Internos de cárcel de Combarbalá donan material didáctico

En el marco de una salida pedagógica desarrollada con el objetivo de conocer a las diversas instituciones de la comunidad y el rol que cumplen, los niños y niñas del jardín infantil Bambi, de Combarbalá, visitaron las instalaciones del Centro de Detención Preventiva, a cargo de  Gendarmería de Chile, donde los esperaba un valioso regalo.

Los internos del centro habían fabricado diversos materiales didácticos, los que donaron al establecimiento para sus actividades pedagógicas.

“La idea nació de estos internos que trabajan en la fabricación de figuras en madera y anteriormente en coordinación con la directora del jardín, otros internos ya habían confeccionado figuras de animales en trupán, con dimensiones casi reales para que los niños los instalaran en los patios del jardín y pudieran conocerlos e interactuar. En esa oportunidad el jardín nos entregó el material y acá los dibujaron, cortaron y pintaron, y desde ahí nació esta idea de ahora”, sostuvo el Suboficial de Gendarmería Fernando Araya, Alcaide (S) del Centro de Detención Preventiva de Combarbalá.

La directora del jardín Bambi, Consuelo Araya, agradeció el aporte en nombre de la comunidad educativa, e indicó que “los materiales didácticos hechos de madera y pintados a mano, aparte de ser duraderos y de material noble, tienen un significado especial ya que se preocupan de los detalles y se esfuerzan para hacerlos llamativos y así ayudarnos en la generación de aprendizajes”. Asimismo, agregó que “de esta manera los internos inician su reinserción haciendo estos trabajos y lo mejor es que ellos siempre se acuerdan de nuestro jardín”.

La directora además recordó que Gendermería de Chile es parte de la Mesa PEI de Bambi desde el año 2016, “y siempre han ido a nuestras reuniones, a eventos especiales y aportado a nuestro querido jardín infantil Bambi”.

¡Muchas gracias!

CEPAS de JI Magallanes ganó proyecto social y renovará equipamiento didáctico

Para fortalecer el quehacer pedagógico y potenciar las experiencias educativas y desarrollo de los niños y niñas, el Centro de Padres del Jardín Infantil y Sala Cuna “Magallanes”, fue seleccionado como beneficiario del Fondo Social Presidente de la República 2018 tras presentar un proyecto de innovación del equipamiento didáctico del establecimiento.

En una sencilla y alegre ceremonia, la intendenta regional, María Teresa Castañón, conoció el quehacer cotidiano del jardín infantil y tras una presentación de danza y poesía del nivel transición menor, realizo la entrega de un cheque por $996.200, recursos que serán destinados a la renovación del material didáctico del establecimiento para cumplir con la misión de entregar educación de calidad a los niños y niñas, favoreciendo las experiencias de aprendizaje a través del juego.

Fabiana Ruiz, madre de Emilio Oyarzún del nivel trancisión menor, destacó el aporte que permitirá entregar una mejor educación a todos los párvulos del jardín infantil y enfatizó que “estamos súper contentos ya que el jardín está en un sector muy vulnerable, y será un gran apoyo para conseguir mejor material didáctico. Aparte nos pone muy felices que entre todas las actividades que tiene la señora intendenta, se haya dado un tiempo de venir y hacernos la entrega en persona”.

La directora del establecimiento, Irma Diaz, enfatizó que tanto el establecimiento educacional y como la institución están siempre comprometidos con entregar una educación de calidad a los niños y niñas “y estos fondos nos permitirán comprar material didáctico y juguetes que fortalecerán nuestra labor y nos permitirán mejorar nuestras experiencias educativas”.

Finalmente, la intendenta, María Teresa Castañón, señaló que desde los lineamientos del gobierno “los niños son primeros en la fila y por lo tanto estamos muy contentos de poder entregar estos recursos que van en directo a la educación de la primera infancia y brindará un desarrollo integral a los párvulos de este jardín infantil”.

Con seminario sobre Familias y Comunidad damos inicio a nuestro aniversario

Por tercer año y como una manera de dar inicio a las actividades del mes aniversario de Fundación Integra, el Departamento Educativo lidera la organización de un seminario centrado en el trabajo desarrollado en los ámbitos de Familia y Comunidad, que en esta ocasión se ha denominado “Educadoras de párvulos como agentes de cambio social: Transformando interacciones educativas desde la acción pedagógica”.

En este encuentro se evidencia el trabajo de educadoras de párvulos y profesionales de Casa Regional que han sido parte del curso Familia y Comunidad: Potencialidades Educativas, y de la estrategia de formación continua que constituyen las Comunidades de Aprendizaje.

