“Es un sueño anhelado y que hoy está cumplido”

La señora Ana Flores es de aquellas mujeres que, como tantas, demuestran en cada acto su vocación de liderazgo. Sólo bastó verla acercarse al podio con seguridad y comenzar a oír sus palabras en la ceremonia de inauguración de la reposición total de la sala cuna y jardín infantil Rinconcito, del sector rural de Cerrillos, en Coquimbo, para que aquello quedara de manifiesto.

Ella es abuela, tía, madre y vecina de niños y niñas que han dado vida al jardín infantil a lo largo de su historia de más de 20 años. “Y yo, en un rinconcito de mi corazón, guardo cariño y agradecimiento”, dice.

A continuación, compartimos los principales extractos de su intervención representando a las familias del sector, orgullosas de su esfuerzo campesino y de la educación que han recibido sus hijos y nietos:

“Este es un sueño anhelado y que hoy ya está cumplido. Cómo olvidar aquellos tiempos, por el año 1995, cuando empezamos a soñar con un jardín para los niños y niñas de nuestra localidad de Cerrillos, comunidad que se caracteriza por el trabajo agrícola y el esfuerzo campesino.

Un jardín era una gran necesidad, para que mientras las familias trabajaban en sus faenas, los niños y niñas pudiesen tener un espacio seguro y al cuidado de profesionales, donde pudieran aprender. Por ello, la junta de vecinos de Cerrillos se organiza para presentar esta necesidad a Integra, que acoge la solicitud y la evalúa junto a la Municipalidad de Coquimbo.

Sin embargo, el diagnóstico no era favorable porque el lugar inicial no reunía las condiciones básicas, pero con la unión y la fuerza de todos los vecinos, logramos mejorar el local. Es así como en el segundo semestre de 1996 se inicia la atención en la sede del club deportivo de Cerrillos, donde asistían 15 niños y niñas.

Al año siguiente, un gran terremoto sacude nuestra región. La sede que acunaba a nuestros y niños sufre graves daños y desde allí el panorama de atención se cae. ¡Pero nuestro espíritu luchador no cae!

Buscamos un nuevo refugio para atender y fue bajo un arbolito que estaba al costado de la cancha. Una vez más la junta de vecinos se reúne para buscar un nuevo lugar, porque el invierno llegaría y se necesitaba construir un jardín infantil. Y aquí, donde ahora vemos este hermoso edificio, fue el sitio donde se gestaron después de muchos esfuerzos, las primeras aulas.

Aquí la infancia de Cerrillos por casi 18 años fue atendida, tal vez no con estas condiciones que vemos hoy, pero con la misma entrega de valores y aprendizajes por parte de sus tías. Esa era y es la riqueza que invita a traer a los niños, para el bienestar y seguridad de las familias.

Al pasar los años, la comunidad crece con la llegada de más familias a nuestro sector, familias que vienen de países y regiones vecinas en busca de oportunidades laborales en la siembra, la cosecha y en empresas de exportación. Es así como la necesidad de un jardín mas grande se hace evidente.

Otra vez, la junta de vecinos e Integra vuelven a gestionar la ampliación y renovación del jardín, para que pudiese brindar atención a la multiculturalidad y las nuevas familias que lo necesitan.

Por cosas de la vida, hoy me encuentro frente a ustedes dando fe de que este sueño se ha cumplido. Soy responsable de las primeras gestiones para lograr el tan anhelado jardín para dejar a mi hija en un espacio seguro y donde me apoyaran con su primera educación. Mi hija hoy tiene 20 años y sé que ella guarda hermosos recuerdos, así también mis sobrinos y pequeños vecinos, quienes llevan la huella de este jardín Rinconcito.

Siento una gran emoción al ver este hermoso lugar donde hoy es mi nieta quien disfruta con otra generación, con nuevas oportunidades y con un edificio mejor.

Ahora apuntamos a la calidad en la educación y nuestro apoyo como familia y comunidad es importante. Este año tenemos un gran desafío, estamos marcando un hito y hoy tenemos conformado un centro de padres con personalidad jurídica, que tiene como fin trabajar como equipo en los proyectos educativos para nuestros niños y niñas. ¡Sumémonos a esta gran tarea en beneficio de la formación de una infancia culturalmente enriquecida, sensible, respetuosa y digna!

