VMJ 2024: Más de 4 mil niñas y niños accedieron un espacio bienestar, seguridad y entretención durante el periodo de vacaciones

En las seis semanas del Vacaciones en Mi Jardín de verano, en los 78 jardines infantiles que brindaron el programa a nivel nacional, las niñas y niños tuvieron entretenidas jornadas de juego, magia y felicidad. A través del programa, disfrutaron de sus vacaciones junto a sus amigas y amigos en un espacio seguro y de bienestar junto a las educadoras y técnicos de párvulos del programa.

“Muchos no se quieren ir a sus casas, quieren quedarse acá en el jardín. Lo han pasado muy bien y se nota que son niñas y niños felices”, cuenta Eugenia Rodríguez, técnico en párvulos del VMJ en la sala cuna y jardín infantil Nuevo San Bernardo de la misma comuna, tras finalizar una clase de yoga, junto a los niveles medio menor y medio mayor.

La clase de yoga fue uno de los talleres que las educadoras y técnicos en párvulos, con el apoyo de las profesionales de los niveles centrales, prepararon para brindar un espacio de entretención y bienestar a las 4.159 niñas y niños beneficiados con el programa que, el viernes 23 de febrero, llegó a su fin, para dar paso a la apertura oficial de salas cunas y jardines infantiles para el año parvulario 2024.

“Es un tremendo esfuerzo de Fundación Integra implementar un programa que sea significativo e impactante para los niñas y niños. En poco tiempo logramos un vínculo, hay una preocupación por las familias y, sobre todo, resalta uno de los principios de las bases curriculares y de la educación parvularia que es el juego”, dijo Sandra Cárcamo Orrego, educadora de párvulos y directora del Vacaciones en Mi Jardín en la sala cuna y jardín infantil Osito Panda de La Florida.

El programa, que tuvo presencia en 64 comunas a nivel nacional, abrió sus puertas desde el 15 al 23 de febrero de 2024, ofreciendo a las niñas y niños actividades lúdicas y educativas en un ambiente de bienestar y recreación, durante el tiempo que el establecimiento interrumpe su atención.

“Es una experiencia maravillosa y desafiante para nosotras como equipo profesional del área de educación. Nos emociona poder enriquecer a los niñas y niños en este periodo, darles una experiencia recreativa, inolvidable y significativa”, agregó Jennifer Contreras, educadora de párvulos de la sala cuna y jardín infantil Sol Naciente de Ñuñoa, otro de los establecimientos que abrió sus puertas en verano.

En esta línea, Natalia Ilabaca, educadora de párvulos, también de la sala cuna y jardín infantil Sol Naciente de Ñuñoa, agregó que “Como el nombre del programa lo dice, realmente son vacaciones, un momento de felicidad y alegría, único y divertido, donde las niñas y niños generan vínculos afectivos con sus pares. Nosotras también lo pasamos muy bien y eso se refleja también en ellas y ellos”.

Además de beneficiar a niñas y niños, el programa entrega una opción de cuidado a las familias, madres, padres y apoderados que no cuentan con red de apoyo durante los meses de verano. “Primera vez que participo en Vacaciones en Mi Jardín. Es un alivio saber que mi hija está en buenas manos. Ella me lo demuestra porque cuando llega a la casa está feliz. En las actividades del jardín se divierten harto, pintan, juegan, también se mojan mucho, sobre todo ahora que hace calor y eso a mi hija le encanta”, agregó Romina Villanueva. mamá de Samantha, párvulo de la sala cuna y jardín infantil Crisol de San Ramón, una de las beneficiadas del programa este año.

 

Una oportunidad de conectar con nuestro rol de agentes de cambio social

El tema de esta formación, en que participan educadoras, directoras de jardines infantiles y equipos de modalidades no convencionales, fue: “Actitudes y prácticas pedagógicas sensibles, pertinentes y oportunas: niñas y niños al centro del quehacer de Fundación Integra”.

La instancia fue liderada por la presidenta de Fundación Integra, María Victoria Peralta, quien a lo largo de su presentación invitó a los asistentes a conectar con los sentidos de la educación parvularia, reflexionando acerca de su rol y situando a la niña y niño en el centro de su quehacer pedagógico y educativo.