El objetivo del curso es comprender el sentido profundo del trabajo en el jardín infantil y sus interrelaciones con la familia y la comunidad, fortaleciendo el vínculo y la integración con la sociedad local y global. Por su parte, las comunidades de aprendizaje buscan relevar la conformación de equipos comprometidos con su rol de agentes de cambio social, en beneficio de los aprendizajes de los niños y niñas. De esta manera, los equipos educativos a través de su práctica, se convierten en transformadores sociales de la realidad de cada niño.

Las comunidades de aprendizaje se llevan a cabo a través del desarrollo sistemático de encuentros y reuniones para potenciar la reflexión de las líderes de nuestros establecimientos acerca de sus prácticas pedagógicas. Así, según indicó la Directora Regional (S) de Integra, Susana Veas, “la educación de calidad para Fundación Integra se traduce en transformación social”.

Las presentaciones respecto a Familia y Comunidad estuvieron a cargo de Carolina Álvarez, educadora del jardín infantil Perlitas de Ostión; Glenda Contreras, del jardín infantil Limarí; Miguel Suárez, coordinador técnico del Departamento Educativo; Katherine Espinoza, del jardín Molino de los Sueños; Mildre Davies, de Carita de Luna; Daniela Llanos, de Rayito de Sol; Miriam Góngora, del jardín Millapel; y Jocelyn Villalobos, de Sol Naciente.

Asimismo, expusieron también representantes de las comunidades de aprendizaje Perlas en acción, del jardín Perlitas de Ostión; Sembrando saberes, del jardín Alberto Hurtado; y Alinuqaña, de los jardines Limarí y Manzanito.

Cuento sobre el desierto florido gana certamen literario

Por sexto año, la comunidad educativa de la sala cuna y jardín infantil Ojitos del Futuro, de Ovalle, se propuso promover la creatividad de sus familias, su barrio y de equipos de otros jardines infantiles de la Provincia de Limarí. Por ello, desarrollaron una nueva versión del concurso literario “Colorín colorado, el cuento en familia ha comenzado”, que reveló a sus ganadores en una actividad en la que fueron dramatizadas las historias reconocidas el año pasado.

Esta vez, los cuentos participantes debían versar acerca de las emociones, en línea con lo que la comunidad educativa se ha propuesto relevar en su PEI. En este sentido, el principal ganador en esta ocasión fue el cuento “La alegría de la nube gris”, de la familia Julio Olivares, cuya historia habla de una nube triste en la aridez del desierto, quien gracias a sus lágrimas y la ayuda generosa del sol, logra hacer florecer el desierto y ponerse feliz.

Juana Olivares, mamá de Javiera Julio, es apoderada, agente educativa del jardín infantil Ojitos del Futuro, y autora del cuento ganador, junto a su hija y su madre. “Fue muy rápido crear el cuento, estábamos sensibilizadas con la sequía que sufrimos y que ahora se ha ido mejorando y se nos ocurrió apreciar lo hermoso del desierto florido, que tenemos sólo en algunas ocasiones”, dijo.

En tanto, la directora del jardín, Margiory Vega, destacó el compromiso de su comunidad en el certamen literario, participación que las motiva a continuar con esta iniciativa año a año. “Las familias del jardín están siempre presentes, son colaborativas, participativas no sólo en este concurso, sino que siempre. Retribuyen lo que nosotros como equipo entregamos, apoyan las experiencias educativas y eso nos motiva a nosotras y nos hace sentir valoradas”.

Casi 20 cuentos ilustrados recibieron en el jardín. De entre aquellos, en la categoría Comunidad el más destacado fue el de la capilla Padre Hurtado, llamado “El jardín Infantil”. En tanto, en la categoría Jardines, el cuento que se llevó el primer lugar fue “Un jardín en el desierto”, del establecimiento Manzanito, cuento que además de su historia, destacó por su presentación y la confección de personajes hechos en tela y a mano.

Carmen Gloria Salamanca, Directora Regional de Integra, reconoció a la comunidad de Ojitos del Futuro por esta iniciativa que ya está consolidada y que es una muestra de trabajo en equipo y colaboración. “Cada una de las integrantes de este equipo desarrolla sus talentos en los distintos roles que cumplen desde la convocatoria y motivación al concurso, hasta este acto final de premiación donde vemos actrices, montajistas, relatoras, musicalizadoras, tramoyas y una participación comunitaria y de familias que de verdad nos enorgullece”, señaló.