Fortaleciendo la inclusión en el contexto de pandemia

En el Jardín Infantil y Sala Cuna Blanca Nieves y los Enanitos de Frutillar se está implementando una novedosa iniciativa para el uso de mascarillas. Actualmente existen 148 niños matriculados en la región con necesidades educativas especiales.

Con la llegada de la pandemia y el uso de mascarillas como medida de prevención, en el Jardín Infantil y Sala Cuna Blanca Nieves y los Enanitos de Frutillar detectaron que a los niños se les dificultaba la comunicación con sus educadoras; pero un caso resultaba particularmente complejo, la situación de una niña que asiste al nivel medio menor y que padece de hipoacusia como se conoce a la pérdida o disminución del nivel de audición.

Se trata de Luciana de dos años, a quien se le hacía difícil comunicarse al no ver las bocas de las educadoras y, por ende, sus aprendizajes podían verse afectados.

La directora del jardín, Patricia Oyarzo, explicó que “siempre hemos atendido niños con necesidades educativas especiales, pero era la primera vez que teníamos una niña con hipoacusia y eso fue un desafío. En las primeras semanas de trabajo, el equipo se dio cuenta que la niña no podía ver los labios, entonces era súper necesario buscar una alternativa”.

Fue así como el equipo educativo del establecimiento empezó a investigar nuevas técnicas para abordar su condición y dieron con el recurso de las mascarillas inclusivas, las que tienen un formato especial y son certificadas, para poder ser utilizadas en este tipo de situaciones.

Javiera Díaz, mamá de Luciana, cuenta que esta es la primera vez que su hija asiste a un establecimiento educacional y eligió a Integra por sus recomendaciones en la comuna, donde la inclusión era un foco importante. “Al ella no poder hablar igual es difícil el tema de la comunicación, el miedo a que ella quisiera algo y no la entendieran; pero la experiencia ha sido súper buena, porque a lo largo de dos semanas ella se acostumbró y no se quiere devolver a la casa, lo que es señal de que lo pasa muy bien”.

Sobre la iniciativa de las mascarillas inclusivas, la apoderada agrega que “ha sido un tremendo aporte, porque ella al escuchar poco, lee los labios y se da cuenta de lo que le dicen y ahora entiende mucho más a las tías”.

En la misma línea, la directora del jardín puntualizó que “después de comenzar a usar las mascarillas la conducta de Luciana cambió harto, ahora viene feliz a su jardín, estamos contentas porque estamos aportando”.

Marlene Medina, profesional de Inclusión de Fundación Integra, detalló los beneficios que ha traído esta iniciativa: “este grupo en particular tiene varios niños con necesidades educativas especiales, por lo tanto, las mascarillas vinieron a ser un recurso educativo que los apoya para acceder de mejor manera a los aprendizajes. Pudimos ver que se favoreció mucho la comunicación de la niña con el equipo educativo y también vemos que el resto de los niños se vincula de mejor manera y toma más atención a las actividades e indicaciones que entregan las educadoras, ellos mismos les piden a las tías que tengan su mascarilla especial puesta”.

Foco en la inclusión

Desde el año 2016 que en Integra se está abordando el tema de la inclusión desde un nuevo modelo de trabajo con enfoque territorial, donde se incorporaron profesionales especializados para abordar las distintas realidades que se viven al interior de cada comunidad educativa, en un trabajo coordinado con los equipos y las familias.

Actualmente, en la región hay 148 niños y niñas matriculados que tienen alguna necesidad educativa especial, de los cuales un 55% corresponde a trastornos del espectro autista. Con cada uno de ellos y sus familias se desarrolla un trabajo personalizado para atender a sus características particulares y así han surgido diversas iniciativas con foco en la inclusión.

“Todos los niños y niñas pueden aprender y desarrollar sus potencialidades si cuentan con las oportunidades educativas de calidad. Por ello, en Integra abogamos por una educación inclusiva que responda a la diversidad de los niños y niñas que atiende, reconociéndolos como sujetos de derecho con características, necesidades y intereses y potencialidades propias que deben ser respetadas”, destacó la directora regional de Integra, Marcela Gallardo.

