado hace exactamente tres años, momento en el que Cecilia Navarro decidió matricular al mayor de sus hijos –que ya egresó- y ahora traer a Renato, quien lleva dos años aquí.

“Las tías siempre han mantenido la atención constante y la enseñanza a los niños ya sea en el jardín o a distancia. Eso no ha parado. Y me encanta todo: las tías, los niños, el ambiente, les enseñan valores, juegos, deporte. Siempre he tenido buenas experiencias acá” relató.

Por su parte, la Directora del jardín infantil, Teresa Rodríguez Maturana resaltó la importancia de haber obtenido el reconocimiento oficial.

“Nos permite asegurar a las familias que tenemos todas las condiciones que nos permiten asegurar una educación de calidad a los niños y niñas que estamos atendiendo. Para nosotros es súper importante contar con este reconocimiento y poder mostrarlo a la comunidad, porque nos valida en relación a lo que hacemos: entregar educación preescolar de calidad” destacó.