La historia de María Elena y Nancy: 38 años de cariño y vocación en la Norponiente

Era mediados de la década de los ’80 cuando llegaron hasta lo que entonces era un centro abierto que atendía a familias del sector, la mayoría de las cuales vivía en cités y trabajaba en el Cementerio General. Los años han pasado rápido. Han cambiado las características de las familias –la mayor parte trabaja en otras comunas, ahora con padre y madre fuera de la casa o han migrado desde otros países-, lo cual es solo un reflejo de los cambios que ha tenido la sociedad entera. Pero tal como hace 38 años, María Elena y Nancy continúan a diario trasladándose desde Pedro Aguirre Cerda a Independencia, movidas por el compromiso de quienes llevan toda una vida trabajando en lo que les satisface.

Estudiaron, tuvieron a sus hijos y formaron sus familias en este periodo. Y como casi ya serán cuarenta años de servicio, han atendido a hijos e hijas de quienes alguna vez fueron niños y niñas del centro educativo. A veces los saludan sin reconocerlos, pero ellos sí lo hacen con agradecimiento y cariño. Han visto los cambios generacionales. Autonomía, independencia y manejo tecnológico son quizás los que más han observado en párvulos y párvulas durante estas casi cuatro décadas.

A María Elena siempre le gustó trabajar con niños

“Los niños de ahora hacen ellos sus cosas, los de antes no, les dábamos las cosas listas. Ahora ellos deciden. Los de antes igual salían bien preparados, igual que los de ahora. Pero antes eran más tranquilos, vivían en casas. Ahora viven en departamentos, unos cuadrados chiquititos, entonces no tienen espacio para nada. Aquí vienen y juegan, se ponen más inquietos porque tienen más espacio. Son alegres igual que antes. Encuentro que no hay diferencia en esa parte” explica María Elena.

Llegó a trabajar cuando tenía recién 22 años, gracias a un dato que tuvo su mamá, que en ese tiempo era estafeta en la Intendencia Regional. María Elena había estudiado para Técnico en Párvulos, pero no pudo terminar y se empleó en el centro abierto, atendiendo al nivel Medio Menor. Con el tiempo culminó su carrera, gracias al Crecer Más.

“A mí me gustaba trabajar con niños, en mi casa cuidaba los hijos de los vecinos, les enseñaba (se ríe). Los vecinos ya sabían que a mí me gustaban los niños, así es que tenían confianza en mí y me los dejaban. Les enseñaba a estudiar y los llevaba al colegio también. Siempre me gustó que fueran aprendiendo” relata.

De carácter alegre, María Elena siempre se caracterizó por cantar y bailar con niños y niñas. Dice que le gusta transmitirles cariño, confianza y respeto, que se vayan bien preparados al colegio. Y, en el fondo, cuidarlos como si fuesen sus propios hijos.

“Aquí los papás vienen a dejar a los niños, confiados en que una los va a cuidar y eso es verdad: acá los cuidamos como si fueran nuestros hijos. Hay que tener vocación para cuidar a los niños. Por eso, las personas que trabajen en jardines deben tener cariño hacia los niños, darles confianza y enseñarles a todos, no dejar algunos a la deriva o se encargarse solo de algunos. Son todos a los que hay que transmitirles amor y respeto” sostiene.

Nancy y el desafío de estar siempre actualizándose

No se imagina en otro trabajo: ni fábricas ni oficinas, está segura que se ahogaría. Dice que nada se compara a la autenticidad que tienen niñas y niños. Incluso, cuando Nancy era pequeña, soñaba con ser profesora. Siente que lleva toda la vida haciendo lo que siempre soñó.

Llegó al Eloísa después del terremoto del ’85, cuando su marido estaba sin trabajo. Entonces la contactaron porque se requería una persona a cargo del aseo del centro abierto. Con el tiempo estudió en el Crecer Más y obtuvo su título de Técnico en Párvulos.

“Para mí trabajar aquí ha sido toda mi vida. Perfeccionarme, actualizarme y tratar de sacar las metas que a veces una mismo se propone. Aquí se tienen que lograr metas a nivel personal, por ejemplo, que los niños vayan bien preparados al colegio, que no les digan ‘Y ustedes ¿a qué fueron al jardín?’ Que reconozcan letras, sepan cantidades, escuchen un cuento y lo comenten, eso son logros muy grandes. Por ejemplo, en hábitos higiénicos, hay niños que nunca han ido al baño y lograr eso es satisfactorio, lo mismo que sepan abotonarse el delantal o guardar cosas en su mochila, los hace ser autónomos y si eso para mí se logra, es muy bueno” explica.