Tras los resultados favorables del uso de mascarillas especiales en el jardín Blanca Nieves y los Enanitos, se busca replicar esta iniciativa en otros jardines de la región, priorizando los niveles que cuenten con niños que tengan necesidades educativas especiales y así favorecer la inclusión.

Maletas de Proyecto Juego y Aprendo en Familia comienzan su viaje por Ñuble

Un significativo encuentro con padres sostuvo el Equipo de Inclusión del Departamento de Educación de Integra Ñuble, donde los profesionales presentaron el Proyecto Jugando Aprendo con mi Familia, que permitirá la pronta llegada de material educativo a los hogares de niños y niñas con NNE para potenciar el aprendizaje, ofreciendo oportunidades para su desarrollo integral, mediante instancias de encuentro y juego con sus familias que favorecen la mediación en el hogar.

Los padres presentes en la actividad agradecieron la oportunidad que les brinda la Fundación para generar nuevas estrategias de aprendizaje para sus hijos e hijas. Así lo indicó Mariana Ulloa, apoderada del Jardín Membrillito de Trehuaco: “Siento que este material va a venir a complementar todas aquellas fortalezas que debe trabajar mi hija, el tema sensorial, fortalecer el lenguaje, trabajar el equilibrio, porque todavía le cuesta un poco caminar y mejorar su autonomía”.

Oshin Choque, apoderada de Jardín Infantil Brasil, también agradeció haber sido seleccionada para el proyecto: “Mi hijo tiene muy poca fuerza en la parte derecha de su cuerpo, por lo que tiene que trabajar mucho la motricidad gruesa y fina. Si bien hemos hecho los esfuerzos por llevarlo a los profesionales que necesita, como terapeuta, kinesiólogo, fonoaudiólogo, muchas veces como familia no nos alcanza para costear este material, que es muy necesario”.

Paola Campos, Jefa de Educación de Integra Ñuble, destacó el trabajo colaborativo entre los profesionales de Inclusión, las educadoras de jardines infantiles y las familias, donde los apoderados serán el puente para los juegos con el niño y niña en sus hogares. La reunión, además,  permitió presentar el material didáctico que, junto con la guía y videos educativos preparados por los profesionales de Inclusión, capacitarán a los padres y madres sobre cómo sacarle el máximo de provecho al material que recibirán.

El material enviado para los niveles educativos sala cuna y medios, por territorio y con las orientaciones para uso de material didáctico para ambos tramos, comienza a rotarse entre las familias  de los distintos jardines infantiles beneficiados desde fines de agosto hasta diciembre.

Los Jardines Infantiles que recibirán el material educativo del proyecto Juego y Aprendo en Ñuble son: Copihuito de Coelemu; Irene Cerda Díaz y Mi Cabaña de Coihueco; Los Sarmientos de Ránquil;  Santa Rita, El Monito, Mi Casita, Martín Ruiz de Gamboa, Rosita O’Higgins, Roland Koch, El Osito de Chillán; Verde Amanecer de Yungay; Santa Inés de San Ignacio; La Hormiguita de Bulnes; Los Conejitos de Quillón; Gasparín, Brasil y Los Enanitos de San Carlos; Manzanito de San Nicolás; Membrillito y Gorrioncitos de Trehuaco; Los Cariñositos de Quirihue.

¿Ya viste a Maite y Matías enseñándonos el buen uso de la mascarilla?

Ha pasado más de un año desde que adquirimos la costumbre de usar mascarilla como una medida para cuidarnos y cuidar a los demás, en medio de la pandemia del Covid 19.

Sin embargo, siempre es importante recordar su uso correcto para estar realmente protegidos. Por ello, Maite Ochoa y Matías Berríos, del jardín infantil Rayito de Sol, del sector rural de El Peñón, en Coquimbo, protagonizan las siguientes gráficas y videos con sus orientaciones, para tener siempre presentes: