Aprendes 2017: Terreno de líderes y buenas prácticas en equipo

Una nueva versión de Aprendes se llevó a cabo los días 1,2 y 3 de marzo en la Región Metropolitana Sur Oriente, con 20 jardines infantiles que funcionaron como sedes para acoger a establecimientos vecinos; promoviendo un trabajo territorial más pertinente.

“Liderazgo para la Calidad Educativa y Buen Trato” es el tema que abordará la formación bienal este 2017 y 2018, y que dio su vamos con las jornadas que abordaron los distintos tipos de líderes y cómo fortalecer las buenas prácticas existentes en los equipos. En esta primera entrega, la formación contó con el apoyo de una relatoría externa, a manos de la Universidad Católica Silva Henríquez, y también una interna, realizada por el equipo territorial de la Oficina Regional.

Terreno de líderes

¿Y qué han aprendido? “Aprendimos a diferenciar los tipos de liderazgo, cuál es el ideal, a reconocer falencias en equipo y cómo superarlas, en una relatoría lúdica. Fue divertida la jornada”, nos cuenta Priscilla Villagra, técnico en párvulos del jardín infantil San Gregorio.

Y va más allá: (en relación a la formación anterior) “Creo que el liderazgo va ligado con las prácticas inclusivas, porque un buen liderazgo conlleva también que la práctica inclusiva se dé dentro de la sala, con los niños y niñas. No siempre la jefatura es la líder, cada una de nosotras puede serlo”.

Para Katherine Garín, educadora de párvulos de la sala cuna Maitil, fue muy enriquecedor compartir sus experiencias con otros jardines infantiles, ya que “permite rescatar ideas para nuestra propia realidad”, afirmó en relación a trabajar en sedes territoriales.

Otro hecho que marcó la jornada fue la entrega simbólica del Reglamento de Convivencia para trabajadoras, que también contará con una versión PEI y para familias. “El reglamento nos da credibilidad y sin duda será un aporte para mejorar la convivencia con las familias, ojalá que la familia se motive y lo haga propio”, indicó María Elena Ruz, educadora de párvulos del jardín infantil Yungay.

El primer hito de Aprendes 2017 concluyó con los talleres prácticos del sistema de fortalecimiento de prácticas pedagógicas, a la espera de su segunda entrega en abril y mayo de este año.

“Disfrutamos de muchos espectáculos”

Con la realización de un taller de danza para el nivel heterogéneo y musicoterapia para sala cuna se terminaron los talleres del proyecto de innovación “Pasándolo chancho en mi jardín”, del programa de verano Vacaciones en mi Jardín (VMJ).

El proyecto, que nació de manera participativa en las jornadas de planificación bienal 2017 – 2018, permitió complementar el Programa Vacaciones en mi Jardín y los jardines de aumento de cobertura en continuidad, a través de experiencias recreativas, lúdicas e innovadoras, en donde los niños y niñas pudieron disfrutar plenamente de la temporada estival.

La experiencia permitió dar una alternativa de verano a 332 niñas y niños, y se llevó a cabo en cinco establecimientos de VMJ: Osito Panda, de La Florida; Cardenal Raúl Silva Henríquez, de La Cisterna; Juan Pablo II, de La Pintana; San Francisco de Asís, de Las Condes; Leonor Oyarzún de Aylwin, de Peñalolén; Blest Gana, de La Reina; y Rayito de Sol, del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín.

Una oportunidad

“Fue súper entretenido desde la planificación en adelante, porque si bien teníamos un panorama, eso cambió al ver los intereses de los niños y las niñas. Fueron participantes muy activos, la música es algo innato en nosotros; caminar tiene ritmo, hablar tiene un ritmo, podemos hacer música delos ruidos de la naturaleza, y por eso es algo muy innato en ellos. y eso se pudo vivenciar a través del taller”, indicó Florencia Núñez, monitora a cargo de musicoterapia.

Además de esta disciplina, el proyecto contó con talleres de: teatro, deportes, danza, ecología, circo y masajes para bebés. María Elena Cornejo, directora de VMJ en el jardín infantil Osito Panda, valoró positivamente la experiencia: “El programa VMJ fue una oportunidad para que los niños y las niñas se organizaran, vieran y disfrutaran activamente de diferentes áreas. Pudimos disfrutar de espectáculos de circo, de danza, de teatro, etc.”, afirmó.

El proyecto, en conjunto con el programa Vacaciones en Mi Jardín, culminó el pasado viernes 17 de febrero con la celebración de una fiesta de agua, a la que asistieron también los apoderados. Pasándolo chancho en mi jardín tendrá además una nueva versión durante las vacaciones de invierno de este año, y se extenderá durante el año 2018.