También se dirigieron a los asistentes el director ejecutivo de Fundación Integra, Carlos González, y la directora de Educación, Marcela Fontecilla, quienes motivaron a los equipos a trabajar desde su liderazgo por la educación parvularia de calidad que merecen las niñas y niños.

“Nos invita a una reflexión profunda, a analizar nuestras prácticas pedagógicas, a darnos la oportunidad de ser innovadoras, a crear, y también a tener ánimo, a tener ideas y a atrevernos a modificar y a promover este cambio en nuestras prácticas”, señaló Gabriela Rivero, directora del JI Gabriela Mistral de Quilpué, Región de Valparaíso.

Equipos regionales se movilizan por las niñas y niños afectados por incendio de Valparaíso

 

Como una forma de entregar apoyo y contención emocional a las niñas y niños afectados por los incendios de Valparaíso, distintos equipos de las oficinas de las regiones Metropolitana Norponiente, Suroriente, Ñuble y O’Higgins se trasladaron para llegar con Jardines Sobre Ruedas a las zonas afectadas. 

En la Escuela Básica Gastón Ossa de Villa Hermosa, Viña del Mar, se instaló el Jardín Sobre Ruedas de la Región Metropolitana Norponiente y el servicio de Fonoinfancia, entregando alimentación, ambientes de juego y entretención y apoyo psicológico a los 19 niñas y niños víctimas de los incendios y sus familias.

Quien estuvo a cargo de coordinar al equipo fue Herta Lang, asesora técnica y educadora de párvulos de la oficina regional. Apenas se enteró de la tragedia, no dudó en convocar a su compañera Ximena Arriagada Burgos y al analista de Servicios a Personas, Juan Rodrigo Jeldres, quien apoyó en el rol de animador-conductor del móvil. “Chile entero se ha movido por esta emergencia y nosotros, que trabajamos en esta Fundación, sabíamos que la mejor forma de apoyar a los damnificados era venir a entregar un espacio de recreación y vínculo afectivo, trato amoroso y juego a los niños y niñas. Un lugar donde sus padres y madres tengan la seguridad de que ellos y ellas van a ser tratados con amor y cuidado. El Jardín Sobre Ruedas ha sido como un oasis en medio del desierto”, dijo.

Tras finalizar sus funciones, el equipo de la Norponiente contó con un reemplazo compuesto por Vanessa Valenzuela, educadora de párvulo, Fernanda Sáez, coordinadora y Alexis Catribil como animador conductor, quienes ya estuvieron también apoyando el año pasado. Esta vez se sumó además la asesora técnica de la oficina regional Suroriente, Paulina Poblete.

Otro de los Jardines Sobre Ruedas implementados en el contexto de la emergencia por los incendios forestales se instaló en la Escuela Abierta Enrique Cárdenas Rivera del sector de Reñaca Alto en Viña del Mar, que estuvo a cargo de un equipo de profesionales compuesto por dos educadoras de párvulos del programa Mi Jardín al Hospital de la Región de Ñuble y Catalina Valdivia, educadora de párvulos del Jardín Sobre Ruedas de la Región de O’Higgins. Para Catalina, compartir estos días con las niñas y niños afectados por el incendio ha sido emocionante y enriquecedor: “Colaborar está dentro de mi vocación de servicio. Desde mi profesión, el poder maternar y entregarles afecto, cariño y la experiencia del juego para sacarlos un rato de la contingencia, ha sido una experiencia importante e inolvidable”.

Durante la etapa más difícil de la emergencia, los equipos del Jardín Sobre Ruedas tuvieron la oportunidad de instalarse en la residencia presidencial, Palacio Cerro Castillo, lugar donde, junto a los profesionales de Fonoinfancia, entregaron apoyo psicológico y entretención a los niños y niñas y familias afectadas.

