“Básicamente no tengo identidad porque yo orgullosamente soy el papá de Pedro y soy feliz porque creo que estos avances nos llevarán a tener una sociedad inclusiva y un lugar mejor donde vivir”. Así se presenta Pablo Armijo Sáez, como él mismo indica, el papá de Pedro Armijo Meza, quien tiene 4 años de edad y asiste al jardín infantil Tesoros de la Tierra, de Combarbalá, comuna que queda a poco más de 200 kilómetros de La Serena.
Pablo y su hijo Pedro son beneficiarios directos del acuerdo entre Integra y Senadis, el que promueve una educación inclusiva en jardines Integra desde el 2012, y que este año agrega un nuevo convenio que favorece a niños y niñas de establecimientos ubicados en comunas más alejadas de los centros urbanos o de difícil acceso, como Tesoros de la Tierra, donde se presentó el trabajo entre ambas instituciones para este periodo y donde el testimonio de Pablo dio sentido al acuerdo.
“Pedro nació con el síndrome de Dandy Walker. Tiene algo que se llama agenesia del cuerpo calloso, hay una anomalía que no le permite caminar o hablar. Yo tengo la fortuna de tener el cuidado personal de mis hijos Pedro y Pablo, de 15 años. Somos una familia de tres y hace poco más de un año llegué a esta puerta con la tremenda aprensión de dejar a Pedro en un jardín infantil. Para todos los papás es difícil pensar si el niño pelea, si lo pasan a llevar, si no come, si se aburre. Un montón de cosas que me hacían tener miedo, pero al pasar por la puerta me encontré con un grupo de personas absolutamente dispuestas a la propuesta de aceptar a un niño diferente, pero cuyo trato no tuvo ningún tipo de diferencia”, comenzó el relato.
Cuenta que “Pedro comenzó a asistir regularmente al jardín. Al principio eran muy pocos sus avances, él tiene 4 años y medio pero está en sala cuna y estaba bastante limitado, pero después de un año él es otra persona. No tengo nada más que palabras de agradecimiento por lo que se ha hecho acá, a la tía Paloma Viera, directora, y a todo el equipo porque aquí encontré más que la atención del niño. A mi Pedro le entregan cariño y cuando uno es padre de un niño con necesidades especiales, lo único que desea en el mundo es que a su hijo lo traten con respeto, con dignidad y por sobre todo, con cariño. Eso lo conseguí aquí a raudales y no puedo estar más agradecido”.
Y agrega una anécdota reciente. “Hoy Pedro juega con sus compañeros, almuerza con ellos, se desplaza por sí mismo a su manera, juega en el patio ¡y come tierra! Mi hijo Pablo me hizo el otro día una observación maravillosa: Estábamos entrando la ropa a la lavadora y vio un pantalón de Pedro y se emocionó. ¡Papá, la ropa de Pedro está sucia! Porque Pedro siempre ha estado muy protegido, no se ensuciaba, pero fue emocionante ver la ropa de Pedro sucia y eso es porque se desplaza y ahora tenemos que tener cuidado de dejar cosas que puedan hacerle daño ¡y todo ese avance es en un año!”
“Por tanto esta alianza virtuosa entre Integra y Senadis para mí es fundamental. Siento que hablamos mucho de inclusión, el discurso está presente, pero con esta acción estamos llevando las palabras a un hecho concreto”, dice Pablo, y reflexiona acerca de lo que entiende como inclusión: “Me parece que no se trata solamente de ponernos en un lugar donde estemos todos, sino también de ser empático, reconocer las diferencias del otro y hacerse cargo de esas diferencias, por eso quiero saludar a los papás y mamás de esta comunidad, porque sé que ellos en sus casas han reforzado la idea de que Pedro requiere algunas consideraciones, así es que les agradezco”.
Y concluye su intervención deseando su éxito a la iniciativa que viene a reforzar todo el trabajo que el jardín ya ha comenzado con Pedro y también con otras cuatro niñas: Florencia, Victoria, Lorena e Isidora. “Un gran abrazo a mi jardín. Mi hijo es el primer combarbalino de mi familia y también es un tesoro de esta tierra. Espero que esta iniciativa funcione maravilloso y muchas gracias a mi jardín infantil que ha estado con nosotros en las buenas y en las malas con un cariño que no se paga con nada”.
El convenio
Contribuir a la inclusión social e igualdad de oportunidades de niños y niñas en situación de discapacidad o rezago que asisten a establecimientos Integra es el propósito del convenio con Senadis, que tiene cobertura nacional y que este año extiende su alcance con un nuevo convenio con iguales fines, pero dirigido a zonas de difícil acceso. Así, Integra Región de Coquimbo recibe más de $26 millones por parte de Senadis, para desarrollar un trabajo de continuidad en 7 jardines de las comunas de Coquimbo, La Serena y Ovalle, y en 4 jardines de comunas más alejadas, como son Combarbalá, las localidades de Los Pozos y Los Rulos en Canela, y Salamanca. Gracias a esos recursos, dos duplas profesionales de kinesiólogos y psicopedagogos lideran la intervención, que favorece a toda la comunidad educativa.
Yuri Gahona, Director Regional de Senadis, manifiesta que “lo que ha pasado aquí en el jardín es que se ha dado la señal más nítida de la equiparación de oportunidades y eso significa que hay una familia que puede depositar toda la confianza no sólo en la educación, sino que además en el cuidado de su hijo en un jardín, y es un jardín de Integra, que tiene un convenio con Senadis. Nosotros hacemos la parte técnica de tener este convenio, de traer a un territorio específico la política de discapacidad, pero es en el jardín donde ocurre la magia de ocupar esos recursos para que se transformen y acaben las condiciones sociales que impiden la equiparación de oportunidades”.
Susana Veas, jefa territorial de Calidad Educativa de Integra, añade que la inclusión en la institución en un valor que además se ha reforzado los últimos años con el plan de formación continua AprendeS, que se centró en este asunto entre 2015 y 2016. “Porque estamos convencidos de que partiendo desde los jardines infantiles viviendo la inclusión tendremos un Chile mejor. Los niños que hoy están compartiendo con compañeros con necesidades educativas especiales van a cambiar la historia del país. Ellos son inclusivos por naturaleza y no necesitarán como nosotros los adultos tener que estudiarlo, porque lo viven en el día a día”, remata.