Inclusión: Desafíos y aprendizajes de la formación bienal

“Yo sé que me va a decir que no, pero le voy a preguntar igual”. Así partió presentándose la mamá de Alexis, uno de los niños que asiste al jardín Los Navíos, de La Florida, y que tiene una disfunción motriz. Marlene Muñoz, directora del establecimiento, analiza este hecho del año 2014 para reflexionar junto a su equipo cómo han trabajado y avanzado en inclusión.

Este lunes 9 y martes 10 de enero, el equipo del jardín infantil analizó su experiencia desde los temores hasta los desafíos, todo marcado por dos años de formación bienal en educación inclusiva.

Para Magdalena Herrera, educadora de párvulos, el desarrollo de las capacitaciones fue de la mano con vivir la experiencia: “Alexis es un niño con capacidades educativas especiales, específicamente discapacidad motriz, que utilizaba una silla de ruedas, fue nuestra primera experiencia y si bien no teníamos las herramientas lo tomamos como un desafío. Con las agentes que yo trabajaba entonces buscamos estrategias para poder ver en él la felicidad. Nosotras buscábamos que él fuera feliz acá”.

Ingrid Díaz, agente educativa que también trabajó con Alexis, se emociona recordando su trabajo y destaca que la inclusión ha sido importante no solo con los niños que tienen necesidades educativas especiales. “La inclusión es entender que todos los niños y niñas son distintos y tienen distintas necesidades”, afirma Ingrid.

Pese a lo mucho que avanzaron como establecimiento, la agente educativa Susana Ortiz reconoce que aún les quedan muchos desafíos, como trabajar en la empatía y solidaridad entre el equipo, para poder transmitir esos valores a los niños y las niñas.

“Nos sirvió mucho que (Alexis) llegara al nivel, permitió que los niños y niñas tuvieran una actitud muy colaboradora con su compañero, eso nos permitió que el nivel cambiara totalmente, que generara en ellos la conciencia del poder trabajar con el otro, estar atento al otro. Y a nosotras como trabajadoras de Integra nos permitió, desde esta experiencia, poder llegar a las capacitaciones del Aprendes más abiertas al aprendizaje”, concluye Magdalena.

El jardín Infantil Los Navíos, al igual que los 94 establecimientos de la región finalizaron de esta forma el plan de formación 2015-2016 y ya se preparan para seguir con el siguiente desafío: el liderazgo apreciativo.

“Antes era más asistencial, hoy los niños aprenden”

“¿Me puede sacar la foto junto a mis flores? Yo las cuido tanto para que esté lindo el jardín”, nos dice Helia Castillo al terminar la entrevista, y es que ha dedicado 26 años de trabajo cuidando los espacios de su querido jardín Los Enanitos, de Peñalolén.

¿Toda la vida acá?

Sí, aunque antes era Funaco. Yo primero entré a la cocina, estuve tres años ahí y después hubo una tía que se fue y entonces dije ‘me quiero cambiar al aseo’, y lo aceptaron. Desde entonces que estoy en este jardín, toda la vida.
Antes de la sesión fotográfica junto a las plantas, Helia nos abrió la puerta con una gran sonrisa, la que entrega a los niños, niñas, apoderados y equipo del jardín cada día. Alegría y preocupación por los detalles es el sello de su trabajo diario y así también lo reconocen las integrantes del equipo.DSC_0143

En 26 años de trabajo debe haber visto muchos cambios ¿cuáles son los más importantes que ha notado en Integra?

Ha habido muchos cambios, al principio la atención era solamente asistencial, los niños llegaban a la 1:30 de la tarde y se iban a dormir, despertaban aproximadamente a las cuatro, se les daba la leche y después se iban, no había extensión horaria tampoco y las comidas eran todas donadas por los papás que tenían mejor situación. Había mucha pobreza acá, muchos niños que estaban bajo peso, por eso a las 10 de la mañana se les daba una sobrealimentación, porque había mucho niño desnutrido, todo lo contrario de ahora, que incluso nos pasamos al otro lado.

Nos cuenta esto último entre risas. Para Helia Integra, al igual que el país en general ha avanzado no tan solo en nutrición, sino que también en la labor educativa. “Antes era más asistencial, ahora hay educación, los niños aprenden. Yo tuve mi nieta acá y salió leyendo… Enseñan mucho acá, mi otro nieto acá también aprendió a leer. Se hacen muchas actividades, son todas entretenidas las cosas que se hacen y lo bueno es que llega mucho material, material muy lindo para los niños”.

¿Cómo se imagina el futuro de Integra, qué le diría a la institución en este nuevo aniversario?

Creo que Integra estará mejor, porque están haciendo más salas cuna, y la gente confía en nosotros, con mucha confianza uno deja los niños en este jardín. Además, ahora las tías entran con título, eso les facilita el trabajo. Le mando un saludo a Integra cuando murió mi nieto yo recibí mucha ayuda, las tías se portaron excelente, en esos momentos de tanto dolor estaban todas conmigo, Integra y mis compañeras acá.