Y como representante de la voz de todas las mamás, doy las gracias a todas las autoridades hoy presentes, a la Fundación Integra, a las familias que creyeron en este sueño y lo apoyaron, a las tías de ayer y las de hoy.
Gracias, gracias, muchas gracias de corazón: Con vocación y amor ustedes entregan valores y herramientas de crianza y apoyo. Sin ustedes es imposible avanzar en un cambio social que aquí en Cerrillos necesitamos para enriquecer nuestra cultura campesina”.

“Mientras ella está en el jardín, yo adquiero herramientas para sacarla adelante”

Karina Godoy Pastén tiene 17 años y cursa cuarto medio en el Colegio Bernardo O’Higgins, de La Serena. Es menuda, sonríe con los ojitos y es dueña de una voz cálida y suave, aspecto juvenil que esconde a una tremenda y valiosa mujer, madre de Samantha, de 3 meses de edad, quien es lactante de la nueva sala cuna y jardín infantil Huerto 18, inaugurado el lunes 20 de marzo en el marco del inicio del año parvulario 2017 en la Región de Coquimbo.

Karina y su hija se robaron la película en la ocasión. Y es que su testimonio da cuenta de la relevancia de las salas cuna y jardines infantiles en la vida de cada una de las familias beneficiadas, porque cada familia es una historia.

“Al ser madre soltera el jardín infantil me permite preparar un mejor futuro para mi hija, porque mientras ella se encuentra aquí, yo puedo adquirir las herramientas necesarias para sacarla adelante”, señaló en su discurso frente a las más de 200 personas presentes. Al equipo de prensa de TVN le explicó que la tarea no ha sido fácil, pero que Samantha todo lo vale. “Es difícil, pero hermoso. Cuesta, pero ella es tan linda, que vale la pena su sonrisa”, dijo.

“Elegí este jardín porque está cerca de mi colegio. Yo cuento con todo el apoyo de mi familia pero todos trabajan, entonces tengo que venir a dejarla y llegar más tarde al colegio. Porque me queda cerca y como yo soy la mamá, quiero hacer el rol de mamá y por cualquier emergencia quiero venir yo a buscarla”, agrega.

“Este es un jardín infantil muy acogedor, con un personal muy preparado y que transmite la confianza necesaria para dejar a nuestros hijos e hijas en sus manos. Sinceramente agradezco todo el apoyo que el jardín infantil Huerto 18 me brinda y no tan sólo a mí, sino a todas las madres presentes”, sostuvo Karina.

El nuevo jardín infantil Huerto 18 y el inicio del año parvulario

La habilitación de nuevos espacios educativos y la ampliación de cobertura en educación parvularia fueron los aspectos más destacados por las autoridades que encabezaron el inicio de año parvulario: el Intendente Claudio Ibáñez; el Seremi de Educación, Pedro Esparza; y las directoras regionales de Integra y Junji, Carmen Gloria Salamanca y María Angélica Romero, respectivamente.

Porque que una de las áreas prioritarias del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet es el fortalecimiento integral de las garantías para el desarrollo de la primera infancia y, en particular, avanzar hacia un sistema de educación parvularia de calidad, pública y gratuita, como derecho social para los niños y niñas.

Precisamente, el jardín Huerto 18 forma parte de estos avances y por ello fue inaugurado en la oportunidad. El establecimiento cuenta con dos niveles de sala cuna y dos niveles medios, para una capacidad de 96 niños y niñas, y significó una inversión de más de $770 millones por parte de Integra, en infraestructura, material didáctico y equipamiento.

El jardín es 100% accesible, en virtud del valor de la inclusión, al que Integra adhiere como institución educativa. “Esto no es solamente la infraestructura, no es solamente un jardín infantil bonito, con materiales y equipamiento de primera calidad, sino también destaco la calidad de quienes trabajan en este jardín infantil, eso es lo que se ofrece a esta comunidad de Pampa Baja con Seminario, comuna de La Serena, como en tantos otros jardines”, agregó Carmen Gloria Salamanca, Directora Regional de Integra, quien hizo un especial reconocimiento al equipo de trabajo, encabezado por la educadora Elizabeth Trigo.

