“Antes era más asistencial, hoy los niños aprenden”

“¿Me puede sacar la foto junto a mis flores? Yo las cuido tanto para que esté lindo el jardín”, nos dice Helia Castillo al terminar la entrevista, y es que ha dedicado 26 años de trabajo cuidando los espacios de su querido jardín Los Enanitos, de Peñalolén.

¿Toda la vida acá?

Sí, aunque antes era Funaco. Yo primero entré a la cocina, estuve tres años ahí y después hubo una tía que se fue y entonces dije ‘me quiero cambiar al aseo’, y lo aceptaron. Desde entonces que estoy en este jardín, toda la vida.
Antes de la sesión fotográfica junto a las plantas, Helia nos abrió la puerta con una gran sonrisa, la que entrega a los niños, niñas, apoderados y equipo del jardín cada día. Alegría y preocupación por los detalles es el sello de su trabajo diario y así también lo reconocen las integrantes del equipo.DSC_0143

En 26 años de trabajo debe haber visto muchos cambios ¿cuáles son los más importantes que ha notado en Integra?

Ha habido muchos cambios, al principio la atención era solamente asistencial, los niños llegaban a la 1:30 de la tarde y se iban a dormir, despertaban aproximadamente a las cuatro, se les daba la leche y después se iban, no había extensión horaria tampoco y las comidas eran todas donadas por los papás que tenían mejor situación. Había mucha pobreza acá, muchos niños que estaban bajo peso, por eso a las 10 de la mañana se les daba una sobrealimentación, porque había mucho niño desnutrido, todo lo contrario de ahora, que incluso nos pasamos al otro lado.

Nos cuenta esto último entre risas. Para Helia Integra, al igual que el país en general ha avanzado no tan solo en nutrición, sino que también en la labor educativa. “Antes era más asistencial, ahora hay educación, los niños aprenden. Yo tuve mi nieta acá y salió leyendo… Enseñan mucho acá, mi otro nieto acá también aprendió a leer. Se hacen muchas actividades, son todas entretenidas las cosas que se hacen y lo bueno es que llega mucho material, material muy lindo para los niños”.

¿Cómo se imagina el futuro de Integra, qué le diría a la institución en este nuevo aniversario?

Creo que Integra estará mejor, porque están haciendo más salas cuna, y la gente confía en nosotros, con mucha confianza uno deja los niños en este jardín. Además, ahora las tías entran con título, eso les facilita el trabajo. Le mando un saludo a Integra cuando murió mi nieto yo recibí mucha ayuda, las tías se portaron excelente, en esos momentos de tanto dolor estaban todas conmigo, Integra y mis compañeras acá.

“Este jardín e Integra son parte de mi vida”

Integra cumple 26 años este 2016 y los mismos años trabajando en el jardín infantil Perlitas de Ostión, de Tongoy en Coquimbo, cumple Gloria Rojas Zepeda, auxiliar de servicios. Según los registros contractuales, el 1 de noviembre de 1990, y siendo una veinteañera, Gloria comenzó a formar parte de esta familia, “y estoy bien contenta, súper feliz”, dice.

En este tiempo, muchas son las experiencias que destaca de su vida laboral, algunas incluso que han traspasado las paredes del jardín infantil y se han convertido en historias de vida. “Tengo dos ahijados que no son parientes, son ahijados de cariño, niños que estaban en el jardín infantil, Diego y Elizabeth, que ya son adultos, tienen 22 años, están casados y seguimos en contacto”, señala.

“Este jardín e Integra son parte de mi vida. Fui mamá mientras trabajaba y tengo recuerdos muy lindos y algunos más tristes”, rememora con timidez por ser entrevistada y reconocer que su historia es también la historia de Integra.

Es que hay episodios lamentables en esta trayectoria. Particularmente Gloria, tongoyina de tomo y lomo, refiere el desastre natural del 16 de septiembre del año pasado, cuando el terremoto con epicentro en la Región de Coquimbo produjo un tsunami que afectó las instalaciones de Perlitas de Ostión. “Para mí fue una pena terrible ver el jardín así, donde yo me crié, tuve a mis hijos. Donde uno trabaja es como si fuera su casa, por eso da pena”, cuenta.

Hoy, mientras conversa con nosotros, la sensación es diferente. Este 2016 la comunidad educativa del establecimiento está desarrollando sus actividades en una sede vecinal adecuada para atender a los 130 niños y niñas del jardín. Ha sido un desafío importante que han sabido enfrentar con unidad y mucho tesón. “Hemos estado muy bien aquí”, cuenta Gloria, quien no oculta su alegría cuando le informamos que minutos antes de esta entrevista, la empresa constructora que reposicionará Perlitas de Ostión ha recibido oficialmente el terreno para comenzar a trabajar en lo que será el nuevo jardín. “¡Eso es lo que más queremos, todo nuevo!”, exclama.

¿Cómo se imagina lo que viene para su comunidad educativa? “Será un jardín bonito y aquí voy a estar, contenta, feliz con el personal y con los niños, las tías me invitan a participar en todas las actividades así que feliz, aquí estaré”, remata.