Superintendente de Educación visita jardín infantil Rinconcito

Como “muy satisfactoria” evaluó su visita a la sala cuna y jardín infantil Rinconcito, de Cerrillos de Pan de Azúcar, en Coquimbo, el Superintendente de Educación Cristian O’Ryan, quien recorrió el establecimiento acompañado de la Directora Regional, Javiera Adaro, el Director Regional de la Superintendencia, Julián González, y la Secretaria Técnica, Claudia Forttes, con la guía de la directora de la comunidad educativa, María Trinidad Tapia.

“Nos llevamos una muy grata sorpresa de ver cómo han implementado todas las medidas necesarias para poder continuar con las clases presenciales de los niños y las actividades y juegos que corresponden al nivel. Ha hecho un esfuerzo importante la Fundación Integra por continuar con el proceso de aprendizaje de los más pequeños, porque es muy necesario poder igualar la cancha en este nivel para continuar con la trayectoria educativa cuando los niños sean más grandes”, manifestó el Superintendente O’Ryan.

Por su parte, la Directora Regional de Integra, Javiera Adaro, agradeció la visita y el reconocimiento señalado y expresó que “el cumplimiento de los protocolos que pudimos ver, además de la alegría con que nos recibieron los niños y niñas, es una muestra más del esfuerzo y el cariño que los equipos de trabajo imprimen a la tarea. Aquí vemos un equipo comprometido y niños contentos, lo que en tiempos como los actuales son verdaderamente un regalo que agradecer y valorar, así es que agradecemos mucho a la comunidad de Rinconcito y a María Trinidad, su directora”.

La Superintendencia de Educación se creó como parte del Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad, compuesto también por el Ministerio de Educación, la Agencia de la Calidad y el Consejo Nacional de Educación.

Su objetivo es fiscalizar que los establecimientos educacionales se ajusten a las leyes, reglamentos e instrucciones que dicte la Superintendencia y fiscalizar la legalidad del uso de los recursos de los establecimientos que reciban aporte estatal.

También, su labor es promocionar, informar y educar sobre la normativa educacional y el resguardo de derechos, además de difundir los mecanismos disponibles para resolver consultas, solicitar mediaciones y atender denuncias o reclamos. Precisamente, en ese marco es que el Superintendente Cristian O’Ryan entregó a la directora del jardín, María Trinidad Tapia, afiches y material para promover los roles y funciones del organismo.

“Es un sueño anhelado y que hoy está cumplido”

La señora Ana Flores es de aquellas mujeres que, como tantas, demuestran en cada acto su vocación de liderazgo. Sólo bastó verla acercarse al podio con seguridad y comenzar a oír sus palabras en la ceremonia de inauguración de la reposición total de la sala cuna y jardín infantil Rinconcito, del sector rural de Cerrillos, en Coquimbo, para que aquello quedara de manifiesto.

Ella es abuela, tía, madre y vecina de niños y niñas que han dado vida al jardín infantil a lo largo de su historia de más de 20 años. “Y yo, en un rinconcito de mi corazón, guardo cariño y agradecimiento”, dice.

A continuación, compartimos los principales extractos de su intervención representando a las familias del sector, orgullosas de su esfuerzo campesino y de la educación que han recibido sus hijos y nietos:

“Este es un sueño anhelado y que hoy ya está cumplido. Cómo olvidar aquellos tiempos, por el año 1995, cuando empezamos a soñar con un jardín para los niños y niñas de nuestra localidad de Cerrillos, comunidad que se caracteriza por el trabajo agrícola y el esfuerzo campesino.

Un jardín era una gran necesidad, para que mientras las familias trabajaban en sus faenas, los niños y niñas pudiesen tener un espacio seguro y al cuidado de profesionales, donde pudieran aprender. Por ello, la junta de vecinos de Cerrillos se organiza para presentar esta necesidad a Integra, que acoge la solicitud y la evalúa junto a la Municipalidad de Coquimbo.

Sin embargo, el diagnóstico no era favorable porque el lugar inicial no reunía las condiciones básicas, pero con la unión y la fuerza de todos los vecinos, logramos mejorar el local. Es así como en el segundo semestre de 1996 se inicia la atención en la sede del club deportivo de Cerrillos, donde asistían 15 niños y niñas.

Al año siguiente, un gran terremoto sacude nuestra región. La sede que acunaba a nuestros y niños sufre graves daños y desde allí el panorama de atención se cae. ¡Pero nuestro espíritu luchador no cae!

Buscamos un nuevo refugio para atender y fue bajo un arbolito que estaba al costado de la cancha. Una vez más la junta de vecinos se reúne para buscar un nuevo lugar, porque el invierno llegaría y se necesitaba construir un jardín infantil. Y aquí, donde ahora vemos este hermoso edificio, fue el sitio donde se gestaron después de muchos esfuerzos, las primeras aulas.

Aquí la infancia de Cerrillos por casi 18 años fue atendida, tal vez no con estas condiciones que vemos hoy, pero con la misma entrega de valores y aprendizajes por parte de sus tías. Esa era y es la riqueza que invita a traer a los niños, para el bienestar y seguridad de las familias.

Al pasar los años, la comunidad crece con la llegada de más familias a nuestro sector, familias que vienen de países y regiones vecinas en busca de oportunidades laborales en la siembra, la cosecha y en empresas de exportación. Es así como la necesidad de un jardín mas grande se hace evidente.

Otra vez, la junta de vecinos e Integra vuelven a gestionar la ampliación y renovación del jardín, para que pudiese brindar atención a la multiculturalidad y las nuevas familias que lo necesitan.

Por cosas de la vida, hoy me encuentro frente a ustedes dando fe de que este sueño se ha cumplido. Soy responsable de las primeras gestiones para lograr el tan anhelado jardín para dejar a mi hija en un espacio seguro y donde me apoyaran con su primera educación. Mi hija hoy tiene 20 años y sé que ella guarda hermosos recuerdos, así también mis sobrinos y pequeños vecinos, quienes llevan la huella de este jardín Rinconcito.

Siento una gran emoción al ver este hermoso lugar donde hoy es mi nieta quien disfruta con otra generación, con nuevas oportunidades y con un edificio mejor.

Ahora apuntamos a la calidad en la educación y nuestro apoyo como familia y comunidad es importante. Este año tenemos un gran desafío, estamos marcando un hito y hoy tenemos conformado un centro de padres con personalidad jurídica, que tiene como fin trabajar como equipo en los proyectos educativos para nuestros niños y niñas. ¡Sumémonos a esta gran tarea en beneficio de la formación de una infancia culturalmente enriquecida, sensible, respetuosa y digna!

Y como representante de la voz de todas las mamás, doy las gracias a todas las autoridades hoy presentes, a la Fundación Integra, a las familias que creyeron en este sueño y lo apoyaron, a las tías de ayer y las de hoy.
Gracias, gracias, muchas gracias de corazón: Con vocación y amor ustedes entregan valores y herramientas de crianza y apoyo. Sin ustedes es imposible avanzar en un cambio social que aquí en Cerrillos necesitamos para enriquecer nuestra cultura campesina”.