Nancy continúa actualizándose. Intenta estar al día en los dibujos animados que ven niños y niñas, aunque no siempre le gustan, solo para poder conversar y opinar con ellos. La tecnología y los cambios en las familias también han sido desafíos que se han dado con los años. Enseñar la propia cultura, conocer las que han llegado al jardín infantil desde otros países, respetar y valorar son aspectos en los que han avanzado como comunidad educativa.

Le encanta su trabajo y se siente muy bien con todo el equipo. Pero a veces siente que ya es tiempo de ir preparando su retiro.

“De repente me digo que tengo que dejar esto y darle paso a la juventud. Pero voy a despedirme en buena, porque he logrado muchas cosas. Y hay que dar la oportunidad a la gente joven, a las nuevas ideas y buenas actitudes de otras personas. Todos tenemos un inicio, un desarrollo y un final y para eso hay que estar preparada. Y si eso una lo hizo bien, tiene que irse contenta con todo lo que trabajó” expresa.

Andrea Clandestino, Directora del J.I: “Estamos muy orgullosas de ellas”

Responsables, rigurosas y comprometidas. Con estas palabras, la Directora del Jardín Infantil Dra. Eloísa Díaz, Andrea Clandestino, destaca a María Elena y Nancy, partes fundamentales del equipo del centro educativo.

“Siempre han tenido una muy buena permanencia, porque les preocupa mucho que día a día los niños aprendan. Cuando, por ejemplo, tienen que pedir permiso, es siempre muy breve, porque tratan de estar en las experiencias, de poder aprender, actualizarse y ver cómo llegar a ellos, cómo hacerlo mejor” sostiene Andrea, expresando que con su trabajo, ellas demuestran que es posible entregar una educación de calidad.

“Quiero decirles que estoy muy agradecida por todo lo que han hecho. Sé que llegará un momento en que dejarán su legado y se escucharán sus voces y canciones. Quiero que sepan que han dejado huella en cada niño, niña y familia que ha pasado por aquí, que las quiero mucho y las reconozco” expresa.

 

 

Revisa esta y otras notas de la Región Metropolitana Norponiente en el boletín n°41, correspondiente a noviembre de 2023

J.I Las Hortensias de San Bernardo ganó selección en programa Del Aula a la Comunidad

“Cuando estoy enojado o enojada” se denomina la experiencia que postuló el J.I Las Hortensias y que está contextualizada en su sello pedagógico sobre educación emocional. El equipo lleva ya dos años implementando esta estrategia que busca promover en niñas y niños la regulación del enojo, a través de diversas alternativas para expresarlo.

Sector EmocionArte, panel de acciones y canasto de la calma son algunas de las herramientas utilizadas en esta práctica que cuenta con una alta valoración y participación de las familias, quienes han adquirido un uso correcto del vocabulario emocional y el reconocimiento de la importancia de gestionar las emociones con sus hijos e hijas.

La experiencia fue seleccionada como práctica ganadora en Del Aula a la Comunidad, programa de Fundación Arcor que convocó a jardines infantiles y salas cuna a participar enviando alguna estrategia en los núcleos del ámbito de desarrollo personal y social: identidad y autonomía; convivencia y ciudadanía; corporalidad y movimiento.

El objetivo de la convocatoria es transformarse en una plataforma que visibiliza prácticas, aporta al diálogo y posiciona a educadoras y técnicas como especialistas de su quehacer. Es por ello que ahora el equipo del JI Las Hortensias se encuentra en la preparación de una ponencia para un encuentro de experiencias, así como para la grabación de cápsulas audiovisuales, todo lo cual será difundido entre instituciones relevantes y medios de comunicación. Además, Arcor busca elaborar material didáctico para replicar las experiencias y se articular una red entre los equipos seleccionados para el diálogo e intercambio de saberes.

Del Aula a la Comunidad surge como una forma de aportar a la reactivación educativa impulsada por el Ministerio de Educación y para fortalecer el reconocimiento social de la Educación Parvularia como un pilar fundamental para el desarrollo integral de niñas y niños. Se trata de una coordinación multisectorial de diversas organizaciones, entre ellas, Universidad Santo Tomás, Defensoría de la Niñez y Corporación para la Infancia.

Revisa esta y otras notas de la Región Metropolitana Norponiente en el boletín n°40, correspondiente a octubre 2023

Jardines infantiles de la Norponiente se suman a iniciativas de fomento lector

El primero de los proyectos busca favorecer el desarrollo integral y el gusto por la lectura, despertando en niñas y niños el interés y la curiosidad por descubrir el mundo que les rodea. Este es el objetivo del Proyecto de Articulación para Primera Infancia del Comité Ejecutivo de Lectura de la Región Metropolitana, el que es coordinado por diversas instituciones, entre ellas, seremis de Educación y Cultura, Biblioteca de Santiago, JUNJI e Integra.

