Cuento sobre el desierto florido gana certamen literario

Por sexto año, la comunidad educativa de la sala cuna y jardín infantil Ojitos del Futuro, de Ovalle, se propuso promover la creatividad de sus familias, su barrio y de equipos de otros jardines infantiles de la Provincia de Limarí. Por ello, desarrollaron una nueva versión del concurso literario “Colorín colorado, el cuento en familia ha comenzado”, que reveló a sus ganadores en una actividad en la que fueron dramatizadas las historias reconocidas el año pasado.

Esta vez, los cuentos participantes debían versar acerca de las emociones, en línea con lo que la comunidad educativa se ha propuesto relevar en su PEI. En este sentido, el principal ganador en esta ocasión fue el cuento “La alegría de la nube gris”, de la familia Julio Olivares, cuya historia habla de una nube triste en la aridez del desierto, quien gracias a sus lágrimas y la ayuda generosa del sol, logra hacer florecer el desierto y ponerse feliz.

Juana Olivares, mamá de Javiera Julio, es apoderada, agente educativa del jardín infantil Ojitos del Futuro, y autora del cuento ganador, junto a su hija y su madre. “Fue muy rápido crear el cuento, estábamos sensibilizadas con la sequía que sufrimos y que ahora se ha ido mejorando y se nos ocurrió apreciar lo hermoso del desierto florido, que tenemos sólo en algunas ocasiones”, dijo.

En tanto, la directora del jardín, Margiory Vega, destacó el compromiso de su comunidad en el certamen literario, participación que las motiva a continuar con esta iniciativa año a año. “Las familias del jardín están siempre presentes, son colaborativas, participativas no sólo en este concurso, sino que siempre. Retribuyen lo que nosotros como equipo entregamos, apoyan las experiencias educativas y eso nos motiva a nosotras y nos hace sentir valoradas”.

Casi 20 cuentos ilustrados recibieron en el jardín. De entre aquellos, en la categoría Comunidad el más destacado fue el de la capilla Padre Hurtado, llamado “El jardín Infantil”. En tanto, en la categoría Jardines, el cuento que se llevó el primer lugar fue “Un jardín en el desierto”, del establecimiento Manzanito, cuento que además de su historia, destacó por su presentación y la confección de personajes hechos en tela y a mano.

Carmen Gloria Salamanca, Directora Regional de Integra, reconoció a la comunidad de Ojitos del Futuro por esta iniciativa que ya está consolidada y que es una muestra de trabajo en equipo y colaboración. “Cada una de las integrantes de este equipo desarrolla sus talentos en los distintos roles que cumplen desde la convocatoria y motivación al concurso, hasta este acto final de premiación donde vemos actrices, montajistas, relatoras, musicalizadoras, tramoyas y una participación comunitaria y de familias que de verdad nos enorgullece”, señaló.

En Ovalle conmemoran Día de la Mujer Indígena

Una rogativa, exhibición de danzas tradicionales de pueblos originarios representadas por los niños y niñas, comidas típicas y un conversatorio acerca del rol de la mujer en la actualidad organizó la comunidad educativa de la sala cuna y jardín infantil Manzanito, de Ovalle, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer Indígena.

La fecha recuerda a Bartolina Sisa, luchadora mujer aymara que fue asesinada cruelmente por los españoles en 1782. Para homenajear su historia y la de otras destacadas mujeres, el jardín infantil de Integra junto a su educador tradicional de lengua y cultura indígena, Andrés Pastén, se dieron cita en el Museo de Limarí. “Nosotros como cultura diaguita estamos trabajando con la identidad local y vemos que los niños comienzan a reconocerse como parte de un pueblo originario. Estas fechas son significativas para nosotros y la idea es que para los niños también lo sean y creemos valor en el respeto al otro, con la mirada de los pueblos originarios”, explicó Pastén, quien apoya al establecimiento como parte de una alianza con CONADI.

La educadora de párvulos Carolina Campusano, directora de Manzanito, agregó que “un niño consciente es un adulto consciente. A nosotros los adultos nos cuesta tomar conciencia, pero si los niños crecen con igualdad y respeto al otro, no les resulta algo lejano y nace espontáneo. Poder rescatar y valorar al otro desde la diferencia es lo que queremos enseñar en esta instancia”, dijo.