“Estoy feliz de iniciar de esta manera el año parvulario y también de inaugurar nuestro jardín, tan esperado por la comunidad.  Entregamos una educación de calidad a todos los niños y niñas del sector y muchos también que vienen de otros lugares, pero que trabajan por acá. Feliz de poder aportar a la educación y de tener a los niños y niñas con nosotros”, remató Elizabeth.

“Mi hijo aprendió a compartir y jugar con otros niños en Vacaciones en Mi Jardín”

Desde las 7 de la mañana hasta las 8 de la noche, José Luis y Catalina trabajan diariamente en su puesto de venta de verduras. Durante dos meses, esta rutina fue compartida también con su hijo José Amaro, de 1 año y 11 meses de edad.

José Luis Álvarez (24 años) y Catalina Ojeda (20 años), llevan 5 años juntos y forman una esforzada pareja que se dedica al comercio ambulante en el centro de Puerto Montt, logrando incluso uno de sus sueños: construir su propia casa. Pero, al no contar con redes de apoyo, se vieron obligados a trabajar hasta hace algún tiempo en la compañía de su hijo.

Sin embargo, el destino brindó a esta joven pareja una inesperada oportunidad. Durante el mes de enero, una funcionaria de Integra que pasaba frente al puesto de verduras, vio casualmente al niño durmiendo mientras su mamá trabajaba. Conmovida, se acercó a conversar con la joven, contándole sobre el programa “Vacaciones en mi Jardín”.

Gracias a este encuentro fortuito con un “angelito caído del cielo”, como la describe, Catalina inscribió a su hijo en el programa y un par de días después, José Amaro ya asistía a la sala cuna Pichi Yampai.

Catalina, quien además tiene siete meses de embarazo, reconoce que Vacaciones en Mi Jardín ha sido una ayuda fundamental para su familia. “Es un alivio para nosotros porque nuestro hijo se pasaba de frío, era difícil estar trabajando y preocupados de él”.

Además, nota el progresjose amaro 400pxo que ha tenido su hijo en su aprendizaje. “Él estaba acostumbrado a convivir sólo con adultos, pero al asistir a la sala cuna está más sociable con los niños de su edad y juega con ellos, está aprendiendo a compartir y ahora come solo”, cuenta su madre.

José Amaro es un niño muy despierto, se adaptó sin dificultad y es muy cariñoso con sus tías. Catalina menciona que desde que asiste al jardín, su hijo “está más tranquilo y me hace caso porque las tías le hablan con delicadeza y él aprende, ahora usa sus juguetes, porque antes los ignoraba, le canta al papá y dice más palabras”. 

“Me encantó el programa porque uno puede trabajar más tranquila, sabiendo que nuestro hijo está jugando y aprendiendo. Ha sido una ayuda total para nosotros, porque si no fuera por el programa todavía estaría trabajando con él”.

Y su objetivo inmediato es claro: como familia quieren que su hijo continúe asistiendo al jardín infantil, porque para ellos es importante que reciba educación desde sus primeros años.

Este año, un total de 538 niños y niñas asisten al programa Vacaciones en Mi Jardín en 11 establecimientos de la región, permitiendo a muchas familias, y especialmente mujeres jefas de hogar, trabajar durante el período estival, mientras sus hijos juegan y aprenden en un ambiente de bienestar y seguridad.

 

Entretenida corrida familiar realizó jardín infantil de Puerto Montt

Con la alegría y entusiasmo de niños y adultos se vivió la primera corrida familiar organizada por el jardín infantil y sala cuna Más Amigos, en la Población Vicuña Mackenna, en Puerto Montt.

Con tenida deportiva y muchas ganas de pasarlo bien, se fueron acercando las familias al punto de encuentro establecido para dar la partida a esta actividad, que fue desarrollada por el jardín infantil para promover la vida activa entre sus familias y toda la comunidad.  Además, se enmarcó dentro del programa de actividades de Más Amigos para celebrar los 26 años de Integra.

La actividad, que contó con el participación de las redes del jardín, incluyó rutinas de zumba y la presentación de la compañía “Payasos con ropa de calle” que hizo reir a todos los asistentes. Además, se llevaron a cabo pinta caritas para los niños y se habilitaron puestos de alimentación saludable para las familias.