“Los niños son fantásticos seres que tienen conciencia ecológica y que aman la naturaleza”

María Victoria Peralta Espinosa, destacada educadora y Premio Nacional de Ciencias de la Educación del año 2019, quien es además Presidenta de Fundación Integra y académica de la Universidad Central, estuvo en una intensa visita en la Región de Coquimbo, donde fue la principal oradora en la cátedra “Gabriela Mistral, 80 años del Nobel: Educación, Poesía y Territorio”, organizada por la Universidad de La Serena (ULS).

En la ocasión, la ULS otorgó póstumamente la distinción de Doctora Honoris Causa a Gabriela Mistral, en el marco de la conmemoración de los 80 años de la obtención de su Premio Nobel de Literatura. No obstante, la exposición de la Dra. Peralta puso su foco en el rol de Gabriela como educadora.

“Gabriela Mistral tiene esa magia que no solamente era esa maravillosa poetisa que todos conocemos, sino que ella fue una maestra autodidacta que aprendió por sí misma, de su madre, de su hermana y de lo que su genio maravilloso le decía”

Educación Transformadora y Sostenible

Usted ha hecho especial mención al concepto de Educación Transformadora para el Desarrollo Humano y Sostenible, ¿a qué se refiere cuando promueve aquello?
Yo creo que todas las familias, todos los chilenos y chilenas, todos los que habitamos este país, estamos claros de que los tiempos han cambiado. Estos son otros tiempos, que tienen cosas bonitas, pero también grandes desafíos y que para estos nuevos tiempos tenemos que ir formando a los niños, más que nunca, para que sean mejores niños y niñas, que sepan mejor convivir con los demás, cuidarse, respetar a toda la sociedad y tener mucho cuidado con nuestra querida tierra, que realmente la estamos dañando cada día, la estamos dañando mucho.

¿Cuál fue el rol de Gabriela Mistral como maestra, quien promovió en sus años esas mismas ideas?
Qué nos enseñó Gabriela Mistral a todas las educadoras que trabajamos con niños pequeños y a las mismas familias: Nos dijo que el rol de la familia, mamá, papá, hermanos o quien cuide a los niños, es esencial. El amor, el regaloneo con los niños, la enseñanza que ellos pueden recibir con las cosas que hay alrededor de la familia. No hay que buscar mayores elementos caros ni sofisticados, sino que el mismo cuerpo de la madre, como jugaba Lucila con su mamá, Pepita, con los animalitos, las plantas, con este valle que está lleno de estas maravillas de la naturaleza y esas deben ser las primeras experiencias de los niños.

Los niños son fantásticos seres que tienen conciencia ecológica, que aman la naturaleza. Y la naturaleza es sanadora, nos hace bien a los adultos y le hace bien a los niños y niñas, por lo tanto, todo lo que hagamos en este sentido es lo que nos dice Gabriela. Ella nos dice en sus distintos escritos que tengamos huertos, plantas de todo tipo, hierbas aromáticas y medicinales, que hay en los jardines infantiles. Ella nos decía que el niño simplemente con materiales como cartón, piedras, conchitas hace miles de cosas. No necesita cosas muy sofisticadas para trabajar, así es que el legado de Gabriela es haber dicho que el niño es muy importante y su etapa más importante es durante los primeros años de vida, donde tiene que tener amor, cuidado y experiencias interesantes que a ellos les den sentido, porque a veces a los adultos nos gusta poner a los niños experiencias que nosotros pensamos que son interesantes, pero los niños tienen otra realidad. Su mundo de imaginación, su mundo mágico, su mundo de descubrir relaciones, de asombrarse con cosas que quizás nosotros ya hemos perdido la capacidad de asombro. Ellos ven que le salió una flor a la plantita que antes no estaba, no podemos perder la magia de esa mirada infantil, que descubre tantas cosas y que ojalá lo tengamos a lo largo de toda la vida.

En ese sentido, usted destacó el trabajo que han realizado jardines infantiles como Arcoíris, en La Serena, con sello ecológico, o La Granjita, ubicado en la ruralidad de Punitaqui y que obtuvo una certificación ambiental por parte del Ministerio del Medio Ambiente.
Todos los proyectos que estamos haciendo en esta educación transformadora tienen que partir por nosotros mismos, porque si nosotros los adultos no somos un ejemplo es difícil que los niños vayan a seguir con esto. Eso significa crear un mejor ambiente humano, de relaciones afectuosas, preocupado, de agradecimiento, de vínculo con el otro y a su vez preocupado de esta enorme casa que nos cobija, que es la Madre Tierra. Ese es un proyecto fundamental de Fundación Integra y por eso este proyecto de Punitaqui es tan importante, dada la situación de menor agua que tienen en la comuna y en todos los alrededores. Tenemos allá un jardín infantil, La Granjita, que está desarrollando un proyecto sobre eso, con foco en poder hacer mejor esta relación con el entorno, con un mayor manejo del agua, un mejor desarrollo de las plantas que las necesitamos tanto y cuidar esa agua que es tan preciada. Así es que envío muchos saludos a la comunidad de Ovalle, de Punitaqui y de La Serena por todos los esfuerzos que están haciendo por los niños y por su tierra.