Por su parte, Carmen Gloria Salamanca, directora regional de Integra, valoró la actividad y señaló que estas iniciativas contribuyen a promover la riqueza que significa la diversidad cultural y de género que es propia de las comunidades educativas, como en el caso del jardín ovallino que cuenta con seis familias aymara, diaguitas y mapuches.

“Me enorgullece acompañar esta muestra que permite poner en el foco el real aporte y trabajo que las mujeres ejercemos en el ámbito de la educación, la cultura y la familia, y especialmente, en este caso, las mujeres indígenas, que históricamente quizás no han recibido el reconocimiento que merecen, pero que estamos reconociendo en esta ocasión”, sostuvo Salamanca.

Al rescate de nuestro patrimonio

Con un taller práctico dirigido a educadoras y técnicos en párvulos,  Integra y la agrupación ciudadana Cabildo Patrimonial La Serena presentaron el trabajo conjunto que realizarán con el fin de elaborar estrategias que permitan trabajar el rescate patrimonial material e inmaterial desde la primera infancia, en diez jardines infantiles de Monte Patria, Illapel, Salamanca, Coquimbo y La Serena. Ello, en el contexto de un proyecto de innovación que desarrolla Integra y que promueve pasantías educativas para sus trabajadoras, en distintas organizaciones culturales, ciudadanas, artísticas y medioambientales.

“Buscamos entregar a las educadoras y agentes educativas un proceso de formación continua que les permita reflexionar sobre el hecho educativo, mirar lo que estas organizaciones hacen y de qué manera pueden resignificarlo en cada jardín infantil. No se trata de una copia textual o de llevar literalmente el conocimiento de un lugar a otro, sino de recrearlo y ponerlo en perspectiva. Hemos seleccionado estas organizaciones porque tienen vinculación con los proyectos curriculares, pues muchos de ellos hablan por ejemplo de trabajar con los niños el entorno natural y cultural, y Cabildo Patrimonial da respuesta a esa necesidad de los jardines de construir un currículo que tenga pertenencia cultural”, explicó Johanna Cortés, jefa del Departamento Educativo de Integra.

Alex Garrido, presidente de Cabildo Patrimonial La Serena, dio a conocer el trabajo que desarrolla la agrupación y su interés por incluir a los niños y niñas en el desafío de valorar la identidad y rescatar manifestaciones culturales como artesanía, bailes, festividades, juegos, música y tradiciones, además del patrimonio material de cada territorio. “La idea es desarrollarnos sobre la base de nuestras propias realidades y desde ahí tomar valor a lo colectivo. Actualmente el entorno genera mucha dispersión y desconfianza en el que está al lado, pero podemos volver a patrones educativos de nuestros antepasados, que valoran dónde estamos, la manera de hacer las cosas y con la libertad de modificarlas, pero con identidad”, señala Garrido.

En este sentido, en el taller surgieron las primeras estrategias para desarrollar con los niños en virtud de este fin, como la realización de caminatas por sectores de interés patrimonial, exposiciones fotográficas familiares, conmemoraciones de fechas especiales para las comunidades y el reconocimiento de personas destacadas en la historia de cada barrio, entre otras.

“Mi interés por participar en la pasantía con Cabildo Patrimonial es acercar a los niños a su entorno, que conozcan su propia historia y la de sus antepasados para que se apropien de lo que es su comunidad. Yo soy de Las Compañías y el trabajo en nuestro proyecto educativo me ha hecho mucho sentido, averiguar cómo era este sector antes, cómo se formó y eso me ha hecho sentir parte y me gustaría que los niños también lo sintieran, junto a las familias pues ellos traspasarán los conocimientos y la herencia”, expresó Lorena Ordenes, educadora de párvulos del jardín infantil Sol Naciente, de La Serena.

Por su parte, Carmen Gloria Salamanca, directora regional de Integra, invitó a las participantes del proyecto a “aprovechar estas instancias de formación y desarrollo para reflexionar respecto del rol de agentes de cambio social que cumplimos como educadores. Tenemos el deber de pensar la educación que estamos entregando, porque tenemos el compromiso de que sea una educación de calidad”, sostuvo.

