Comunidad de Tongoy inaugura su flamante jardín infantil

Una verdadera fiesta se vivió en Tongoy con la inauguración de la reposición total de la sala cuna y jardín infantil Perlitas de ostión, establecimiento de Fundación Integra que desde hace más de 30 años ha brindado educación a los niños y niñas del balneario, y que fue reubicado en un terreno de más de 3 mil m2, cedido por el Ministerio de Bienes Nacionales.

Lo anterior, debido a que el terremoto y tsunami de septiembre de 2015 dañó la infraestructura original del recinto y se hizo necesario reconstruirlo y ampliarlo, en el marco de la meta presidencial de aumento de cobertura en Educación Parvularia del Gobierno de la Presidenta de la República, Michelle Bachelet.

Así lo sostuvo el Intendente Regional, Claudio Ibáñez, quien encabezó la actividad y señaló que “estamos dando cumplimiento a la educación pública, gratuita y de calidad, con profesionales del más alto estándar, con educadoras de párvulos que van a realizar un acompañamiento del mejor nivel. Esta es una educación de calidad, con infraestructura de calidad, este es un jardín infantil como el que existe en países desarrollados. Algunas personas pensaban que iban a tener que pagar cien o doscientos mil pesos por estudiar acá, y esto es totalmente gratuito”, dijo.

Silvana Ponce es apoderada histórica del establecimiento, ya que sus tres hijos de 22, 17 y 6 años fueron párvulos de Perlitas de ostión, y hoy lo es su nieta. “El jardín ha sido un gran aporte, porque mi familia ha podido crecer en nuestros trabajos y profesionalmente. Actualmente mi hija está estudiando en el liceo y gracias al jardín ella puede estudiar, porque mi nietecita está acá, al cuidado de grandes personas, de grandes profesionales, de tías que reconozco por su trabajo, porque lo veo a diario y eso se agradece. Estamos con ellas como apoderados, para entregar al jardín lo que necesite de mi parte”, manifestó.

En tanto, la Directora Regional de Integra, Carmen Gloria Salamanca, explicó que “este jardín infantil es una reposición y aumento de cobertura. Actualmente tiene una capacidad para 192 niños y niñas, que equivale a cuatro niveles de salas cuna y cuatro niveles medios, dando la posibilidad de que muchas más familias puedan traer a sus hijas e hijos”.

Y según señala la directora del jardín infantil, Egle Torres, las familias están felices. “Este edificio nuevo los tiene muy contentos, muy agradecidos, con ambientes educativos maravillosos para sus hijos y con la plena libertad para entrar, salir, estar con ellos y acompañarlos en sus experiencias de aprendizaje”.

La nueva infraestructura de Perlitas de ostión significó una inversión superior a los mil millones de pesos por parte de Fundación Integra y se emplaza en un terreno cedido por el Ministerio de Bienes Nacionales. Diego Núñez, Seremi de esa cartera, indicó que “nos encontramos muy contentos de ver cómo se construyeron estas instalaciones para 192 niños de la comuna y estamos muy agradecidos como Ministerio de Bienes Nacionales de poder haber servido con un grano de arena a esta causa”.

Pusimos a prueba los carritos de evacuación

Pocos minutos habían pasado de las 11:00 horas del jueves 10 de noviembre cuando ruidosas alarmas se hicieron sentir en el borde costero de la Región de Coquimbo. Era el anuncio del inicio del simulacro de sismo y tsunami organizado por Onemi, el Gobierno Regional y las municipalidades de las comunas de La Higuera, La Serena, Coquimbo, Ovalle, Canela y Los Vilos.

En Tongoy, la comunidad educativa de Perlitas de ostión tenía muy claro el proceder y lo que venía ahora: Los niños y niñas de sala cuna debían ser ubicados en los carros de evacuación y los párvulos, ordenados en una fila, iniciarían el recorrido hacia la zona segura.

Cada una de las integrantes del equipo asumió el rol asignado en su plan de emergencia. Abrieron las puertas, se pusieron los chalecos reflectantes y tomaron las mochilas con productos básicos para evacuar, entre otras tareas.

Se dio inicio al recorrido y por cierto los niños en sus carritos fueron quienes más llamaron la atención. “¡Ahí vienen las guagüitas!” gritaban los niños del colegio David León Tapia, quienes también evacuaban, al tiempo que se apuraban para ayudar empujando los carros.