Una de las acciones de este proyecto son las Lecturas Viajeras, préstamo de material bibliográfico seleccionado por Bibliometro, según los intereses que manifiesten los jardines infantiles participantes. Otras acciones están relacionadas con capacitaciones para la mediación y el fomento lector, así como también con narraciones orales a través de cuentacuentos en los centros educativos.

En este proyecto están participando cinco jardines infantiles: Santa Anita de Lo Prado; Remolino de Colores de Santiago; Arcoíris de Recoleta; Los Peques de Maipú y Eloísa Díaz de Independencia.

La segunda iniciativa se denomina Programa Biblioteca Migrante para la Educación Parvularia y busca fortalecer prácticas pedagógicas inclusivas que permitan el acceso y la participación de niños y niñas, valorando su diversidad cultural y la de sus familias.

Se basa en elementos claves que aportan riqueza a las experiencias pedagógicas, uno de ellos es la oralidad y la lectura como herramientas fundamentales para construir representaciones que valoren la diversidad cultural de cada niño, niña y sus familias. Para ello se han proyectado diversas estrategias, entre ellas, la lectura y conversación de cuentos, poesías y otros tipos de textos por los que se invita a niñas y niños a dialogar a partir de preguntas mediadas por el equipo pedagógico para incentivar la observación, reflexión y conexión con sus experiencias personales.

En el Programa Biblioteca Migrante están participando los jardines infantiles: Rayén de Colina, Las Semillitas de San Bernardo, Lomas del Prado de Cerro Navia, Irene Morales de Lampa, Mi Mundo Feliz de Estación Central y El Remolino Verde de Curacaví.

Puedes revisar esta y otras notas de la Norponiente en el boletín regional

Seis directoras de la Norponiente comparten sus principales desafíos para este segundo semestre

Foto portada 21072023Angélica del Pino, JI Mailén, comuna de Maipú. Territorio Santiago Centro

“Nuestros mayores desafíos están trazados en lograr la reincorporación de niños, niñas y sus familias con mayor ausentismo, debido a su situación de salud. Y, así, podamos potenciar sus aprendizajes, oportunidades y habilidades con la colaboración de las familias, enfatizando en la importancia de la educación inicial en su desarrollo, a través de diversos espacios de participación para la comunidad educativa desde un enfoque socioemocional, inclusivo y diversificado en respuesta a sus necesidades e intereses”.

 

Denisse_ValleDenisse Benavides,  JI Valle de Azapa, comuna de Renca. Territorio Santiago Poniente

“Seguir generando oportunidades de aprendizaje enriquecedoras, adaptadas a las necesidades individuales de niños y niñas, relevando su protagonismo y bienestar emocional. Continuar trabajando en el plan de gestión a través de una labor coordinada y eficiente de parte de todo el equipo educativo, evaluando los progresos continuamente para avanzar hacia el logro de los objetivos y, por supuesto, continuar fortaleciendo la colaboración y participación de las familias”.

 

3_Los Lobitos Gema Fuentes (2)Gema Fuentes, JI Los Lobitos, comuna de Melipilla. Territorio Melipilla Talagante

“Seguir estrechando lazos de participación y colaboración con las redes y la comunidad en general. Asimismo, fortalecer nuestro PEI desde una mirada más inclusiva, generando aprendizajes de calidad en nuestros niños y niñas, empoderando al equipo educativo de continuidad, como también el personal de reemplazo en las estrategias metodológicas plasmadas en nuestro proyecto educativo”.

 

 

4_Ayun Ayen Ingrid Cofre (1)

Ingrid Cofré, JI Ayun Ayén, comuna de Lampa. Territorio Santiago Norte

“Seguir fortaleciendo equipos comprometidos con su rol de agentes de cambio social y con la construcción de ambientes laborales enriquecidos y confortables”.

 

 

 

5_Arturo Perez Canto Claudia Veas (2)Claudia Veas, JI Arturo Pérez Canto, comuna de Quilicura. Territorio Chacabuco

“Lograr la participación activa de nuestras familias en el proceso educativo de sus hijos e hijas. Potenciar y fortalecer las competencias parentales y crianza respetuosa, a través de talleres dinámicos, con el propósito de sensibilizar a las familias -quienes son los primeros educadores de nuestros niños y niñas-, respecto a la importancia de una educación inclusiva y emocional”.

 

 

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Marcela Durán, JI Nuevo San Bernardo, comuna de San Bernardo. Territorio Maipo

“Continuar con la búsqueda pedagógica permanente para el logro de experiencias educativas innovadoras, creativas, pertinentes y ¡llenas de magia! Que cada momento en nuestro jardín infantil sea un espacio para sorprenderse, jugar y crecer. Seguir fortaleciendo los lazos con nuestras familias y equipo, a través de una comunicación sincera, transparente y acogedora. La confianza es lo que sustenta nuestra labor, el bienestar y los espacios seguros para aprender”

 

 

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