Inauguración de Pastorcitos y Pastorcitas: Un sueño hecho realidad

Hace 22 años comenzó a escribirse la historia del jardín infantil Pastorcitos y Pastorcitas, cuando una camioneta del “Jardín sobre ruedas” de Integra llegaba una vez por semana al sector rural de Las Cardas, en Coquimbo, cargada con material didáctico y una propuesta de actividades lúdicas y educativas para los niños de entonces. Así fue durante 3 años, porque en 1998 y en una sala de la escuela de la localidad, se establece el jardín infantil.

Si bien las condiciones de infraestructura eran modestas, contar con un centro educativo para la infancia significó oportunidades no sólo para los niños y niñas, sino también para sus familias, fundamentalmente dedicadas a la ganadería caprina. Fueron estas mismas familias, lideradas por madres como Rosa Jeanette Molina, quien fue apoderada de sus hijos y hoy de sus nietos, las que junto al equipo educativo dieron la lucha por contar con un nuevo recinto, que se materializó este año en un terreno de 1.039,3 m2, cedido gratuitamente por Bienes Nacionales, y en el marco de la meta presidencial de aumento de cobertura en Educación Parvularia del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

“Para mí significa mucho porque vimos a veces las esperanzas perdidas, pero cuando al final se concreta algo por lo que uno lucha, algo tan hermoso que es la educación de los niños, me siento muy feliz porque se ha concretado lo que tanto anhelábamos: un jardín definitivo”, resume Rosa Jeanette Molina, quien es ahora auxiliar de servicios del establecimiento, inaugurado con presencia de gran parte de la comunidad.

Gracias a una inversión cercana a los $400 millones por parte de Integra, además de la reposición del jardín infantil para 28 párvulos, se amplió su cobertura añadiendo un nivel de sala cuna para 10 lactantes. En total, el nuevo establecimiento cuenta con capacidad para 38 niños y niñas, dos salas de juego y movimiento, amplios patios y 100% de accesibilidad.

Américo Giovine, Gobernador de la Provincia de Elqui, encabezó la ceremonia de entrega del recinto, donde manifestó que “estamos cumpliendo los compromisos que asumimos como Gobierno y dando dignidad especialmente a la gente que vive en el campo, con un jardín tan precioso, en el que lo que vale es para lo sirve, que es promover la educación de los niños y niñas de la Región de Coquimbo y de Chile, mejorar sus condiciones de vida y promover socialmente a las personas”.

Por su parte, la Directora Regional de Integra, Carmen Gloria Salamanca, valoró la calidad y dedicación del equipo educativo. “Si bien la educación parte en el hogar, en Integra continuamos con esa misión que aquí se está cumpliendo. Estamos entregando a la comunidad de Las Cardas una infraestructura de calidad y digna, para todas las familias y donde además de la calidad del edificio, lo más importante es un equipo humano entregado a la educación parvularia. Lo vimos hoy y estoy muy contenta, muy satisfecha y seguimos con esta meta presidencial entregando a la comunidad más salas cuna y más jardines infantiles”.

Y es que entre Junji e Integra, el desafío es ofrecer en la Región de Coquimbo alrededor de 4 mil nuevos cupos para niños de entre 0 y 4 años. Así lo realzó el Seremi de Educación, Pedro Esparza, quien manifestó que “estamos celebrando que el jardín es una realidad, que no fue una simple promesa, que los cambios que anunciamos al país para mejorar nuestro sistema escolar los estamos llevado a cabo, y obviamente que con justa razón tenemos una tremenda fiesta y lo más importante es que estas fiestas se repiten en muchas otras localidades y puntos del país con Integra y con Junji”.

Finalmente, la directora del jardín infantil Pastorcitos y Pastorcitas, Rosa María Cisternas, manifestó su felicidad “por tener un espacio súper digno para nuestros niños y sobre todo porque estamos en una localidad que es rural. Entonces las oportunidades y el acceso a tener una infraestructura de este nivel claramente se agradecen porque es un sueño que se concreta, y nuestra tarea es seguir con el trabajo que hacíamos en el otro jardín que era más pequeño y ese es nuestro desafío, pero no nos cuesta mucho en realidad trabajar desde el corazón, no nos cuesta para nada trabajar con atención a la diversidad, donde todos somos distintos pero a la vez todos debemos tener las mismas oportunidades”, concluyó.