Yoga y educación parvularia se conectan

El siglo 21 se caracteriza por el avance y expansión de la digitalización y el control de la información a nivel global, pero hemos dejado de decirnos las cosas y a cuidar lo que más amamos, la familia.

Mantas, colchonetas, una vela, música suave, los niños, la tía Nicol Vega y las familias fueron los ingredientes perfectos para que en el Jardín Peumayen de Rengo se efectuara el “Yoga Familiar”.

Está actividad  trabaja principalmente la conexión entre las familias, asistieron abuelos, tíos, hermanos, papás, mamás y donde a través de la música ,la relajación, el juego, las posturas, el dejar fuera los pre-juicios se vuelva a ser niños.

Para don Luis Osorio, abuelo de Anaïs fue relajante y estimulante a la vez: “No lo había hecho nunca, en mis tiempos no se permitía esto, en cambio los niños y las niñas vienen con el chip distinto, esto me sirve para conocer y disfrutar más de mi nieta”.

Contenta estaba nuestra agente educativa Nicol Vega por la asistencia y esa energía de amor y paz que se generó  y agradecida de la oportunidad y la confianza del equipo y su directora para que ella pudiese complementar sus dos pasiones el yoga y la educación parvularia.

En Combarbalá disfrutan los beneficios del yoga

Una vez a la semana la instructora de yoga Marcela Díaz, de Casa Alma Luna, de Combarbalá, llega hasta el jardín infantil Tesoros de la Tierra para impartir su taller a los niños y niñas del nivel heterogéneo. A través de diversas asanas –como se denomina a las posturas de yoga- los párvulos han logrado unir sus juegos con la relajación, la concentración y el equilibrio.

La educadora Paloma Viera, directora del establecimiento, comenta que “como comunidad nos encontramos muy contentas por esta puerta que se abre a nuestros niños y niñas, ya que esta es una comuna lejana de la metrópolis y que nuestros niños cuenten con esta posibilidad cada semana es algo muy provechoso”. Además, Paloma agrega que estas prácticas “tienen directa relación con nuestro sello pedagógico declarado en el PEI, que es educar a través del juego y el contacto con la naturaleza. Los niños adoptaron una actitud tranquila, redujeron tensiones y hemos observado que les ha facilitado su concentración y autocontrol, desarrollando el potencial creativo”.

Sin duda un innovador aporte para la comunidad educativa de Combarbalá, en el que por cierto también han tenido un importante rol las familias, ya que participan en la realización de los talleres y han podido conocer los beneficios de esta disciplina.