Tras visitar la Región de Valparaíso y conocer en terreno el trabajo de los equipos desplegados en el Jardín Sobre Ruedas, nuestro director ejecutivo, Carlos González Rivas, agradeció a los equipos por el trabajo colaborativo y el compromiso con el bienestar y apoyo emocional para las niñas, niños, sus familias, trabajadoras y trabajadores afectados por los incendios forestales. “Estos espacios que estamos implementando tienen una alta valoración desde la autoridad, los equipos, las familias y, en primer lugar, un alto impacto para las niñas y niños, quienes tienen la oportunidad de reencontrarse, socializar con sus pares y ser felices. Infinitas gracias, nuevamente”, recalcó.

 

Equipos de la Norponiente acompañan a niñas y niños de Escuela Abierta en Viña del Mar

Hasta la Escuela Básica Gastón Ossa de Villa Hermosa llegó el equipo voluntario compuesto por tres integrantes de la Oficina Regional Norponiente para entregar bienestar y contención a niñas y niños afectados por los incendios. Se trató de las asesoras técnicas Herta Lang Zamora y Ximena Arriagada Burgos -ambas educadoras de párvulos-, en conjunto con el analista de Servicios a Personas, Juan Rodrigo Jeldres, quien apoyó en el rol de animador conductor del móvil.

Herta relató lo que significó esta experiencia “es muy potente y grato poder apoyar desde lo que hacemos y nos dedicamos, ponerlo en la atención a niños y niñas. Significó mucho para mí: resignificar, darme cuenta que cuando juegan y tienen vínculos afectivos, amorosos, ellos logran ser los niños que son. Para mí es una satisfacción absoluta, creo que junto con mis compañeros logramos que niñas y niños pudieran tener ese espacio de alegría, contención, juego, compañía y colaboración. Solo me queda agradecer a la Fundación por preguntarme si quería ser parte de esto y a la vida, por esta oportunidad”.

Para Juan Rodrigo fue también “una experiencia muy linda. Me fui con toda la energía a entregar un granito de arena a niñas y niños, con la idea de que mientras estuvieran en el jardín, pudieran distraerse de todo lo que les ha tocado pasar. Fue una gran responsabilidad y me sentí muy recompensado con el cariño que nos entregaron. Creo que cumplimos nuestro objetivo, porque cada día se iban muy contentos. Y en mi caso, Ximena y Herta fueron mis guías en cada una de las actividades que realizábamos”.

En el caso de Ximena, es segunda vez que apoya en estas labores, dado que el año pasado estuvo dentro del equipo que se trasladó hasta Ñuble “estas experiencias abren la posibilidad de conectarse con las personas cuando más lo necesitan, pero a mí me pasó que valido, más todavía, la presencia de la niñez en esta sociedad tan rápida y exigente. Creo que la misión institucional se hace carne: somos capaces de atender en los momentos que más se necesitan, de conectar con la emotividad y con la fortaleza que cada persona tiene en una etapa tan receptiva como es la niñez. Reconozco en ese estado de tanta urgencia y de necesidades materiales y emocionales, lo afortunados que somos como institución de poder llegar donde nos necesitan con un capital humano genuinamente dispuesto a trabajar en pro de la felicidad de niños y niñas”.

El equipo estuvo durante toda la semana pasada atendiendo en jornada de 09 a 16 hrs, entregando contención a través de actividades lúdicas, entre ellas, cuentos, pintura, teatro y variedad de juegos. Mientras realizaban sus labores fueron visitados por el Presidente de la República, Gabriel Boric, y el Director Ejecutivo de la Fundación, Carlos González, quienes recorrieron las “Escuelas Abiertas”, programa implementado a raíz de la emergencia.

Esta semana están como voluntarios el equipo del Jardín Sobre Ruedas compuesto por Vanessa Valenzuela, Fernanda Sáez y Alexis Catribil, quienes ya estuvieron también apoyando el año pasado. Esta vez se sumó además la asesora técnica de la Oficina Suroriente, Paulina Poblete.

Es la segunda vez que equipos de la Norponiente apoyan de manera voluntaria a niñas y niños afectados por los incendios. El año pasado se trasladaron hasta Ñuble: Camila Aranguren, Eduardo Fuentes y Carmen Cerda; además de Ximena, Fernanda y Alexis.