Los bomberos, colaboradores permanentes del jardín infantil, apoyaron en la parte final y quizás la más dura. Después de cerca de 20 minutos, ya todos y todas estaban en la zona de seguridad, junto a los más de mil tongoyinos que participaron en este ejercicio preventivo.

“Es muy importante poder realizar esto desde la infancia, ya que los niños empiezan a tener conciencia desde muy pequeños de lo que deben realizar, los motivos de por qué se hace y dónde debemos llegar. Nosotros realizamos estos ejercicios cada cierto tiempo y de esta forma podemos notar resultados, teniendo un tiempo mínimo para llegar acá a la zona de seguridad. Es importante también la conciencia que deben tener los adultos, los apoderados, quienes nos ayudan y se hacen parte de esta gran odisea de llegar acá arriba”, manifestó Egle Torres, directora de Perlitas de ostión.

Cabe recordar que este año, la comunidad educativa está desarrollando sus actividades en una sede de mitigación, mientras se construye su nuevo establecimiento, pues el anterior resultó dañado por el tsunami producido a partir del terremoto del año pasado en la región.

Carolina Alvarez, educadora del jardín, explica que en la anterior ubicación y sin los carros, los niveles de sala cuna tardaban en llegar a la zona de seguridad. “Hoy salimos aproximadamente a las 11:20 horas y los primeros grupos en llegar a las 11:40 fueron los niveles de sala cuna, por lo tanto estamos demasiado contentas. El equipo de sala cuna avanzó con los carros de evacuación, los niños estaban muy calmados porque ya vienen con un conocimiento y con una cultura en relación a la evacuación. Los niños más grandes avanzaron muy ordenados y nos ayudó la comunidad también a llegar con los carritos. Así que estamos muy contentas y muy felices”, remató.

“Este jardín e Integra son parte de mi vida”

Integra cumple 26 años este 2016 y los mismos años trabajando en el jardín infantil Perlitas de Ostión, de Tongoy en Coquimbo, cumple Gloria Rojas Zepeda, auxiliar de servicios. Según los registros contractuales, el 1 de noviembre de 1990, y siendo una veinteañera, Gloria comenzó a formar parte de esta familia, “y estoy bien contenta, súper feliz”, dice.

En este tiempo, muchas son las experiencias que destaca de su vida laboral, algunas incluso que han traspasado las paredes del jardín infantil y se han convertido en historias de vida. “Tengo dos ahijados que no son parientes, son ahijados de cariño, niños que estaban en el jardín infantil, Diego y Elizabeth, que ya son adultos, tienen 22 años, están casados y seguimos en contacto”, señala.

“Este jardín e Integra son parte de mi vida. Fui mamá mientras trabajaba y tengo recuerdos muy lindos y algunos más tristes”, rememora con timidez por ser entrevistada y reconocer que su historia es también la historia de Integra.

Es que hay episodios lamentables en esta trayectoria. Particularmente Gloria, tongoyina de tomo y lomo, refiere el desastre natural del 16 de septiembre del año pasado, cuando el terremoto con epicentro en la Región de Coquimbo produjo un tsunami que afectó las instalaciones de Perlitas de Ostión. “Para mí fue una pena terrible ver el jardín así, donde yo me crié, tuve a mis hijos. Donde uno trabaja es como si fuera su casa, por eso da pena”, cuenta.

Hoy, mientras conversa con nosotros, la sensación es diferente. Este 2016 la comunidad educativa del establecimiento está desarrollando sus actividades en una sede vecinal adecuada para atender a los 130 niños y niñas del jardín. Ha sido un desafío importante que han sabido enfrentar con unidad y mucho tesón. “Hemos estado muy bien aquí”, cuenta Gloria, quien no oculta su alegría cuando le informamos que minutos antes de esta entrevista, la empresa constructora que reposicionará Perlitas de Ostión ha recibido oficialmente el terreno para comenzar a trabajar en lo que será el nuevo jardín. “¡Eso es lo que más queremos, todo nuevo!”, exclama.

¿Cómo se imagina lo que viene para su comunidad educativa? “Será un jardín bonito y aquí voy a estar, contenta, feliz con el personal y con los niños, las tías me invitan a participar en todas las actividades así que feliz, aquí estaré”, remata.