Su visión sobre la violencia escolar

Como estudiosa de los procesos humanos y sociales, Peralta muestra también su preocupación por los contextos en los cuales se desenvuelven los niños y niñas. Respecto de la violencia que se presencia en ambientes escolares, señaló que “la familia chilena tiene que estar bien consciente de que esta sociedad que estamos viviendo ha perdido mucho sus valores. Estamos moviéndonos en un mundo de disvalores donde poco importa el otro, donde poco importa la vida en comunidad o el bien colectivo, donde mucho se mira la individualidad encerrado en uno mismo. Entonces es por eso que en Fundación Integra, pero también en todo jardín, toda escuela, toda universidad, todo liceo, el proyecto central debe ser de desarrollo humano basado en valores, que desarrolle justicia, solidaridad, democracia, respeto, generosidad, preocupación por el otro”, dijo.

¿Qué papel cumple la familia en este proceso?
La familia tiene el primer rol, después se agrega el jardín y la escuela, pero la familia es la que tiene que estar siempre con estos valores. Los niños están muy solos. Todos estos problemas que se ven en enseñanza media son de jóvenes que están sin sus familias y uno pregunta dónde está la familia, en qué está. Es difícil a los 15 años intervenir cuando el niño siente que no tiene un lugar en la sociedad, por eso es que la familia es irreemplazable en el rol de ser los grandes formadores. Junto con el jardín, junto con la escuela y el liceo, podemos hacer este tipo de ciudadano del cual Chile durante mucho tiempo gozó. Éramos personas sensibles, humildes, generosas, receptivas, acogedoras, bien tratantes, amantes de su tierra, orgullosas -en el buen sentido-, de ser chilenos. Eso que al parecer hemos perdido en gran medida y que tenemos que retomar, es uno de los roles claros de la educación y de todas las instituciones que apoyan los proyectos educativos, llámense medios de comunicación, medios de difusión de toda índole. Ese debe ser el centro del actuar, a mi modo de ver, de las familias en los tiempos actuales.

*Entrevista publicada en Diario El Ovallino, el 19 de junio de 2025

 

Celebramos por adelantado a la Educación Parvularia

Cada 22 de noviembre se celebra en el país el Día de la Educación Parvularia y de la Educadora y Educador de Párvulos, que en la Región de Coquimbo se conmemoró de forma anticipada en un acto en la Intendencia, en el cual se destacaron los avances históricos en este nivel educativo con la Reforma Educacional que impulsa el Gobierno de la Presidenta de la República, y que ha significado una nueva institucionalidad, moderna infraestructura, aumento de cobertura y educación de calidad gratuita, a través de Junji y de Fundación Integra.

Muy contenta está Lorena Flores, directora del jardín infantil Botoncitos del Valle, de Integra, ubicado en Las Compañías, en La Serena, “porque nuestro jardín tuvo aumento de cobertura en el año 2015. Para nosotros ha sido un gran avance poder atender a más niños, dando respuesta a las necesidades de la comunidad, con las familias felices y agradecidas. Con la creación de la Subsecretaría de Educación Parvularia también estamos contentas, esta es una etapa de oro y esperamos que continúe creciendo, por el bienestar de las familias, de los niños y la comunidad”, dijo.

El Intendente Claudio Ibáñez destacó que “estamos generado más justicia social, más inclusión y más preocupación por la educación entre los 0 a 4 años, apoyando su desarrollo cognitivo podemos tener niños con un mejor futuro”, sostuvo. Por su parte, el Seremi de Educación, Pedro Esparza, resaltó que la Reforma Educacional es un cambio estructural y uno de sus pilares fundamentales es la educación parvularia. “No solamente por el aumento de cobertura, pues casi se está duplicando la atención de niños en relación al 2013, sino porque hay un afán de convertirlo en una efectiva oportunidad de aprendizaje para nuestros niños en sus primeros años de vida. Hay una preocupación para que las educadoras desarrollen mejor su trabajo, cuenten con las herramientas y puedan estimular, motivar y encantar a los niños. Esperamos que los próximos gobiernos continúen con esta tremenda política”.

La Directora Regional de Fundación Integra, Carmen Gloria Salamanca afirmó que “hemos crecido considerablemente. Tenemos jardines nuevos, reposiciones y aumento en la contratación de personal, pero la infraestructura que tenemos no tendría ningún valor si los equipos no entregan la educación que nuestros niños se merecen. Las educadoras median aprendizajes, pero también entregan valores y cariño a los niños, niñas y sus familias”.

La jornada finalizó con la clase magistral “Aportes de la Pedagogía posmoderna a la Reforma de la Educación Parvularia” dictada por la Doctora en Educación y Directora del Instituto Internacional de Educación Infantil de la Facultad de Educación de la Universidad Central, María Victoria Peralta Espinosa.

Entre otras reflexiones, la Doctora Peralta hizo un paralelo entre la modernidad y la posmodernidad, indicando por ejemplo que si la modernidad fue una época de grandes verdades y certezas, en la posmodernidad se cuestionan estas verdades y se está en una permanente construcción que genera incertidumbres. Asimismo, comenta también que en la modernidad la calidad educacional era concebida por expertos a partir de ciertos estándares universales, mientras que en la posmodernidad la calidad se relativiza y es construida por los propios actores. En este último ítem, Peralta hizo mención a la Política de Calidad Educativa de Integra, al concepto de calidad y su construcción participativa.